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‘Un consumidor informado tiene poder’
PEDRO MEILÁN
pedromeilan@acodeco.gob.pa El título de este artículo fue el lema que la ACODECO se esforzó por divulgar en el año 2008, año que calificamos como el de la Información y la Divulgación.
Aunque el 2009 supone nuevos retos institucionales, y en consecuencia la adopción seguramente de un nuevo lema, esta frase seguirá muy firme en nuestro pensar y quehacer institucional, porque sencillamente creemos firmemente en que esto funciona. No se trata de algo pasajero, de una moda, ni de un capricho o necedad; es más bien un esfuerzo por comprender cómo funciona un sistema de economía de mercado, como el que tenemos en nuestro país. Sirve para ayudar a que los consumidores, que somos todos, primero reconozcan, y luego ejerzan el poder que tenemos, pero que muchas veces desconocemos, olvidamos, o sencillamente no ejercemos por distintas razones. Una de las razones por la que en algunos casos no ejercemos este poder es lo que se conoce como asimetría de información, que es un término complejo utilizado para explicar una situación muy sencilla: en una transacción generalmente el oferente (productor, comerciante o proveedor) tiene más información que el consumidor o cliente. Por ejemplo, el oferente sí tiene el dato preciso de cuánto le ha costado el bien que nos quiere vender, así como el margen que aspira a ganarse en esa venta, pero el consumidor no sólo no conoce ese dato, sino que tampoco tiene otros elementos para saber si el precio del bien es o no razonable, si es una ganga, o si sencillamente se trata de un precio francamente excesivo. ¿Ante esta situación qué puede hacer el comprador? Lo más indicado sería que manejara información sobre precios, calidad, experiencia de otros clientes con el producto, entre otras. El problema aquí es que esta información presenta algunas dificultades para su obtención. Por ejemplo, para tener precios comparativos en otros almacenes, o de productos sustitutos tiene que dedicar tiempo a recorrer locales comerciales (aunque la publicidad puede aliviar este costo en algunos casos), y como sabemos que el tiempo es oro, al final resulta algo costoso. Además, hay elementos que en principio son menos objetivos que el precio, como lo es la calidad, especialmente cuando una marca tradicional fuertemente arraigada en el mercado puede hacerle pensar a los consumidores que a la larga “lo barato sale caro”, lo que lleva a que dicha marca consolide su poder en la mente de consumidores leales y cautivos, lo que se traduce en muchos casos que estén pagando más, sólo por temas de percepción. ¿Cómo combatimos en la ACODECO la asimetría de información? Divulgando información de precios a través de un programa de encuestas que va desde los precios semanales de los combustibles, hasta costos de servicios como el que brindan las guarderías a los padres de familia. Con esto se elimina el tiempo y costo asociado a la búsqueda de información por parte de los consumidores, facilitando comparaciones efectivas que permitan que el consumidor ejerza sus derechos en el mercado, premiando (a través de sus compras) a los locales con mejores precios, y castigando a los otros. Sólo falta, amigo consumidor, que uses esta herramienta en tu propio provecho. -El autor es administrador de ACODECO.pmeilan@acodeco.gob.pa Publicidad
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