Matando el tiempo en el kiosco de periódicos del aeropuerto de Hong Kong, vi algo que me llamó mucho la atención: casi todos los libros a la venta eran sobre el ascenso supuestamente imparable de China - y de Asia - hacia la posición de primera potencia mundial. Entre los libros en venta estaban “Los nuevos emperadores asiáticos”, “China hace temblar al mundo”, y “China, el país del futuro”. En la sección de revistas, la portada del semanario The Economist anunciaba: La asombrosa recuperación de Asia. Me sorprendió este estallido de optimismo, porque en mis últi ...
