15 de Ago de 2022

Cultura

Indignación que libera el alma

‘Relatos salvajes’, la película que representará al cine argentino en los Oscares, es una montaña rusa marcada por el humor negro

Indignación que libera el alma
El actor argentino Leonardo Sbaraglia.

La película Relatos salvajes es la más cara en la historia de la cinematografía argentina (5.5 millones, una cifra récord en aquel país sudamericano). También es la más vista. Existen varias razones para esto. En primer lugar está un elenco sobresaliente, en el que además del veterano actor Ricardo Darín, también participan Darío Grandinetti, Rita Cortese, Julieta Zylberberg, Leonardo Sbaraglia, Óscar Martínez y Éica Rivas. Todos interpretan personajes que, dentro de su cotidianidad, se encuentran en situaciones insólitas, que recuerdan un poco a los cuentos del argentino Julio Cortázar.

En segunda instancia está el brillante guión escrito por Damián Szifrón, quien también hace las veces de director y productor. El mismo está dividido en seis historias en que se abordan temas como la venganza, la culpa, la ira y la degradación. Cada capítulo posee el ritmo y la intensidad que caracteriza a los textos de los más versados cuentistas. Los personajes de Szifrón comienzan como víctimas para posteriormente convertirse en agresores, del vejamen pasan a las formas más terribles de la indignación explosiva.

Un ejemplo perfecto de esto es la historia con la que cierra la película. Todo comienza cuando una novia descubre, en plena boda, que su flamante esposo le ha sido infiel con una de las invitadas a la ceremonia (una de las compañeras de trabajo de él). Demasiado perturbada por la noticia para continuar con los ritos nupciales de rigor, la novia decide confrontar al infiel, quien, ante la presión del momento y de las circunstancias, termina confesando su culpa. Craso error.

Una vez superada la demoledora revelación, la mujer (interpretada magistralmente por Erica Rivas) atraviesa por un vértigo de emociones que la conducen finalmente a ejecutar la más delirante revancha, arrastrando con ella a los invitados a la ceremonia, quienes se convierten en los espectadores horrorizados de un conflicto de pareja que termina convertido en un espectáculo violento y absurdo, en el más salvaje de los sinsentidos.

INICIO Y FINAL

Relatos salvajes cierra con esta historia de nupcias frustradas, que tan solo es superada por la apertura del filme. Un crítico musical entabla conversación con una modelo en un avión. A pesar de que la atractiva pasajera no parece demasiado interesado en él, pronto descubre que comparten un vínculo común: un difuso personaje de apellido Pasternak, un músico mediocre que era novio de ella y alumno de él.

Pronto otros pasajeros se unen a la conversación. Cada uno revela una nueva desgracia de las innumerables que han marcado la vida del intérprete malogrado. No pasará mucho tiempo antes de que todos asimilen la verdad de lo que sucede, que entiendan que el hecho de que comparten el mismo vuelo no es casualidad, que es producto de la voluntad de Pasternak, y que todo es parte de un intrincado y enfermizo plan para vengarse de la novia que lo engañó con su único amigo, del jefe que lo despidió, del crítico que destrozó su carrera, etc.

Mientras el psicólogo que no logró solventar sus múltiples conflictos (todos ellos provocados por su padre, en su opinión) intenta tumbar la puerta de la cabina, en la que Pasternak se ha encerrado tras narcotizar a los pilotos, el avión continúa con su descenso inexorable hacia la residencia de sus progenitores. Los dos ancianos terminan siendo embestidos por la aeronave, antes que el cuadro se congele dándole paso a los créditos iniciales del filme.

CONTRA EL SISTEMA

Otra de las historias mejor logradas es la del personaje de "bombita", interpretado con maestría por Darín, un experto en demoliciones que se gana el pan implosionando inmuebles que se han convertido en un obstáculo para el desarrollo urbano. Hasta que un día, regresando a casa después de una jornada laboral, se encuentra con que su vehículo ha sido remolcado por el ayuntamiento de la ciudad. Sus reclamos no son acogidos en el "corral" donde su automóvil compacto ha sido depositado.

Para recuperarlo se ve forzado a pagar por la violación inexistente, injusticia que va arremolinando la cólera en su interior, hasta que la misma estalla de forma violenta frente a un funcionario del departamento de tránsito. El relato finaliza con Darín convertido en un héroe urbano, después de haber detonado una bomba en el "corral", acción que es celebrada como un acto de rebeldía del ciudadano frente a un sistema corrupto e ineficiente, como los que caracterizan a los burocracias latinoamericanas.

Cada una de la seis historias está cargada con una dosis de humor negro que ha tenido una acogida más que positiva, como lo evidencia la nominación que recibió el filme de cara a la próxima ceremonia de los Premios Óscar, donde estará compitiendo en la categoría de mejor película extranjera.