Una vía a favor del delito
04-15-2009 | MARALICETH MELAMED
Opinión La insistente petición del gobierno colombiano de abrir el Tapón del Darién resulta indecorosa. Seamos claros en este punto, no se trata de que esté de moda la xenofobia hacia este país, pero no nos llamemos a engaños, estamos tratando de resolver el problema interno de otro país en su lucha contra el narcotráfico, pero no podemos ayudar a costa de nuestra seguridad.
Más que ayudar a combatir el narcotráfico y contribuir a un paso de tierra a favor del comercio en las Américas, vamos a establecer una entrada ilegal a favor de la ocupación informal de tierra, la destrucción de la naturaleza (deforestación, tala, minería), el tráfico de animales, los secuestros, la caza y demás delitos sociales y ecológicos. El Parque Nacional Darién, ubicado cerca de la frontera colombiana aloja una gran diversidad de flora y fauna, que se vería en peligro inmediato de llegar a construirse el tramo de carretera faltante. Existe una barrera natural y sabemos que, ricos o pobres, nadie vive al margen de la naturaleza.
¿Por qué siempre la seguridad ecológica se ve apostada en nuestro país? ¿Qué sucede con nuestros gobernantes que se ciegan ante reuniones y agasajos de altos perfiles políticos? Si ahora la frontera no representa ninguna restricción imaginemos lo que representaría la apertura del Tapón del Darién: permaneceríamos en un vilo constante. La intimidad de todo un ecosistema, del Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biósfera Mundial puede desaparecer.
Señores, la mezquindad y la poca fe son excentricidades que los panameños no conocemos, de ser así ningún extranjero prosperaría aquí. Nadie siente lo ajeno, de igual forma nadie puede garantizar lo que no tiene. En Panamá todos sabemos que el sueño Uribe forma parte de una utopía que nadie cree, ni sueña en nuestro país. Para la diplomacia puede resultar provocativa y apetitosa para el crimen. Para los panameños los kilómetros faltantes de la Panamericana serían el origen de una explosión social delictiva y la destrucción de nuestra riqueza natural.
-La autora es asistente de relaciones públicas.mmliceth@hotmail.com