24 de Feb de 2020

Cultura

Criando idiotas a espuertas

La educación de los niños no es pésima sino lo siguiente. No leen. No saben escribir. No saben expresarse. No saben razonar. No memorizan

Idiota (Del lat. idiota, y este del gr. ?d??t?? idi?tes). 1. adj. Tonto o corto de entendimiento. U. t. c. s. 2. adj. Engreído sin fundamento para ello. U. t. c. s. Como siempre, el Diccionario de la Real Academia Española al rescate, esto es lo que estamos criando, y creando: idiotas sin entendimiento.

Entendimiento 1. m. Potencia del alma, en virtud de la cual concibe las cosas, las compara, las juzga, e induce y deduce otras de las que ya conoce.

Y ‘entendimiento' viene de Entender (Del lat. intendere 'dirigir', 'tender a'). 1. tr. Tener idea clara de las cosas. 2. tr. Saber con perfección algo. 3. tr. Conocer, penetrar. 5. tr. Discurrir, inferir, deducir. 7. tr. Creer, pensar, juzgar.

Si todas estas cosas que acabo de escribirles aquí arriba, tan básicas y sencillas a ustedes les parecen perogrulladas, les cuento que en breve, a los alumnos que salgan de las escuelas les van a parecen física cuántica.

Eliminamos una hora de español y una de inglés del pensum académico. Y nos quedamos tan anchos. ¿Somos todos gilipollas? En un país donde los maestros y los profesores tienen faltas ortográficas con las que a mí no me hubieran dejado terminar la carrera. Donde los políticos no saben hablar. Donde la lectura es una ocupación en extinción y donde cierran las pocas librerías que hay. En medio de este panorama cultural desolador, digo, nos damos el lujo de eliminar horas de español.

En el año en el que el mundo celebra el cuarto centenario de la muerte de dos gigantes de las respectivas lenguas, Cervantes y Shakespeare, en Panamá decidimos que, como somos mucho más que papeles, es mucho más urgente enseñarles a los niños una asignatura que reza ‘Relaciones de Panamá con Estados Unidos'. No pienso entrar al trapo y decir lo que opino de esa asignatura. No pienso, digo, porque si lo hiciera, los nacionalistas me pondrían un saco en la cabeza y me deportarían ipso facto.

Lo que sí voy a decir es que, para cualquier persona que te vaya a dar trabajo en un futuro, el que sepas escribir correctamente es bastante más importante que el que sepas la fecha en la que se firmó determinado tratado. Dato que, (señores no se engañen), no le interesa absolutamente a nadie más que a aquellos especialistas en el tema, que los habrá. Hay especialistas en temas muy raros.

La cosa es que hablar y escribir correctamente en español; tener la capacidad lingüística necesaria para poder adquirir una correcta capacidad comprensiva en la lectura; y hablar y escribir a cabalidad en la lengua de la pérfida Albión son destrezas más importantes que el que algún profesor de una asignatura obsoleta tenga un puesto de trabajo.

Si hay que reinventarse, reinvéntense. Capaciten a los docentes para dictar otras asignaturas que sirvan para algo, incluyan los temas más importantes de esa asignatura dentro de Historia moderna y contemporánea de Panamá y avancemos, por los dioses. Avancemos.

La educación de los niños no es pésima sino lo siguiente. No leen. No saben escribir. No saben expresarse. No saben razonar. No memorizan. Los profesores le ponen empeño, pero, salvo raras y honrosas excepciones, que las hay, no tienen la preparación suficiente. Y no les dan los alicientes suficientes para tenerla.

Con este panorama desolador, cada nuevo cambio es un retroceso. En unos años saldrá al mercado laboral una remesa de adoquines, zoquetes, mastuerzos, zotes, mendrugos, zamacucos, bodoques, bucéfalos y alcornoques. Y con una hora menos de español, ninguno de ellos entenderá lo que se les llama si les decimos cualquiera de estas palabras.

COLUMNISTA