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21 de Nov de 2019

Cultura

Orgasmo pendiente

‘Te debo una’. Esa frase que suelta el hombre cuando logra el clímax y que le cae como un balde de agua fría a la mujer, quien quedó a p...

‘Te debo una’. Esa frase que suelta el hombre cuando logra el clímax y que le cae como un balde de agua fría a la mujer, quien quedó a punto o bien lejos de lograrlo, arrancó risotadas entre el público que asistió al estreno de la obra Orgasmo, la comedia.

En la primera puesta en escena, estuvo presente el dramaturgo Dan Israely, el autor del guión, y su fuente de conocimientos: su esposa Zahava Israely, quien tiene 28 años de experiencia como psicóloga especialista en sexología y relaciones de parejas, y 43 años de ser su compañera sexual.

La obra interpretada por los panameños Dayra Torres y Marko, empieza mostrando las actitudes que diferencian al hombre y la mujer. Por ejemplo, la nulidad que atrapa a un hombre frente al televisor cuando observa un partido de fútbol o la sed insaciable de las mujeres por comprar ropa.

Bien adelantada la obra se llega al meollo del asunto. Para una réplica de la escena, imagine a una pareja cenando. La mujer come pasta y engulle cada fideo con sensualidad. Ese acto despierta al pene del hombre, el cual comienza a dialogar con su dueño y le avisa qué quiere hacer apenas lleguen a casa.

Sin embargo, la mujer engullía la pasta con tanto cuidado preocupada de que el lápiz labial no desapareciese de su boca.

Tardaron tres horas en pasar del restaurante a la cama. Una vez allí el pene excitado desde horas antes no le hizo caso a su dueño, quien le pedía que debían demorar más, y se satisfizo.

La mujer irritada le espeta al hombre que si por cada orgasmo pendiente le diera un dólar sería millonaria.

Sobre las tablas no hay desnudos ni escenas fuertes, mas las dos horas de duración de la puesta en escena exige mucha energía de ambos actores, quienes mostraban cristales de sudor sobre sus pieles constantemente.

Según el autor, su primera finalidad con esta obra es entretener al espectador y consecuentemente impulsar que las parejas aborden el tema del orgasmo, que para algunas personas es incómodo.

‘Con humor hasta los temas más serios son más fáciles de digerir’, expresa.

EL ORGASMO DE ELLA

Finalmente, la mujer logra el clímax en un encuentro sexual en el que su pareja la inunda de cumplidos al oído.

Para que una mujer sea una esposa, madre y persona feliz, debe tener orgasmos, dice la sexóloga Zahava Israely. Mas asegura que si no logra la cúspide del placer sexual ‘no es culpa del hombre, porque la mayoría de las mujeres piensan que no merecen el orgasmo. Por la forma en que han sido criadas muchas mujeres consideran que el sexo es sucio y que ellas lo tienen que proporcionar al hombre pero que no es para ellas’.

Si bien no es culpa del hombre —expresa el doctor en psicología clínica José Eloy Hurtado Bayo—, puede que la pareja no tenga la confianza de explorar las diversas maneras que ayuden a la mujer a llegar al clímax.

‘Si una mujer puede alcanzar un orgasmo masturbándose y no puede lograrlo con la pareja es probable que haya dificultad de comunicación’, aboga, y agrega que puede resolverse con ‘comunicación, confianza y tiempo’.

Para Israely, la actitud de la fémina debe ser no atenerse a que el hombre le dé un orgasmo, ‘ella tiene que lograrlo con el hombre’.