Temas Especiales

30 de Oct de 2020

Cultura

Una edad riesgosa

PANAMÁ. Tener relaciones sexuales sin protección y con total desconocimiento de sus consecuencias está generando embarazos e infecciones...

PANAMÁ. Tener relaciones sexuales sin protección y con total desconocimiento de sus consecuencias está generando embarazos e infecciones de transmisión sexual en las adolescentes panameñas; situación que, en unos años, puede desenlazar en una generación mayoritariamente enferma.

CIFRAS CONCRETAS

Una de las pruebas fehacientes la da el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges), a través de su estudio: ‘Detección y genotipificación del Virus del Papiloma Humano (VPH) y de las enfermedades de transmisión sexual (ITS) en la población femenina mayor de 15 años de Panamá’.

El estudio científico, que incluyó a 5 mil 46 mujeres sexualmente activas mayores de 15 años, reveló que el 48% de las panameñas había contraído el VPH.

Y de ese total que dio positivo en VPH, el grupo etario más afectado es el de 15 a 19 años, con el 68% de adolescentes infectadas.

Hay más de 200 tipos de VPH, pero los de alto riesgo —16, 18, 45, 31, 33, 35, 39, 51, 52, 56, 59, 68 y 73— son los que están vinculados al cáncer cervical, tumor maligno, ubicado en el cuello uterino, que puede ocasionar la muerte.

Esta investigación científica detalla que entre las adolescentes de 15 a 19 años, el VPH 18 está presente en el 14% de ellas; el 52 tiene una presencia de 13.81% y el 39 con 13.61%.

Ante esta realidad, Génesis Morán, de 18 años, opina ‘no saben cuidarse. Tenemos que entender la importancia de usar un preservativo o mantenerse en abstinencia, eso también es ser maduro’.

Morán expresa que su criterio ante las relaciones sexuales surgió de las platicas que tiene su madre con ella y sus hermanas. ‘Desde pequeñas, mi mamá nos ha aconsejado acerca de las consecuencias que conlleva tener relaciones sexuales, tanto a mis hermanas —dos menores que yo— como a mí, como que podríamos salir embarazadas o se nos puede pegar alguna enfermedad de transmisión sexual’.

Dayán Martes, de 16 años, también manifiesta su opinión. ‘Saber que nos podemos morir debería ser motivo suficiente para que tengamos cuidado, pero no todos los jóvenes desarrollamos ese temor por lo que nos podamos encontrar en la calle por tener relaciones sexuales’.

Ella afirma que quienes le han dado consejos respecto al riesgo de infecciones por transmisión sexual son sus padres.

Ante cifras como estas en las que las adolescentes son las principales afectados, Martes menciona cuál es su perspectiva de la situación. ‘En muchas ocasiones en el afán de vivir el momento o por hacerle caso a personas mayores que nosotros quedamos enredados en tremendos líos. No hay nada que nos garantice que eso no nos puede pasar y quedemos contagiados de cualquier enfermedad. Yo promuevo la precaución’.

LA PRIMERA VEZ

Otro de los datos arrojados por la investigación del Icges son las edades promedio en que las personas portadoras del papiloma virus tuvieron su iniciación sexual.

Nuevamente la mayoría de los casos correspondían a los grupos de menor edad: 8 a 16, y 14 a 19 años.

Retomando el total de la muestra, las 5 mil 46 participantes, se extrae el dato de que el 66% dijo que su primer embarazo sucedió de los 13 a 19 años.

EMBARAZOS

En Panamá, las estadísticas de los embarazos en adolescentes en las escuelas indican que en 2011 fueron 604; en 2010, 731 estudiantes; en 2009, 681; en 2008, 1028; en 2007, 957; en 2006, 839; y en 2005, hubo 939 casos.

En otras regiones de América latina, el embarazo en adolescentes es atribuido en su mayoría a los problemas de violencia sexual contra las mujeres.

Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), entre 25 y 108 de cada mil jóvenes de 15 a 19 años son madres en los países de América Latina y el Caribe, siendo los países centroamericanos Nicaragua, Honduras y Guatemala, así como en Venezuela, República Dominicana y Ecuador, los que tienen los rangos más altos.

Esto arroja como resultado que prácticamente han duplicado su aporte a la fecundidad total, pasando a representar un 14,3 % en 2000-2005, según la Cepal.

LOS MÁS AFECTADOS

Nicaragua, que está a la cabeza de la lista, cuenta con 27% de la población femenina entre 15 y 19, como madres de familia. Seguido de Honduras que tienen un total de 30% de sus adolescentes menores de 18 años en estado de gravidez, según registros de la Secretaría de Salud, de los cuales Fiscalía de la Niñez hondureña, calculo un 50% originados por violaciones, muchas de ellas , realizadas por sus familiares.

Este mismo problema se registra en El Salvador, pues en ese país, la mayoría de embarazos en adolescentes también están relacionados con la violencia sexual, dijo recientemente el coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en este país centroamericano, Roberto Valent.

En 2010, del total de mujeres salvadoreñas víctimas de violencia sexual, un 84% fueron niñas y adolescentes menores de 20 años y un 16% menores de 10 años, según datos de la ONU.

Las cifras de embarazos en adolescentes y de jóvenes infectados con el virus de papiloma humano que, en lugar de disminuir o mantenerse, aumentan son indicadores de que la salud sexual es una materia que no dominan las adolescentes.