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22 de Apr de 2021

Cultura

Estadísticas, una fuente de inspiración

Un artista español desglosó los datos sobre femicidios recogidos por el diario ‘El Siglo’, utilizándonos para hacer un ‘videoarte’

En Panamá es peligroso ser mujer. Entre los años 2009 y el 2013 en el Istmo se cometieron 200 femicidios, e acuerdo con cifras suministradas por la Defensoría del pueblo. Para contrarrestar estas alarmantes cifras, actualmente el gobierno panameño está impulsando la creación de una ley contra el femicidio. 


Esta realidad no pasada desapercibida para el artistas y periodista español Ehrior Sanabria, que se encuentra radicado desde hace varios años en Panamá. Basándose en los datos suministrados por una investigación llevada a cabo por el diario El Siglo , Sanabria ha elaborado una ‘videoarte’ en la que plasma sus inquietudes acerca del incremento en los casos de la violencia contra la mujer. 


Inicialmente la pieza, que lleva el título Homicidio de una nación, narrado por siete mujeres , fue presentada en la pasada Bienal del Sur. Posteriormente fue exhibida en ‘In - Sonora’, VIII Muestra de Arte Sonoro e Interactivo, que tuvo lugar el mes pasado en Madrid, España. 


La participación en estos festivales le abrieron las puertas del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que a partir del pasado viernes expone Homicidio de una nación, narrado por siete mujeres . 


Sanabria habla sobre la violencia empleando voces femeninas. En el video siete mujeres de diferentes edades y perfil social nombran a las mujeres que en el 2012 perdieron sus vidas de forma violenta, a manos de su pareja o ex pareja, o por algún agresor con el que hubieran sostenido una relación de subordinación. 


Cada una de ellas, en un intervalo de 10 segundos, aparece caminando de derecha a izquierda, ocupando el extremo izquierdo de la pantalla hasta que todas completan el piano. 


El resultado es como una especie de letanía, donde cada voz impertérrita continúa con su narración al margen de las demás produciendo una sola polifonía confusa y redentora. 


El espacio aséptico e irreconocible converge en la lectura de la violencia en Panamá, intrínseca a la sociedad al margen del lugar geográfico en el que se comete el asesinato. Las mujeres, reflejo del perfil ecléctico y contemporáneo de la sociedad panameña, son la estructura narrativa y la línea argumental que tiene como trasfondo la violencia y la construcción de la familia. 


ARTE Y ESTADÍSTICAS 


La obra utiliza como referencia un estudio estadístico sobre homicidios y asesinatos cometidos en Panamá. Este estudio fue publicado en forma de anuario por el periódico ‘El Siglo’ durante tres años. Se recogían la edad de la víctima, el móvil, el arma utilizada además de contar con un retrato robot e indicar la zona geográfica en la que es hallado el cuerpo. 


Según las estadísticas, en 2011 hubo 725 muertos, mientras que en el 2012 se cometieron 525. El artista especula que este gran descenso en las cifras puede obedecer a los proyectos de desarrollo social establecidos en las zonas marginales más ‘calientes’ del país, como es el caso de Curundú. 


Al comparar los homicidios con urbes de mayor volumen demográfico, el contraste resulta curioso: Panamá, con una población de 3 millones y medio, registra más homicidios que Nueva York, que con cerca de 8 millones de habitantes, registró 400 homicidios en 2012.