Masiva protesta en Puerto Rico
Foto: EFE
Miles de personas se manifestaron en San Juan en contra del Gobierno.
Sindicatos llamaron a una huelga por el despido de miles de empleados públicos
SAN JUAN. Los sindicatos puertorriqueños detuvieron ayer parcialmente la actividad laboral del país con una huelga general contra el despido de miles de empleados públicos que el Gobierno advirtió de que no servirá para interrumpir sus planes.
La protesta es consecuencia del despido anunciado en septiembre de más de 17,000 empleados públicos, medida que el gobernador Luis Fortuño considera es la única vía para no cerrar por falta de fondos el Gobierno antes de las próximas Navidades.
Fortuño hizo además aprobar la llamada Ley 7 para ahorrar 2,000 millones de dólares con la pretensión de reducir el déficit fiscal de 3,200 millones de dólares que heredó de la Administración precedente.
Varias manifestaciones por separado de los principales sindicatos confluyeron ayer al mediodía en la Plaza Las Américas, el centro comercial más grande del Caribe, en el distrito financiero de Hato Rey, con la presencia de miles de trabajadores y estudiantes.
Los sindicatos se apuntaron una victoria con la no apertura de la Plaza Las Américas, el icono del consumismo puertorriqueño, aunque aeropuertos y muelles funcionaron con total normalidad.
Pedraza Leduc, portavoz de un grupo sindicalista, advirtió al Gobierno de que si no da marcha atrás en su decisión será convocada una huelga general indefinida, un paso que predijo sí paralizaría entonces la actividad económica de la isla caribeña.
Fortuño apeló a la serenidad y pidió respeto para aquellos que decidieron trabajar.
El número dos del Ejecutivo, el secretario de la Gobernación, Marcos Rodríguez-Emma, fue por su parte más explícito al asegurar que no habrá “marcha atrás en los despidos”.