3 Fotos

ARTE DECOMISADO

Regresan obras

04-13-2009 | AP
Setenta y cuatro años después de su incautación por parte de los nazis, los dos cuadros fueron entregados a la familia Oppenheimer, en nombre del estado de California. La ceremonia siguió a las pesquisas que llegaron incluso a los muros del castillo en la costa central del estado, que es hoy un parque estatal

Cultura SACRAMENTO. Dos pinturas renacentistas exhibidas durante décadas en el Castillo Hearst fueron devueltas el viernes a una ciudadana argentina y a otro heredero de comerciantes de arte que huyeron de la Alemania nazi y murieron posteriormente en campos de concentración.

Inge Blackshear, quien vive en Buenos Aires, agradeció al “pueblo de California” por devolver los cuadros durante la ceremonia que se realizó en la Mansión Leland Stanford, luego de una investigación de dos años sobre los orígenes de las piezas.

Blackshear, de 73 años, se mudó a Argentina con su familia cuando tenía sólo 5. Dijo que los herederos tenían previsto vender ambas obras y dividirse las ganancias. “Cuando comenzamos en Argentina, nunca vi trabajar a alguien tan duro como mi madre. Pasamos épocas muy difíciles”, añadió Blackshear. “Con esto, mis nietos podrán ir a una buena escuela y ello me hace estar feliz y agradecida”.

Setenta y cuatro años después de su incautación por parte de los nazis, los dos cuadros fueron entregados a la familia Oppenheimer, en nombre del estado de California. La ceremonia en la capital de California siguió a las pesquisas que llegaron incluso a los muros del castillo en la costa central del estado, que es hoy un parque estatal.

El otro heredero, Peter Bloch, viajó desde su casa en Boynton Beach, Florida, y se mostró sorprendido de saber que algunas obras de arte de sus abuelos fueron descubiertas en uno de los destinos turísticos más populares de California.

“Siento mucha emoción al pensar por lo que tuvieron que pasar mis padres y abuelos'”, dijo Bloch, tras la ceremonia del viernes.

Las pinturas pertenecieron a Jakob y Rosa Oppenheimer, comerciantes de arte que en 1935 fueron obligados a vender las piezas de su galería en Berlín en una subasta por liquidación. En ese tiempo, Alemania exigió a los ciudadanos judíos que reportaran al gobierno sus activos.

Un tercer cuadro, “Venus y Cupido”, atribuido al artista de la escuela veneciana Paris Bordonen, permanecerá en el Castillo Hearst bajo un acuerdo con los herederos de los Oppenheimer.

COMENTARIOS

Háganos saber su opinion. Es necesario registrarse y activar su cuenta para participar.

Correo Electrónico Contraseña  
  ¿Olvidaste tu Password?  
    *