Todo nos llega tarde, hasta la muerte...", escribía hace un siglo el poeta Julio Flórez. Ha podido ser ayer, porque sus palabras mantienen plena vigencia en un país que no logra aprender a tiempo las lecciones de afuera. Aquí aún no hemos asimilado, por ejemplo, el reversazo que dio Estados Unidos en la política de erradicación forzosa de cultivos de amapola que impuso en Afganistán, que ahora reconoce como costoso y colosal fracaso que solo fortaleció a los insurgentes talibanes. Algo que debería interesar vivamente a un país, como el nuestro, que lleva 40 años lidia ...
