Temas Especiales

02 de Apr de 2020

Cultura

El huevo en su mesa

E l huevo es un alimento natural y envasado en su origen que ha adquirido mucha relevancia en la dieta de los panameños y a nivel mundia...

E l huevo es un alimento natural y envasado en su origen que ha adquirido mucha relevancia en la dieta de los panameños y a nivel mundial, no solo por su precio económico sino por su alto contenido nutricional.

De este modo, las antiguas recomendaciones que decían que solo se debía consumir el huevo tres veces a la semana, hoy en día quedan atrás. Y para que el tema de su consumo no sea mal interpretado en la sociedad, la nutricionista Myrna Mencomo de Tewaney, señala en una entrevista con Ego que es necesario que la población comprenda que “si usted es una persona sana con una dieta equilibrada y tiene un programa de actividad física, puede consumir un huevo diario”. Una recomendación que hace la Asociación Cardiaca Americana, para mantener un estilo de vida saludable.

El consumo del huevo en proporciones y cantidades adecuadas aporta un sinnúmero de nutrientes beneficiosos para el organismo: hidratos de carbono, proteínas, lípidos o grasas, vitaminas y minerales. El alimento aporta alrededor de setenta calorías y contiene proteínas de alto valor biológico. “Esto quiere decir que estas proteínas son muy importantes para la formación de tejidos y del crecimiento y desarrollo de niños, adolescentes y embarazadas, ya que por su contenido nutricional, ayudan en la formación del embrión”, explica Mencomo.

Nutrientes del huevo

El huevo está conformado por la cáscara, la clara y la yema, y cada una de sus partes contienen nutrientes de grandes beneficios para el hombre. Por ejemplo, la cáscara contiene un destacado porcentaje de carbonato de calcio que en otros países es utilizado en la industria alimentaria. Se lava y se tritura hasta convertirla en un polvillo blanco que se utiliza para fortificar otros alimentos como: purés, papillas, leches, etc.

Mientras que la clara aporta 17 calorías al cuerpo. Está formada principalmente por agua y proteínas. Estas proteínas son formadas por cadenas de aminoácidos y en la clara encontramos 8 aminoácidos importantes para el organismo.

Por último está la yema, que aporta 59 calorías al cuerpo. Esa porción amarilla está formada por lípidos y proteínas y es la mayor fuente de vitaminas del huevo. La yema contiene 4.5 a 5.0 gramos de grasa por unidad, de los cuales 1.5 son grasas saturadas y el resto insaturadas, predominando las monoinsaturadas que son beneficiosas para nuestro cuerpo.

Como la yema posee grasas ha permanecido el mito de que el huevo guarda relación con el colesterol, por lo que Mencomo aclara que “el huevo no es el culpable directo del aumento del colesterol sanguíneo. Es cierto que el huevo posee una alta densidad de colesterol, pero este colesterol dietario no afecta en gran medida al colesterol sanguíneo en personas sanas. El huevo posee la ventaja de tener un mayor porcentaje de ácidos grasos poli y mono insaturados, que son grasas beneficiosas y buenas para nuestro cuerpo”, señala.

Para la especialista en este problema intervienen una serie de factores, entre los que se encuentran la capacidad de respuesta del consumo, el tipo de vida que lleva la persona (sedentaria), o si bebe mucho alcohol, fuma , etc.

La yema del huevo contiene vitaminas A, D, E, ácido fólico, B12, B6, B2, B1 y minerales como el hierro y el zinc. También posee colina que influye en el desarrollo de la memoria durante la etapa embrionaria del ser humano y en el funcionamiento celular del cuerpo.

Además, Mencomo explica que el huevo contiene dos carotenoides (precursores de la vitamina A) llamados luteína y zeaxantina que intervienen en la salud visual (intervendrían en una significativa reducción de riesgo de cataratas y degeneración macular relacionado con la edad y que podrían prevenir la ceguera en los adultos mayores, lo cual debe considerarse como un factor realmente importante.

Cómo comerlo

A la hora de consumir el huevo, la forma de prepararlo es muy importante para la digestión, por lo que la nutricionista señala que “la mejor manera de comerlo es cocido o sancochado, de esta forma se digiere más rápido que un huevo frito”.

Por otro lado, la experta no recomienda el consumo de huevo crudo, por dos razones: Primero porque con la cocción se evita de padecer una contaminación por salmonella; y segundo porque la clara del huevo crudo contiene una proteína llamada avidina que actúa como antivitamínico y puede inhibir la acción de la biotina (vitamina B8), impidiendo la absorción de esta vitamina. Esta antivitamina pierde su efecto en la cocción del huevo. Consumir el huevo crudo también demora la digestión.

Precauciones en la cocina

-No consuma huevos que contengan rajaduras o grietas

-Limpiarlos antes de usarlos

- Tener cuidado que no queden cáscaras en la clara o yema una vez que lo abre

-No debe mantener un huevo abierto en el refrigerador o fuera de él.

-Guárdelos en un sitio frío.

-El calor deteriora el huevo.

-El huevo debe ser consumido fresco y antes de la fecha de expiración.

-Revise los huevos cada vez que los compra.

Por último, es importante saber que el color de la yema está influenciado por la dieta de la gallina. Si la gallina consume más alimentos de colores naranjas, la yema será de color amarillo intenso a naranja, lo que nada tiene que ver con su valor nutritivo.