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ASESINATO DE PESCADORES
Detención a medias para policías en lío
![]() La Fiscalía Auxiliar ordenó la detención de seis policías, quienes no estarán presos, realizarán labores administrativas
ABDIEL ZÁRATE
azarate@laestrella.com.pa PANAMÁ. El fiscal auxiliar, Luis Martínez, ordenó la noche del lunes pasado, luego de las declaraciones indagatorias, la detención de los seis miembros de la Policía Nacional involucrados en el asesinato de los hermanos Daboberto y Rigoberto Pérez en Panamá Viejo, mientras realizaban labores de pesca.
A los cabos Rafael Caicedo, Ron Rodríguez, Rodolfo Buigoeu, el cabo Artemio Díaz y los sargentos Héctor López y Agustín Reyna, el fiscal les formuló cargos por homicidio, tentativa de homicidio, implantación de pruebas y tenencia ilegal de armas de fuego. No obstante, al teniente José Castro, quien estuvo al mando de la operación, no se le formuló cargos. Sin embargo, cuando ocurren casos como este, la Ley 18 de 1997 orgánica de la Policía Nacional, establece que los policías no deben permanecer detenidos, sino prestar servicios administrativos dentro de la institución, que en este caso es en la sede de la Policía. Esto será hasta que haya una condena. NO HUBO DECLARACIÓN Durante la cita de indagatoria los policías no declararon, porque se acogieron al artículo 25 de la Constitución, que señala “que nadie está obligado a declarar en su contra”. Entre tanto, ayer a las 2:00 p.m., Domingo Ábrego, otro de los pescadores que estaba en la embarcación “Niña Evy”, fue dado de alta en el Hospital Santo Tomás, tras permanecer recluido 13 días y en donde se le hicieron cirugías en su pie, producto de un balazo de las unidades. Al salir del hospital, el joven pescador, quien era el motorista, volvió a recordar aquello. Antes de que los policías tiraran balas, había dicho a sus primos que alumbraran. Cuando los alumbraron a ellos, la policía empezó a disparar “y no gritaron alto ni nada. Como la lancha de ellos era más rápida que la de nosotros se nos pegó a un costado”, dijo. “Cuando sentí el impacto de bala paré la lancha. Uno de ellos se subió y me golpeó en la cara y preguntaba dónde está la droga. Yo le decía que no sabíamos de eso y que no andábamos en eso, que destaparan la caja de la lancha y verían puros camarones”, explicó Ábrego. EL ASESINATO La madrugada del 20 de mayo de 2009, los hermanos Dagoberto Pérez, de 16 años de edad y Rigoberto Pérez, de 18 años, y sus primos Domingo y Manuel Ábrego junto a Daniel Ariloga, pasaban por la costa cercana a Panamá Viejo, cuando fueron interceptados por los agentes. La acción policial ha sembrado suspicacia en contra de los policías. Lo más grave fue que cuando funcionarios del Ministerio Público y de la DIJ realizaron una inspección ocular en la embarcación, no encontraron ni armas ni drogas, pero en la segunda se encontró un fusil de guerra en la cocina del bote. Sólo en la embarcación “Niña Evy” había orificios de bala. El 25 de mayo, en la comunidad de Playa Leona, La Chorrera, los residentes clamaron por justicia. Llanto, tristeza y dolor se vivió cuando regresaron en ataúdes los cuerpos que fueron paseados por el mar en caravana. Los velaron en la noche y el 26 de mayo fue el último adiós. Publicidad
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