HOLANDA
Altímetro causó accidente
03-05-2009 | REUTERS
Global LA HAYA. El mal funcionamiento de un radio altímetro contribuyó a que un avión de Turkish Airlines se estrellara la semana pasada en el aeropuerto de Amsterdam, dijeron autoridades holandesas, que emitieron una advertencia al fabricante de aviones Boeing.
Cuando volaban a aproximadamente 594 metros de altura, el radio altímetro izquierdo indicó que el Boeing 737-800 estaba a menos 2,5 metros, haciendo que el piloto automático apagara los motores, dijo el Consejo de Seguridad holandés. “La tripulación inicialmente no reaccionó a estos eventos”, dijo a periodistas el jefe del Consejo, Pieter van Vollenhoven.
Cuando una alarma advirtió que la velocidad del avión podría caer por bajo del mínimo, los pilotos reaccionaron y volvieron a encender los motores. “Pero el avión estaba muy bajo, a 150 metros. Como consecuencia el avión se estrelló un kilómetro antes de la pista”, dijo Van Vollenhoven.
Cinco turcos y cuatro estadounidenses murieron cuando el avión procedente de Estambul se estrelló la semana pasada al intentar aterrizar en el aeropuerto de Schiphol, el quinto con mayor tráfico de pasajeros de Europa y el tercero en volumen de carga. Entre las víctimas fatales estaban tres pilotos y una azafata. El avión llevaba a 127 pasajeros y siete miembros de la tripulación. De ellos, 28 aún permanecen hospitalizados.
“Estamos centrando la investigación en el mal funcionamiento del radio altímetro y sus consecuencias. Si hubiese podido haber una reacción distinta, es algo que tomará más tiempo descubrir”, expresó Van Vollenhoven. “La razón de hacerlo público ahora es advertir a Boeing y a todos los usuarios de este tipo de avión que es necesario estar vigilantes en relación al altímetro”, explicó.
Boeing en un comunicado que estaba “publicando un recordatorio a los operadores del 737, para que supervisen cuidadosamente los instrumentos primarios de vuelo durante fases críticas de vuelo”. El avión se estrelló a una velocidad de 175 kilómetros por hora en un campo pantanoso, provocando que la cola se separara del resto de la nave. La velocidad de aterrizaje promedio debía haber sido de 260 kilómetros por hora. El impacto contra la tierra hizo que el avión se partiera en dos. Gran parte de los muertos estaban ubicados cerca del punto de ruptura, en clase ejecutiva.