PANAMÁ. Virgilia González tiene ocho años de haber encontrado en la siembra de plantones la única forma de subsistencia para su familia. Sin embargo, ve amenazado el futuro del vivero. Y es que una orden de desalojo pesa sobre los terrenos donde reside en El Naranjal, en Villa Lobos, Pedregal, a dos horas de la ciudad de Panamá. La pequeña empresaria, de 72 años, asegura que por cada plantón recibe de tres o cuatro dólares. Con ...
