El problema de nunca llegar
01-19-2009 |
Entre Lineas Tranques, tranques y más tranques.. la ciudad de Panamá, cada día, cada hora, se ha vuelto difícil —y en muchos lugares— imposible de transitar. Algo que atenta de forma decisiva contra el turismo, contra la puntualidad del trabajador y el manejo eficaz de su tiempo, como obstáculo a las comunicaciones, contra la producción, contra la comodidad del ciudadano, y algo, en fin, a lo que no podemos ni debemos acostumbrarnos. Ya no se trata sólo de las llamadas “horas pico”, se trata casi de a toda hora. Y atenta también, por supuesto, contra nuestra economía y el uso racional del combustible. Por lo tanto, prima entre los deberes del gobierno la necesidad de mejorar la viabilidad urbana con el uso de más policías de tránsito, arreglar las vías, ofrecer nuevas alternativas viales y resolver por una vez el eterno problema pendiente del transporte urbano.