|
Panamá, 18 de febrero de 2010
|
|
DE VUELTA A LA REALIDAD
Culminado el jolgorio
Foto: Adriano Duff ![]() El Mercado de Mariscos —como es tradición— centró la atención de los panameños. Atrás quedaron las quejas por la insalubridad. Culminada la farsa, ayer, la población volvió a la normalidad
REDACCIÓN
periodistas@laestrella.com.pa PANAMÁ. Bien lo dijo en su momento el cantautor panameño Pedrito Altamiranda: ¡Limpio, pero contento¡ La picardía de la tradicional frase responde al sentir de muchos panameños que se entregaron de lleno a la celebración del Carnaval en el interior de la República, y de otros que partieron a playas y balnearios —incluso al extranjero— en plan vacacional. Se trata de darse ese gusto una vez al año.
Los que se quedaron en la capital del país pudieron constatar que la improvisación no es la mejor consejera para la organización de eventos de esta magnitud. El malestar de los residentes en Bella Vista es el mejor ejemplo de ello. El lacónico comunicado con la solicitud de disculpas por parte de las autoridades frente a las incomodidades no fue bien recibido. Culminada la trama se imponían el viaje de retorno, los operativos policiales, la remoción de la parafernalia y la recolección de toneladas de desechos. El inicio del tiempo litúrgico de preparación de la Pascua de Resurrección también marcó un hecho que fue noticia de titulares ayer, Miércoles de Ceniza. La imposición de las cenizas en la mayoría de los templos católicos del país y el vuelco masivo al consumo de productos del mar como medida de penitencia también generó titulares. Las frecuentes quejas del público por el costo del marisco forman parte de nuestras costumbres. Para nadie es un secreto que en estos tiempos se especula con los precios. Este año emerge una nueva excusa en el alza que se presenta en los precios: Hay escasez en la oferta por la aparición de “piratas” que impiden que los pescadores realicen su faena con seguridad. Esta es harina de otro costal. Sin embargo, ayer habían puestos de ventas en donde la corvina estaba a un dolar con cincuenta la libra. Este es un buen precio para una de las especies consideradas como “de primera” en la dieta del panameño. Nadie se quejó de esto. Del “pargo rojo” ni hablar. Su precio supera los dos dólares la libra, porque ahora lo usan para la exportación y es escaso. Publicidad
|
Más Titulares Publicidad
Multimedios
Lee más...
Las más leidasLas más comentadas Síguenos
Publicidad
|