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30 de May de 2020

Cultura

¿Con un hijo poco cariñoso?

La afectividad viene desde nuestro interior. Es una señal de amor, respeto y cuidado. No es difícil enseñarle a un niño poco cariñoso a ...

La afectividad viene desde nuestro interior. Es una señal de amor, respeto y cuidado. No es difícil enseñarle a un niño poco cariñoso a demostrar afecto. Cuando haces algo por los demás, te sientes mejor. Se beneficia tanto el que da como el que recibe. Este mismo sentimiento hará que tu hijo quiera realizar más cosas que demuestren afecto.

Así que ¿cómo se empieza? Sigan estas 10 sugerencias para enseñarles a sus hijos a ser más afectuosos en la familia:

1. Pon el ejemplo

La mejor manera de enseñarle a tu hijo a ser más afectuoso es no cargarlo con sermones pero sí enseñarle con el ejemplo. Ya sea un trabajo voluntario, limpiarle el jardín a una persona mayor o tratar a los demás con dignidad y respeto, los niños observan esto y querrán imitarlo. Pero existe una advertencia: tus acciones deben coincidir con tus palabras (eso significa no ser agradable con alguien en persona y después ¡hablar de ellos tras sus espaldas!) y deberás mostrar respeto por otros sin importar su situación financiera, religión o personalidad.

2. Sé afectuoso con tus hijos

Si en tu casa reina la gentileza y el respeto, los niños aprenderán qué se siente ser tratados con afecto. ¡Eso no significa que nunca vas a castigar a tu hijo! Pero ayuda mantener castigos verbales no físicos y asegurarse que toda la disciplina venga acompañada con una explicación.

3. Premia los actos afectuosos

Sabes que los niños aman la atención, así que llénalos de atención cuando hagan actos gentiles. En lugar de regañarlos por no compartir o ser odiosos con otros niños, apláudeles cuando brinden y reciban. Mejor aún, si tu niño está entre los seis a diez años muéstrale algunos videos que se encuentran en Youtube donde se toca el tema del bullying. Pégale una estrellita en el refrigerador cuando realice un acto de generosidad o llévalo a cenar o a pasear.

4. Ayúdalos a expresar sus sentimientos

Oriéntalos a que utilicen las palabras apropiadas y bríndales suficiente tiempo para ayudarles a pensar en comportamientos más aceptables bajo diferentes situaciones.

5. Léeles sobre la afectividad

Localiza en tu casa cuentos o historias inspiracionales de, por ejemplo, cómo logró un grupo de niños a través de sus actos de afecto y generosidad ayudar a una nación entera.

6. Bríndales responsabilidades

Los niños que ayudan en la casa generan un sentido de responsabilidad y autovalía años más tarde. Y los niños se sienten bien con ellos mismos y son más afectuosos con los demás.

7. Ayuden a los demás

Participen en una caminata para recabar dinero para una causa buena.

Permite que tu hijo piense cómo ayudar a las personas víctimas de huracanes, terremotos u otros desastres.

Si van a realizar una donación, pídele que te ayude a decidir a quién se lo vas a dar.

8. Hagan amigos

La amistad es la forma más duradera de mostrar real afecto hacia otra persona. Ayúdele a que forme un círculo social en el que se pueda integrar.

9. Cuida el lenguaje

Las palabras tienen poder. Cuando tu hijo utilice lenguaje grosero hacia otras personas, dile que esas palabras hieren a los demás y pídele que vuelva a decirlo de una manera afectuosa. No necesita un gran sermón para que no se sienta culpable pero sí una rápida corrección.

10. Disfruta su afectividad

Finalmente, cuando veas a tu hijo realizar un acto de afecto demuestra tu alegría. Mantén una discusión abierta acerca de tus sentimientos con relación a los actos de generosidad y permite que tu hijo sienta qué tan maravilloso se puede vivir mostrando afecto hacia los demás.

www.dracaroline.com Aullido de loba