Temas Especiales

23 de Nov de 2020

Cultura

Maestra de generaciones

El reloj marca las cinco de la tarde. A pesar del agobiante tráfico, algunos padres de familia han llegado puntualmente con sus hijos, a...

El reloj marca las cinco de la tarde. A pesar del agobiante tráfico, algunos padres de familia han llegado puntualmente con sus hijos, antes de que empiece la clase del jueves. Al ingresar en el salón de danza, el cual alberga también un pequeño escenario y algunas piezas de escenografía, las paredes pintadas con colores pasteles, las bolsas de Hello Kitty que reposan sobre las bancas y los minúsculos tutús que cuelgan del clóset dan la bienvenida a un espacio que parece reservado sólo a los niños, a quienes la profesora Xochitl McKay de Delgado trata de aquietar antes del inicio de la lección.

Mientras las minúsculas bailarinas danzan al ritmo de melodías vernaculares, una mujer vestida con un sobrio traje azul vigila el movimiento de las polleras y los tembleques. A veces sonríe con gesto aprobatorio. En otras ocasiones los músculos de su rostro se contraen antes de dejar escapar expresiones como: ‘¡Atiende y no hables, niña!, ¡Date una vuelta para allá!, ¡Para atrás el cuerpo, mueve los pies. Eso es!’.

A pesar de que ya casi no asiste a las clases de danza, típico y teatro que se dictan todas las semanas, esta tarde la voz de Dora McKay se deja escuchar nuevamente en la academia ubicada en el segundo piso de un viejo inmueble en el sector de Perejil, enérgica y rotunda (aunque enronquecida por los años) como en otros tiempos, cuando introducía en las artes escénicas a futuras figuras del ámbito intelectual y cultural panameño. +3D