CAMBIO DE MANDO
Nueva cúpula militar en Bolivia
01-06-2009 | REUTERS
El presidente boliviano Evo Morales designó ayer en La Paz a cinco nuevos jefes militares, tres semanas antes del referendo
América LA PAZ. El presidente boliviano, Evo Morales, nombró el lunes una nueva cúpula militar tres semanas antes de que una Constitución promovida por su Gobierno sea sometida a referendo.
Morales nombró al vicealmirante Jose Luis Cabas Villegas como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia en sustitución de Luis Trigo y dio a entender que los cambios no obedecían a problemas con el saliente alto mando militar.
“No tengo nada de qué quejarme. Sólo quiero pedir a los nuevos comandantes mayor coordinación, mayor participación de nuestros comandantes en las regiones”, dijo Morales en una breve ceremonia en el palacio presidencial a la que asistieron el vicepresidente Alvaro García y varios ministros.
Los nombramientos tienen lugar tres semanas antes de un referendo sobre una polémica nueva Constitución a la que se oponen algunos partidos de oposición y varios prefectos (gobernadores), quienes argumentan que no otorga suficiente autonomía a las regiones que gobiernan.
OTROS NOMBRAMIENTOS
El presidente también nombró a Mario Ayala Ferrupino como jefe del Estado Mayor; a Ramiro de la Fuente como comandante General del Ejército; a Diógenes Edwin Marañón como comandante General de la Fuerza Aérea y a Armando Pacheco como comandante General de la Fuerza Naval.
Morales expresó “respeto y admiración” por los comandantes salientes y les felicitó por haber trabajado para defender la democracia y preservar la unidad nacional.
El mandatario dijo que nunca olvidará el papel que jugaron en los difíciles momentos que vivió el empobrecido país en septiembre del 2008, cuando las protestas en contra de su Gobierno sacudieron varias regiones gobernadas por la oposición en el centro y este del país.
APOYO MILITAR
Los militares bolivianos se pronunciaron públicamente el pasado mes de septiembre contra la violencia que se desató en las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, gobernadas por opositores.
Los líderes de las protestas, que desencadenaron en enfrentamientos que dejaron más de una veintena de muertos, exigían más autonomía para sus regiones y un mayor porcentaje de los beneficios que el Estado recibe de la industria del gas natural.