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Escenarios políticos
La última encuesta de opinión pública de Dichter & Neira revela que en la intención de votos para presidente para las elecciones del 3 de mayo del 2009, Balbina Herrera obtuvo 34.3%; Ricardo Martinelli, 28%; Juan Carlos Varela, 16%; Guillermo Endara, 1.5%; y los indecisos quedaron en 13.5%. Según esta encuesta, Herrera cae 4.5%, Martinelli sube 2.2%, Varela cae 0.7% y Endara sube 1.0% con respecto a la anterior encuesta. En el actual escenario, con una oposición dividida y que se reparte los votos en forma casi equitativa, se incrementan las posibilidades reales de una victoria para el PRD.
De acuerdo a la actual dinámica política todo marcha hacia una intensificación de las confrontaciones negativas entre todos los candidatos presidenciales. Las controversias entre Martinelli y Varela han llegado a tomar el carácter de irreconciliables, lo que debilita enormemente a la oposición. Ambos candidatos no se miden en sus ataques públicos y en sus campañas publicitarias. Por otro lado, Herrera está siendo víctima de ataques a su credibilidad. Por ejemplo, Juan Carlos Tapia en su último programa, “Lo Mejor del Boxeo”, hizo duras críticas a la credibilidad de Balbina, que no han tenido una respuesta por parte del PRD. Esta ola de ataques negativos añade un innecesario elemento de inestabilidad política, en medio de una crisis mundial económica. El Tribunal Electoral, que podría jugar un papel conciliador y aplicar la legislación vigente, ha decidido asumir una posición pasiva, mientras la Iglesia Católica implora por cordura a los dirigentes políticos. La campaña de Balbina Herrera anunció el martes 28 de octubre su esquema de organización, en un acto programado para entusiasmar las bases del PRD. Es importante para esta campaña culminar la reunificación del PRD y entusiasmar a sus miembros para que participen activamente en la campaña. El partido exige participación en las decisiones y esta reorganización está dirigida a resolver este problema. Con un partido unido Balbina garantiza una base electoral alrededor del 32% y como está la oposición sólo requerirá aproximadamente del 8% al 10% del voto independiente, que podrá lograr con un buen discurso electoral. La campaña tiene el reto de poner en la práctica una correcta estrategia de comunicación para responder a los ataques, pero sobre todo y más importante para ganar el voto independiente. Tal como se había previsto, Martinelli comienza a recibir de su propia medicina. El panameñista, Juan Carlos Varela, sabe que para aspirar a la Presidencia debe primero destronar a Martinelli del segundo lugar de preferencia, antes de enfrentarse a Balbina. Esto implica una campaña fuerte de ataques a Martinelli, cuya campaña ahora tendrá que desviar recursos para atacar al Partido Panameñista, lo que significa en la práctica dividir la oposición. Es complicada la actual situación de Martinelli, porque ahora no está solo en la cancha y va a recibir duros golpes. Los panameñistas han pasado a la ofensiva y, en una clara estrategia de desplazar a Martinelli, han iniciado una serie de ataques con comerciales y en los debates contra la credibilidad de este candidato. Varela apuesta a la fortaleza de su partido y a la fragilidad de la personalidad de Martinelli. Las bases del Panameñismo están reclamando a Varela ajustes estratégicos en su campaña, porque un pobre desempeño del candidato presidencial disminuye las posibilidades de victorias legislativas, alcaldicias y de representantes. Publicidad
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