|
EL NUNCIO APOSTÓLICO EN PANAMÁ. ANDRÉS CARRASCOSA COSO HABLA
“Es bueno aclarar conceptos”
![]() Decano del Cuerpo Diplomático despeja dudas
L a instalación de un Ordinariato Castrense en Panamá ha provocado posiciones encontradas sobre el tema. Quienes lucharon contra el régimen militar no le ven sentido a la iniciativa. Aseguran que el establecimiento de un Ordinariato “es como una semilla que se va sembrando y a través del tiempo va germinando y va a terminar dentro de 10 ó 20 como terminó el régimen pasado”. Para conocer la posición de la Iglesia Católica. La Estrella conversó con monseñor Andrés Carrascosa Coso, Nuncio Apostólico de Panamá y Decano del Cuerpo Diplomático Acreditado en Panamá para tratar de aclarar el panorama con respecto a este tema. Carrascosa explicó detalladamente las implicaciones en la creación de un Ordinariato Castrense, los objetivos y la misión. Monseñor Carrascosa Coso reveló que la iniciativa de la instalación de un Ordinariato Castrense se da en base a la solicitud de los Estados y no del Vaticano.
¿QUÉ ES UN ORDINARIATO CASTRENSE? Un Ordinariato Castrense es una manera de organizar la asistencia espiritual a aquellos católicos que forman parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, los cuales, por sus condiciones peculiares de vida, necesitan una forma específica de atención religiosa. ¿CUÁL ES EL OBJETIVO DE SU INSTALACIÓN EN PANAMÁ? Se trata precisamente de eso: de organizar mejor esa asistencia espiritual a los católicos panameños que sirven a la sociedad en la fuerza pública. Una asistencia que no se limita a celebraciones litúrgicas, sino que incluirá formación ética y moral, organización de conferencias, etc. ¿UN PAÍS SIN EJÉRCITO PUEDE O DEBE TENER UN ORDINARIATO? Puede tenerlo. La ausencia de un ejército en un país no es impedimento, porque sigue habiendo fuerza pública y organismos que velan por la seguridad. Debo decir que el acuerdo firmado entre el Gobierno panameño y la Santa Sede el 1 de julio de 2005 no habla de ejército, sino de un “Ordinariato para la fuerza pública y otros organismos de seguridad del Estado”, añadiendo la frase “ ad instar de un ordinariato castrense”. “ Ad instar es una expresión latina para decir “a la manera de”, simplemente para indicar en qué tipo de categoría se incluye ese documento dentro de la organización de la Iglesia Católica. Por otra parte, “castrense” viene de “castra”, que hace referencia a cuartel y a vida organizada jerárquicamente. Y cuarteles existen incluso para los bomberos, además de la policía, etc. ¿CÓMO SE APLICARÍA ESA FIGURA EN PANAMÁ? Me gustaría dejar claro que el acuerdo entre el Estado panameño y la Santa Sede, ya firmado y sólo a la espera de ratificación desde hace más de cuatro años, incluye esta frase en un acuerdo interpretativo del 25 de mayo de 2006: “Ninguna de las partes atribuye al Ordinariato carácter militar y la utilización de la expresión “ ad instar de un Ordinariato Castrense” sólo hace referencia a aquellos que tienen un régimen de vida organizado por mando y jerarquía como son los miembros de las fuerzas públicas y otros de seguridad del Estado, ya que en Panamá no existe Ejército”. Nadie, y mucho menos la Iglesia Católica, quiere volver a militarizar el país. ¡Eso es obvio! ALGUNAS PERSONAS QUE LUCHARON CONTRA EL RÉGIMEN MILITAR CONSIDERAN QUE LA INSTALACIÓN DE UN ORDINARIATO ES REGRESAR AL PASADO. ¿QUÉ OPINIÓN LE MERECE ESTA PERCEPCIÓN? Yo entiendo bien la impresión que deja en muchas personas el haber vivido en una situación no democrática, con sus consiguientes abusos y falta de respeto a los derechos humanos. Y lo entiendo porque yo nací en España, donde el camino hacia la democracia fue más largo que en Panamá. Ahora bien, lo que se hace ahora erigiendo un Ordinariato para la fuerza pública no es un volver al pasado, sino todo lo contrario. Me explico: hace 20 ó 30 años no existía un Ordinariato. Y ahora existirá. Eso acaba siendo una garantía, porque dependerá de la Santa Sede y será el Papa quien nombre al obispo que será responsable. Se trata de regular mejor estas cosas tanto en el interior de la Iglesia como en un acuerdo público, de derecho internacional, entre la Santa Sede y el Estado panameño. A OTROS LES PREOCUPA A QUIÉN LE CORRESPONDERÁ SUFRAGAR LOS GASTOS En todos los ámbitos de la sociedad se busca que haya una formación permanente, y de ello no está excluido el aspecto espiritual, ético y moral. Si se presta un servicio de asistencia religiosa y de formación a un personal que está constituido en más de un 80% de católicos, justo es que el Estado corresponda. Pero nadie se va a enriquecer con ello, porque se tratará de cifras insignificantes. CUANDO SE HACE ESTE TIPO DE ACUERDO DE CONSTRUIR EN UN PAÍS UNA SEDE COMO ESTA ¿CUÁL ES EL OBJETIVO DEL VATICANO? La preocupación de la Santa Sede, como la de la Iglesia panameña, es la de ofrecer esa atención y asistencia espiritual. He leído unos juicios de intenciones, como si se tratara de una búsqueda de poder, que no sólo no se corresponden con la realidad sino que me parecen de muy mal gusto e incluso ofensivos, teniendo la impresión de que hay quien piensa que todos son como ellos. La asistencia a los católicos miembros de la fuerza pública no excluye que otras iglesias (anglicanos, evangélicos, ortodoxos, etc.) u otros credos (islam, hebraísmo, etc.) puedan organizarse y hacer un acuerdo con el Estado panameño para que, según el porcentaje de su membresía, puedan atender espiritualmente a los suyos. Eso ocurre en un país como Estados Unidos o como Francia, que es conocido por la “laicidad”. ¿DÓNDE ESTARÍA UBICADO EL ORDINARIATO CASTRENSE AQUÍ EN PANAMÁ? La sede del Ordinariato para la fuerza pública estará en la capital, aunque el obispo responsable sea al mismo tiempo obispo de otra diócesis. Para su nombramiento, la Santa Sede hará, como hace siempre, una amplia consulta al interno de la Iglesia para que el Papa tenga ante sí una terna de nombres, de entre los cuales escogerá quien él considere que es la persona con mayores aptitudes para realizar ese servicio de organizar a los sacerdotes que presten esa asistencia espiritual, así como de coordinación con los demás obispos del país. ¿CUÁNDO SE ERIGEN LOS ORDENARIATOS QUIÉN LO SOLICITA, EL ESTADO O EL VATICANO Y BAJO QUE ADMINISTRACIÓN SE LLEGÓ AL ACUERDO? Estos Ordinariatos son erigidos por la Santa Sede a petición de los Estados. En Panamá comenzó el proceso durante el gobierno de Doña Mireya Moscoso, continuó y se firmó el acuerdo en el gobierno de Don Martín Torrijos y el actual gobierno de Don Ricardo Martinelli ha asumido el compromiso de ratificar un acuerdo que lleva firmado casi cuatro años y medio, lo cual no es normal. Si tres gobiernos que provienen de trayectorias tan diferentes y que tienen visiones tan diversas han entendido que se trata de un valor importante, probablemente quiere decir que hay un fondo más profundo de lo que algunos quieren hacer creer. De hecho, representantes de las bancadas de gobierno y de la oposición han asegurado su disposición a votar a favor de la ratificación. ¿ENTONCES NO SE JUSTIFICA LA ACTITUD DE QUIENES SE OPONEN? Comprendo, como dije anteriormente, las sensibilidades existentes a causa de lo vivido en décadas pasadas. Pero el mundo es muy amplio: para que tenga una idea, yo vengo de ser nuncio en Congo y en Gabón, en África central. En Gabón tuve que dedicarme a preparar este tipo de acuerdo, a petición de los ministros de Defensa y del Interior (porque era no sólo para el Ejército sino también para el resto de la fuerza pública). El ministro de Defensa, que hoy es el presidente de la República, es musulmán y jefe de la comunidad musulmana gabonesa, pero me decía que cuando había un sacerdote en medio de sus efectivos cambiaba la atmósfera y que era fundamental su presencia para la moral de la tropa cuando enviaban fuerzas de paz (Ejército o Policía) a países en conflicto bajo bandera de Naciones Unidas. A SU JUICIO ¿QUÉ HA PASADO PARA QUE HAYA OPOSICIÓN A LA APERTURA DE UN ORDINARIATO CASTRENSE? Creo que se ha suscitado algún malentendido porque no siempre se conocen todos los datos y que es bueno que los conceptos estén claros. He leído artículos más bien virulentos (algunos de ellos son prácticamente copia de lo publicado en 2005 en el momento de la firma del acuerdo) con argumentos constitucionales y haciendo entender que la Santa Sede y la Nunciatura no comprenden nada. Además de que los Órganos del Estado panameño y los de la Santa Sede tienen sus expertos jurídicos, permítame decir, con todo el respeto y esperando no parecer presuntuoso, que, si bien no somos expertos en la Constitución panameña, tanto yo como los nuncios que me han precedido somos juristas, tenemos un doctorado en Derecho y sabemos leer la Constitución, que me parece que ha sido absolutamente respetada. EN LOS ÚLTIMOS MESES HA HABIDO MUCHO DESCONTENTO DE PARTE DE LA POBLACIÓN CON LA POLICIA, ¿CREE QUE ESTO PUEDE CAMBIAR CON UN ORDINARIATO? Leyendo los periódicos, escuchando la radio y viendo la televisión observo una queja constante sobre la fuerza pública. En definitiva, estoy convencido de una cosa: la diferencia entre que haya unos sacerdotes que estén cercanos a esos hombres y mujeres, les hablen de Dios y les ofrezcan asistencia espiritual y formación moral y ética o que no la haya va a tener efectos bien diferentes en la sociedad panameña, y su ausencia la pagará con un mayor sufrimiento. Publicidad
|
Más Titulares Publicidad
Multimedios
Lee más...
Las más leidasLas más comentadas Síguenos
Publicidad
|