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Panamá, 14 de Septiembre de 2009
BIENVENIDO: usuario anónimo

TRAGEDIA EN LAS BANANERAS
Los fantasmas de Puerto Armuelles
Este muelle por donde salían millones de cajas de banano hacia el mundo, hoy es una ruina al borde del derrumbe.



Lo que nunca se dijo sobre las consecuencias sociales de la fumigación en las bananeras: cáncer, esterilidad, ceguera y malformaciones. Una historia perturbadora que evidencia, sobre todo, la ausencia del Estado
CARLOS ATENCIO/GUIDO BILBAO | UNIDAD DE INVESTIGACIÓN
CHIRIQUÍ. Puerto Armuelles es ahora un lugar de sombras. Brilla el sol más caliente de este país tropical, pero así y todo, la sensación es de oscuridad, de fría decadencia. La fiebre del oro verde bajó, es cosa del pasado y, de lo que fue, sólo quedan los recuerdos.

La realidad mezcla el desempleo, la marginalidad y la desesperanza. Las personas salen de las casas únicamente para comprar alimentos y para ir al médico. Los enfermos se cuentan a montones. La sensación, en la calle, es la de una sala de espera de hospital.

Este pueblo, a 530 kilómetros de la ciudad capital, es protagonista de un drama colectivo que duerme el sueño de los justos: miles de obreros y sus familias fueron expuestos a agroquímicos altamente tóxicos durante el boom bananero. Años y años en los que ellos mismos, sin saberlo, regaban la muerte sobre sus campos, sus casas y sobre ellos mismos. Ahora, en pleno siglo XXI, recogen el fruto menos deseado: Las flores de la muerte.

LA PESTE

Los afectados, por lo general obreros de las bananeras y sus familiares, llevan una lucha legal de trece años. Buscan que la empresa responsable, la trasnacional Chiquita Brands, pague por lo que aquí se define como un “crimen en masa” o “bombas por hectáreas” o, como prefieren los médicos, “envenenamiento”. Chiquita tenía 18 fincas que rentaban al Estado panameño por un canon mensual de 700 mil dólares. Los afectados buscan que les paguen los tratamientos médicos y también indemnizaciones, interpusieron una demanda ante el juez Mario Juárez, del Circuito Octavo del Ramo Civil de Chiriquí que supera los 42 millones de dólares. Agustín Obando, uno de los demandantes, dice que a la justicia no le tiene ninguna fe.

Este hombre que tiene 55 años pero aparenta muchos más, trabajó durante algunos meses manipulando y realizando el trabajo de fumigar las plantaciones. Roció DBCP o Nemagón. El Estado panameño permitía el uso de este tóxico que apareció en Estados Unidos hacia fines del siglo XIX. Tan viejo como la sustancia son los estudios toxicológicos de los doctores Ted Torkelson, de la empresa Dow Chemical y Charles Hines, de la Universidad de California, que hablan de los daños irreversibles en la salud. En Estados Unidos, está prohibido desde principios del Siglo XX. El Nemagón es altamente persistente y se filtra en los mantos acuíferos donde permanece hasta por 200 años. Los médicos hicieron pruebas con ratas. Demostraron que luego del contacto con dosis bajas de Nemagón tenían crecimiento retardado, daños en los pulmones y riñones y reducción en los testículos. Dosis altas o prolongadas en el tiempo, los reducían a la mitad provocando al esterilidad. Y que en los humanos las consecuencias eran similares. Según reportes de la Red de Acción en Plagicidas y sus Alternativas para América Latina (RAP-AL) en Centroamérica hay unos 26 mil trabajadores estériles a causa de la exposición a estas sustancias.

Cuando Obando entró a Chiquita Brands no sabía nada de esto. Sentía que estaba dando un paso importante en su vida. Finalmente iba a poder estar tranquilo y mantener a su hijo de meses de nacido. Corría el año 76. Obando acaba de cumplir 23.

Al ingresar a la compañía, le hicieron exámenes físicos. Le dijeron que era fuerte como un toro y lo mandaron a fumigar.

Tenía contacto diario con las sustancias tóxicas sin ningún tipo de cuidado ni entrenamiento para su manejo. A los cinco meses renunció. “No aguanté más, me fui porque me sentía mal, con mareos, dolor de cabeza, vómitos y muchas veces quedaba viendo oscurito, cocuyito, me daban convulsiones. Pero yo cometí una tontería de no ir al hospital ni nada de eso. Lo más sencillo fue salirme del trabajo. Pero ya era tarde. De ahí en adelante vinieron mis problemas”. Fueron cinco meses que cambiaron su vida para siempre y que, treinta tres años después, siguen presentes, enturbiándole la vida. Obando entre otras cosas, se volvió esteril y con el tiempo perdió la visión.

Agustín vive sin ver, preso de la ceguera y rodeado de pobreza: dos sofás despellejados, un fogón de leña en el patio, ropa amontonada sobre el otro sillón. Cuenta que la enfermedad le vino de menos a menos, hasta quedar encarcela’o en un ranchito. “Un tipo con las calamidades que yo tengo.. ¿a qué puede aspirar? Hasta la mujer se me fue porque no podía hacer nada”.

El único hijo que tuvo nació un año antes de ingresar a la bananera. “De ahí para acá hasta de engendrar me privaron”, se lamenta. Esto lo comprendió muchos años después por comentarios similares de otros obreros de las fincas, todos preocupados y sin saber porque la infertilidad cundía.

Agustín, desde el pozo de su ceguera y con dos gatos como únicos aliados en esta batalla, culpa al Estado. Lo peor de todo, dice, “es que no hay quien, no hay gobierno, no hay autoridades, no hay amigos, no hay hermanos, no hay nadie que se presente aquí y diga esta es mi mano salvadora. ¡Naaaadie! A veces solamente la fe ciega en Dios me tiene en pie, así como lo oye. Los ciegos envenenados no tenemos presidente, no tenemos patria, no somos hijos de esta patria”, explica con la virulencia de un hombre que no denuncia sino que describe su verdad.

Pese a las prohibiciones de uso en el país fabricante, el gobierno panameño permitía que se rociaran las 3 mil hectáreas sembradas de bananos con químicos como el Nemagón y el Fumazone, dos sustancias que a finales de los 60 hacían estragos en las plantaciones de República Dominicana, Costa Rica, Perú, Honduras, Nicaragua, Ecuador y Filipinas. En Panamá, según el ex defensor del Pueblo, Ítalo Antinori, esas sustancias se utilizaron hasta entrados los años 90.

LAS TRES CAMISAS

José Vega no está muerto, pero pasa sus horas en el cementerio. Remienda tumbas. Allí, a la sombra de un árbol, repite su historia que en Puerto Armuelles parece la historia de todos. Cuando tenía 15 años ingresó al campo bananero a trabajar los tres meses de vacaciones.

Empezó como barredor que pasó de oficina en oficina hasta aprender todos los trabajos de la empresa. Al final fue encargado de la oficina de Seguridad y Riesgo Laboral.

“Quizás yo tenga algo de químicos en el cuerpo, por la inhalación en 30 años”, dice, pero lo que lo salvó fue un puñado de lecturas.

Mientras que los miles de trabajadores sudaban en las plantaciones, él se interesaba por conocer más de los tóxicos. Supo temprano que todos los químicos que no usaban en Estados Unidos los regaban acá. Levanta la vista, mira el sin fin de cruces, tumbas y gallotes, y luego taconea el piso: “aquí, bajo esta tierra, hay miles de panameños que fueron desbaratados por los tóxicos. Y no importa a nadie. Me tocó ver cientos de casos de enfermos con dolor de cabeza, debilidad, problemas respiratorios, visión borrosa, vómitos, fibrilación de los músculos. La gente decía dale leche, bebe leche, no se tiene que ir al médico”.

Cuarenta años después reconoce que se jugaba con la salud de las personas. La empresa plantaba barreras de árboles ficus y papos a la vera de los caminos, afluentes de agua, y lugares poblados para mitigar el efecto de los vuelos de la muerte. “Cuando uno entraba al bananal le pegaba fuerte en la nariz, pero teníamos que trabajar así lastimosamente”, se lamenta Vega.

Pero no solamente los obreros se bañaban en Nemagón. Vega, que lleva tres camisas para protección hasta cuando sale al parque, recuerda que en Chiquita luego de poner los fertilizantes a los plantones, se regaban para la sigatoka: un insecto que vuela hasta 10 pies de altura. Usaban Ditane, un tóxico que también ponía a temblar a los obreros. También se regó Bravo, pero por ser muy tóxico se cambió, aunque todavía sigue en Honduras, Guatemala y parte de Costa Rica.

A ciencia cierta no se puede decir cuántos son los panameños afectados. Y las muertes que ya nadie investigará seguramente superan las del escándalo de envenenamiento con dietilenglicol. Sí se sabe, que el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) obliga al Estado a que garantice a los trabajadores que no sean sometidos a condiciones de trabajo peligrosas para su salud, como la exposición a plagicidas u otras sustancias químicas.

LO QUE MÁS DUELE

Félix Antonio Ríos, es otro de los fumigados de Chiquita Brands. Vive en Progreso, en una casa rodeada de árboles frutales. En una esquina tiene un rancho, donde pasa la mayor parte del tiempo. En ese aposento tiene mesa, silla y butacas. Sobre la mesa hay un maletín de profesor. Habla como si se le atragantaran las palabras.

Lo primero que dice es que se siente culpable de la muerte de su hijo Roberto, de 24 años, de un cáncer en los testículos, cuando era estudiante de la Universidad de Panamá. Aunque le dicen que no se lo tome de esa forma, que no tiene razón, siente que así como le dio la vida a su hijo, también le regó los problemas.

Ríos ingresó con 22 años a las bananeras y fue liquidado a los 51. A simple vista es un hombre saludable, fuerte, pero por dentro lleva un historial clínico que “vuelve loco a cualquiera. A mí me preguntó un gobernador: ¿pero tú qué es lo que no tienes? Yo le dije: yo no quisiera que usted tuviera lo que yo tengo. Desde 1972 me trato por los agroquímicos, pondiéndome vacunas toda las semanas. A mí me pueden dar un millón de dólares y no me compensan los sufrimientos”.

Ríos, hay veces que no puede estar acostado. Ni sentado. Ni parado. Ni puede respirar. “La compañía sabía lo que estaba haciendo porque yo trabajé en el departamento de materiales y ahí fue donde me di cuenta de la clase de canallada que habían hecho con los trabajadores. Se regaba el Fumazone y Nemagón, dos tóxicos que inhalarlo es venenoso, el contacto con la piel es venenoso, la ingesta era sumamente venenoso. Ellos no tomaron las precauciones porque nosotros valíamos muy poco para ellos”.

El trabajo cotidiano funcionaba como cualquier otro. Les decían qué tenían que hacer y ellos lo hacían. Aplicaban las sustancias cinco horas consecutivas, todos los días. Era demasiado cinco horas. La gente la pasaba muy mal, pero en la cadena de producción se ahorraban costos. “Aquí el perjudicado no solamente era el que trabajaba: la persona que lavaba mi ropa y mis hijos que me agarraban cuando yo llegaba contaminado también. Y yo sé también que fui de los que aplicó veneno a la gente. Usted no se imagina lo que eso hace sufrir a uno. Yo fumigaba y a mi hijo Roberto le salió un cáncer”.

Félix, como la mayoría en Puerto Armuelles, se siente abandonado por la ley. Recuerda que cuando entró, el primer examen que le hicieron fue el de la próstata y si lo dejaron trabajar era porque estaba sano. Pero cuando le dieron la patadita y lo echaron, se queja de que nadie se fijó cómo él salía y así pasó con todos los trabajadores.

“Fuimos a la Asamblea en el 2003, hablamos con medio mundo, fuimos traicionados por una persona que negoció nuestras dolencias. Yo no quiero lástima, yo quiero que sean justos. Si a mí, pasado mañana, me dicen que no me toca nada, lo aceptaré porque hay personas más dañadas que yo”.

Como el caso de María Cubillas. Ella es una de las pocas mujeres que se permite hablar sobre el tema, pero antes pone algunas condiciones: que no le tomen fotos ni se le pida bajarse del taxi en el que ha llegado hasta Progreso para esta entrevista, que se realiza adentro del auto. Estamos estacionados frente a un billar en penumbra de donde salen mucho ruido.

SIN SALIDA

Es triste pero es así: la mujer recuerda y llora. Habla con un tono de voz bajito y cortado, que no le va su cuerpo. María es una mujer grande, sin residuos de juventud y la piel rayada por la dermatitis. Así, entre susurros, cuenta que una mañana ella apareció en una finca bananera con cuatro hijas en busca de trabajo y techo. Las dos cosas fueron fáciles de conseguir. Guiada por el deseo de tirar para adelante, por las hijas, firmó su contrato de trabajo. Nunca imaginó que esa decisión acabaría con dos de sus hijas antes de cumplir los 12 y que ella terminaría con asma crónico.

“Ellos trajeron a las bananeras el DBCP o Nemagón, un químico que no se usaba en Estados Unidos y que usaron acá y ese químico le provocó esterilidad a los trabajadores, eso fue lo que dio al traste con los obreros”.

Las tragedias de María son tres. Cuando murió la primera niña, de doce años, de un cáncer, hasta los médicos se extrañaron. María pensaba que la gente que moría de esa enfermedad eran viejos, no niños. Años más tarde murió su segunda hija. De asma. Como la niña estaba en primer año, ella pensaba que era la madrugada lo que le hacía mal, levantarse tan temprano, la brisa fresca del amanecer. El día que le dio la crisis no llegó a tiempo al hospital. Después de la muerte de las niñas María quedó como atontada, fuera del mundo, en medio de una penitencia inhumana. Siguió empacando parte de los 40 millones de cajas de banano que exportaba la empresa cada año. ¿Qué iba a hacer? Cuando su salud se quebró del todo, vino la pelea para que la pensionaran por un cuadro clínico de asma ocupacional. “La empresa quería doblarle el brazo a todo el mundo para no pagar. Al final los médicos se pusieron duros y me pensionaron”.

Antes de emprender el camino de regreso —sin nunca bajarse del carro—, María explica las razones de sus cuidados al hablar. Dice que esto podría dañar el proceso legal, que parece empezar a desperezarse. En agosto pasado la justicia culminó pruebas clínicas a más de 550 afectados.

Parece extraño: el país con mayor crecimiento económico de la región, que se abre a la ampliación del Canal y a la construcción del metro guarda en lo más profundo de su interior heridas que no cicatrizan. Muchos aquí se sienten fantasmas. Invisibles. Olvidados. Sin nadie a quien reclamar y con el cuerpo partido. Hombres, mujeres y niños panameños, quienes han cargado la cruz de la enfermedad a sus espaldas y de por vida. Son los fumigados. Sí, aquí, en el puente del mundo y corazón del Universo.

CHIQUITA Y VENENOSA

La United Fruit Company comenzó sus operaciones en la provincia de Bocas del Toro en el año 1899, nueve años más tarde que la Snyder Banana Co. iniciase la historia del banano en la provincia. Tras abandonar las plantaciones en Bocas, compró tierras aptas para la producción de banano en la región de Chiriquí (1923 y 1926). La compañía quería utilizar el trazado del Ferrocarril Nacional de Chiriquí —finalizado en 1927— desde Puerto Armuelles (PA) y conformar una unidad de explotación bananera sobre la región fronteriza, que enfrentaba a Costa Rica con Panamá en el plano político y económico, buscaban por el contrato bananero con la UFCo. En 1927 la empresa firmó una concesión por treinta años con Panamá para cultivar banano en el área de Chiriquí, formandose la División de PA, que ha variado de nombre.

CARLOS ATENCIO

El exilio inevitable

Entre 1990 y el 2000, Puerto Armuelles redujo su población a la mitad; mientras en 1990 vivían 46,093 personas, en el 2000, disminuyó a 22,075. La tragedia se consumaría para el 2020, en esa fecha, quizá, desaparezca la población.


COMENTARIOS | 24 comentarios

1. Erika Gonzalez | 12/14/2009 | 7:11:44 PM | IP: 192.168.*.*
. La llorona : . Hola quiero desir q no se vurlen de la llorona por q ella no es mala yo la considero muy buena todos disen q ella mato a sus hijos pero no creo q ella pueda ser algo asi no se vurlen de ella yo se una historia q creo q es la verdadera por q yo creo en la llorona y muchos de ustedes se vurlan de ella por ser asi no saben lo q es perder un hijo si quiren es cuchar mi historia no se vurlen de ella por favor gracias por su atension agan me caso por favor no se an malos con ella.



2. usuario anónimo | 11/26/2009 | 5:34:07 AM | IP: 192.168.*.*
. Que lloran ahora? : . Si los dirigentes de las bananeras, como otros que hay por alli, se hubieran preocupado verdaderamente por sus agremiados, solicitando y obligando a sus agremiados a utilizar equipos de seguridad la historia hubiera sido diferente. En panama la ley obliga al empleador a dar equipos de proteccion pero no impone sanciones a quien no lo utiliza. Este problema es hechura de los propios trabajadores, lo lamento mucho, no me alegro por sus penurias pero es asi.



3. usuario anónimo | 11/12/2009 | 6:43:28 PM | IP: 192.168.*.*
. Puerto armuelles : . Estoy de acuerdo que se tiene que hacer algo por aquellos que estan sufriendo, pero tambien tenemos que concientizarnos y tomar accion, porque todos esos politicos no les importan pues ellos tienen su buen salario, y ante todo porfavor quitemos esa mentalidad sindicalista, que lo que hizo fue robarse el dinero, porque todos esos dirigentes viven bien, y los obreros se comen un cable. Yo soy porteno y vivi esta situacion, y el sindicato solo es una manera de robar sin tener cargos criminales.



4. usuario anónimo | 11/2/2009 | 10:34:39 AM | IP: 192.168.*.*
. Finca corredor : . Yo fui misionero en los años 80 en finca corredor y me toco hablar con mucha personas que estaban enfermas, pero lo que menos pensaba era que tal vez estuvieron afectadas por estos quimicos. Espero que el gobierno pueda ayudar a todas estas personas que fueron afectadas, y buscar la manera de darles una compenscion adecuada porque nos es justo que los dejen morir como perros cuando dieron mucho por sus familias y porque no por el pais.



5. usuario anónimo | 10/25/2009 | 10:10:11 AM | IP: 192.168.*.*
. Trabajemos en equipo : . El reportaje que acabo de leer me parece interesante por la informaciòn que suministra para el conocimiento público, sin embargo creo que la situación social y economica de puerto armuelles va más alla de un reportaje que quiere vender lastima, los porteños somos gente trabajadora y luchadora, no queremos limosnas, solicitamos justicia y solidaridad, soliitsmos al gobierno que se haga una investigación seria sobre la situación que se vive en nuestro corregimiento. Para no seguir inventado estrategias que no ayudan a resolver el problema. Hago un llamado a todos esos profesionales que somos frutos de esta tierra y que que hemos aportado con nuestras capacidades a unirnos para aportar con nuestros conocimientos a la solución de la problemática que estan sufriendo nuestros hermanos porteños. Mirandavir. @hotmailñ. Com.



6. usuario anónimo | 10/17/2009 | 5:21:46 PM | IP: 192.168.*.*
. Las fincas bananeras : .



7. usuario anónimo | 10/10/2009 | 7:18:30 PM | IP: 192.168.*.*
. La problematica de finca balsa y la falsa esperanza de una cooperativa de palma de aceite liderisada por un sidicato : . Desde hace casi 3 años no hay esperanza de que haya una solución al problema de finca balsa ya que en el 2006 cerró operaciones la empresa bananeros nacionales de panamá s. A. Por consecuencias del sindicato quien le interpuso un pliego de peticiones en concepto de aumentos salariales para ese entonces la empresa confrontaba problemas económicos y por dicha razón esta finca dejó de operar en el área dejando sin empleo a 150 trabajadores. hasta ese entonces supuestamente el secretario del sindicato josé noriel araúz interpuso una demanda contra bananeros nacionales en la que a nuestro juicio todo a sido un engaño par los ex trabajadores. hubo en ese entonces unos daneses con la figura de la empresa sogamor s. A. Interesados en invertir y reactivar la finca balsa, con el mismo rubro de banano sin embargo el sindicato espanta a estos inversionistas ya que el señor noriel araúz dirigente sindical le presenta un ultimátum de que se le reconozca la figura del sindicato, se le pagara a todos los trabajadores, toda la deuda que la empresa anterior dejó y debido a esta razón los inversionistas desistieron de su proyecto ahora crean la idea de una cooperativa pero 1 no están sujeto a crédito, 2 lo que pudieran presentar como garantía que es el terreno está a nombre de torresol investment s. A. Accionista del banco general es por esta razón que escribo para hacerle un llamado al señor presidente de la republica ricardo martinelli , al señor gobernador enrique fernández y a las instituciones que tienen que ver con este problema y a los medios de comunicación que se apersonen al área para que se den cuenta de la realidad en que se encuentra finca balsa en barú y vean que lo poco que quedó de la empresa bananeros nacionales, las utilidades unos de los activos de la misma fueron desmantelados y vendidos por orden de este llamado “dirigente sindical josé noriel araúz”. reiteramos nuevamente a que este gobierno representado ricardo martinelli , le ponga un alto a este dirigente y su sindicato y se sencibilise por la situasion de hambre que viven los moradores de esta región del corregimiento rodolfo aguilar delgado en chiriquí .



8. usuario anónimo | 10/10/2009 | 6:26:34 PM | IP: 192.168.*.*
. Finca balsa desierto económico : . Desde 2006 no hay posibilidad de un empleo digno el gobierno pasado talvez pensó que esta area le pertenecia a costa rica, hambre e incertidumbre viven los exempleados de esta zona de barú un proyecto de palma aceitera no es la solucion.



9. usuario anónimo | 10/10/2009 | 6:19:29 PM | IP: 192.168.*.*
. Finca balsa barú : . Del sindicato que se habla de esta finca es liderizado por joé noriel araúz que lo que ha sido un bibidor de lo trabajadores engañandolos con la idea de una cooperativa cerrando le pocibilidadde que otras empresas vengan a invertir.



10. usuario anónimo | 10/10/2009 | 6:12:47 PM | IP: 192.168.*.*
. Finca balsa : . Desde el 2006 fecha en cerró operaciones la empresa bananeros nacionales ha habido un grupito de sindicalistas apoyado por el suntracs. Que le ha cerrado las puertas a varias empresas que an querido invertir en el area.



11. usuario anónimo | 10/2/2009 | 8:33:43 AM | IP: 192.168.*.*
. El trabajo no mata a nadie : . Hay que trabajar. Los sindicatos y cooperativas que yo me acuerde son unos holgazanes. Me acuerdo cuand unos de los centenos era un hablador ahora esta casado con mujer de la ciudad que lo mantiene. Afuera los sindicatos y las cooperativas. El trabajor tiene lengua y mano para defersense sin que lo apode unos ladrones.



12. Juan Mosquera Calzadilla | 9/28/2009 | 2:39:02 PM | IP: 192.168.*.*
. El toro balladares, mireya moscoso y martin torrijos son los culpables: : . Estos 3 jinetes del apocalipcis son los mayores culpables, el 1ero les quito el ferrocarril y lo vendio como chatarra, le quito la salud, etc, la 2da se convertio en socia de la cosemupar y miren lo que han hecho, nada. El 3ero martin torrijos les prometio carreteras, educación, salud y lo que hizo fue darle millones a unos empresarios colombianos que explotan la palma aceitera. Pero, hay esperanza, hay un dios todopoderos, jesucristo que tiene el jucio divino.



13. usuario anónimo | 9/23/2009 | 11:52:19 AM | IP: 192.168.*.*
. Se acaba pto. Armuelles : . Ignorante. Quisiera saber tu dirreccion para llevar familias que estan pasando la crisis en pto. Armuelles. Te felicito por tener en tu mesa los tres golpes de la comida y mucho mas.



14. usuario anónimo | 9/22/2009 | 5:04:11 PM | IP: 192.168.*.*
. Los finqueño : . Por favor los que viven en la ciudada ayuden en una colecta de alimento para enviar alla.



15. Arpia Justiciera De Panama | 9/19/2009 | 7:50:06 AM | IP: 192.168.*.*
. Buen tema : . Buen reportaje. Bien escrito. Gracias por este aporte. Lo que sucede en puerto armuelles es un sufrimiento muy grande que no solo pasa alli esta pasando en miles de cultivos como el cafe y en otros paises el mango y los aguacates. Esto es el resultado de un consumismo salvage en el primer mundo. La proxima vez que asista a un supermercado y vea un producto o que vaya a un mall a comprar ropa porque esta "barata" piense en cuantos seres humanos en china, bangladesh o india estan sufriendo y muriendo solo para tenir la tela de los jeans, fumigar el algodon con el que hacen la ropa o matar una mosca que dana el cafe.



16. usuario anónimo | 9/16/2009 | 10:55:13 AM | IP: 192.168.*.*
. Mi ciudad de las arenas : . Puerto armuelles, el paraiso donde crecí y pasé los mejores años de mi vida ruego a dios las cosas mejoren porque tampoco es para exagerar hay fuentes de ingreso allí, solo hace falta buena voluntad de los gobiernos para crear fuentes de empleo, esperemos que el gobierno de los locos hagan algo que para eso se dan el lujo de decir que ganaron con el 61% de los votos.



17. usuario anónimo | 9/14/2009 | 9:52:10 PM | IP: 192.168.*.*
. Sobre el reportaje de barú : . Tengo entendido que los fantasmas no existen, en puerto armuelles vivimos personas como usted, que respiramos, comemos, caminanos, todos los días. Dejen de hacer noticias de nuestro distrito, publiquen cosas buenas que contribuyan al desarrollo de este distrito, que tiene muchas cosas que ofrecer.



18. usuario anónimo | 9/14/2009 | 3:36:32 PM | IP: 192.168.*.*
. No vendan mentiras : . Puerto armuelles, está mejor que muchos distritos de panamá, señores hay que recorrer el país, esos datos estadisticos sobre la población en barú no son correctos, vayan a estadistica y censo y serán cuenta. porque no ayudan a divulgar los ladrones que han robado en coosemupar y asi devuelvan los millones que pertenecn a los trabajadores bananeros; ¡eso si seria ayudar! mas hechos y menos mentiras.



19. usuario anónimo | 9/14/2009 | 11:57:07 AM | IP: 192.168.*.*
. Es tiempo de hacer justicia : . En mis tiempos de niñéz y juventud disfrute mi estadía en las bananeras; luego me da tristeza la condición en que viven mis hermanos. Mi mejor anhelo es que se haga justicia a esta mi gente por parte de gobierno de ricardo martinelli.



20. usuario anónimo | 9/14/2009 | 11:46:50 AM | IP: 192.168.*.*
. Andres alvarez; r. : .



21. usuario anónimo | 9/14/2009 | 11:46:44 AM | IP: 192.168.*.*
. Los fantasmas de puerto armuelles : . La gran mayoría de los reportajes que se publican del distrito de barú, por su gran contenido son denigrantes, dejen de hacer noticia de puerto armuelles, no todo en esta región es negativo, hay muchas cosas positivas que se desconocen, recuerden que coosemupar no es la única fuente de ingresos ecónomicos.



22. usuario anónimo | 9/14/2009 | 11:29:39 AM | IP: 192.168.*.*
. Andrés alvarez; r. : .



23. usuario anónimo | 9/14/2009 | 10:34:16 AM | IP: 192.168.*.*
. Puerto armuelles : . Era el puertopor donde salÍa el mayor cargamento de bananas y actualmente que es, las fincas blanco que se hicieron y como es el movimiento de exportaciÓn bananero en este siglo. Por favor informenme.



24. usuario anónimo | 9/14/2009 | 9:57:54 AM | IP: 192.168.*.*
. Tragedia en las bananeras : . Nuestro distrito no es el mejor, pero gracias a dios se come tres veces y más al día y no solo la coosemupar es la que genera ingresos a esta región, así que investiguen más, porque nosotros nadie nos ha declarado crisis de hambre como en guatemala. Ustedes saben que en la capital solamente se como dos veces y acá no, analizemos lo que estmos viviendo y les digo algo vendrán días mejores, dios primero.



 

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