|
Los espejismo del poder mediático
Guardando las proporciones y diferencias con otros países latinoamericanos, la situación electoral panameña se presenta con algunas características que pudieran considerarse similares, desde el punto de vista de sus actores.
Hace algunos años en Ecuador se presentó un candidato, empresario millonario, e hizo de la influencia y del poder mediático su fortaleza electoral; frente a un candidato, joven profesional, cuyo único capital era su voluntad de trabajar por su país y una estructura comunitaria indígena y campesina, que hizo de su candidatura una cuestión de principios. Los resultados electorales cayeron como una aplanadora sobre los llamados muestreos, sondeos y encuestas, que daban como un hecho la victoria del millonario. No niego la importancia del poder mediático, lo que sí afirmo es que en la medida en que ese poder se sustente en la mentira, la demagogia, la infamia, la calumnia y la injuria, tiende a construir lo que en otras ocasiones he denominado la fuerza como apariencia o la figura metafórica que alude al elefante con patas de barro. “Voy a eliminar el CAIR” (Cálculo Alternativo del Impuesto sobre la Renta), ¿por qué tanto odio contra la fórmula de calcular la tributación? Ricardo Martinelli fue uno de los que se opuso al mismo, con el argumento de que la economía se vería afectada. La realidad ha dado cuenta de un crecimiento económico significativo y pujante. En el fondo, el CAIR vino a frenar la fuga de millonarias sumas de dinero de grupos con poder y recursos, que hicieron de la evasión una fuente de acumulación ilícita de capital. Además, vino a resolver un problema de inequidad, que ponía el peso de la tributación sobre los trabajadores. El candidato millonario también dice que el CAIR afecta a la pequeña empresa. Mentira. Según la Ley de Equidad Fiscal, las pequeñas empresas con ingresos de hasta $150 mil están excluidas. El CAIR ha hecho posible el saneamiento fiscal y ha permitido al Estado contar con recursos para enfrentar la pobreza. Hay que pelarle el ojo a los que abanican la eliminación del CAIR. Llama la atención que conceptos como equidad, diálogo social, democracia participativa, pacto social, brillan por su ausencia, en los discursos de Martinelli. ¿Una casualidad? El Estado no se puede administrar con una lógica empresarial. Las veces que se ha intentado en Latinoamérica sus naciones y pueblos han perdido en democracia y equilibrio social. En la perspectivas de un Estado socialmente mediador, constructor de equilibrio, dentro del marco de una democracia participativa, es la candidatura de Balbina Herrera la que se presenta con la suficiente capacidad y voluntad política para interlocutar un Estado referenciado con tales marcos conceptuales. -El autor es abogado.ramiroguerra50@yahoo.es Publicidad
|
Más Titulares Publicidad
Multimedios
Lee más...
Las más leidasLas más comentadas Síguenos
Publicidad
|