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21 de Apr de 2021

Cultura

Fragmentos de la ciudad en el arte

La obra del reconocido arquitecto colombiano, Juan Ricardo Mejía, llegó a Panamá con su primera exhibición individual ‘Todo está conectado'

Con claridad, una pared de vidrio en la galería Arteconsult deja ver un cielo gris que anuncia la lluvia en Panamá; adentro, mientras cuelgan sus piezas de arte en las paredes, el arquitecto colombiano Juan Ricardo Mejía pronuncia su primer recuerdo con el arte, en esta primera visita al Istmo como artista.

‘Cuando tenía cuatro años, todos los sábados me llevaban a casa del tío de mi mamá, el reconocido arquitecto Nel Rodríguez, para hacer cerámicas. Esa fue mi primera aproximación al arte', recuerda Mejía, en entrevista con La Estrella de Panamá .

El colombiano acaba de inaugurar en Arteconsult ‘Todo está conectado', su primera muestra individual en el país, compuesta por piezas que comparten elementos entre el arte y la arquitectura.

ART-QUITECTURA

A sus 51 años, Mejía es un artista joven.

Toda su vida estuvo entregada a la arquitectura: se graduó en Medellín como arquitecto, hizo una maestría en Austria sobre museografía, hizo otra maestría en Holanda sobre vivienda y desarrollo urbano, ha participado en innumerables proyectos de planificación de ciudad y ha ganado fama en su país justamente por su profesión.

Su obra artística, en cambio, empezó hace solo 12 años.

‘Mi trabajo es claramente la fusión de esos dos universos, el arte y la arquitectura. Mi origen como arquitecto es tan claro como el agua y hace parte sustancial de mi obra', dice Mejía a este diario.

Arteconsult hizo público un texto escrito por el arquitecto sobre la exhibición ‘Todo está conectado'. En esta nota, describe el objetivo de sus obras: lograr un balance compositivo entre el orden y la geometría.

Y agrega que los materiales que ha utilizado para esta muestra son, entre otros, acero inoxidable, aluminio, hierro, papel, plexiglás y polivinilo.

Cada uno de estos elementos le ofrecen un relieve, una forma y una dimensionalidad particular a su trabajo, continúa en el texto.

En una frase, Mejía se define como un escultor minimalista. Y su primera exhibición individual en el extranjero fue en ETRA Fine Arte, en Miami (EE.UU.) en 2007.

GEOMETRÍA Y URBANISMO

Entre las piezas que trajo a Panamá, describe que pertenecen a varias series. Una de ellas es ‘Signos', en el que utiliza planchas de distintos materiales con formas geométricas de color blanco. Estas formas crean relieves que dejan ver el interior de la pieza: un color intenso, que puede ser naranja, rojo o limón.

‘Trabajo muy como arquitecto. La manera en cómo me aproximo siempre es a través de los dibujos a mano, pero después este trabajo requiere de una perfección de relojero. No admite un error porque son solo tres elementos y si algo falla, la pieza se pierde', explica Mejía.

Sus piezas generalmente son ensambles, así que luego de dibujar a mano, traduce la producción en el computador, también hace maquetas y finalmente procede a confeccionar la pieza final.

Unas de estas obras fueron las que observó la historiadora de arte y fundadora de Arteconsult, Carmen Alemán, en Art Lima (Perú). Este primer contacto con la obra de Mejía, terminó en su primera exhibición en el Istmo, que estará disponible al público panameño hasta el 6 de enero del año entrante.

Pero también hay unas estructuras de aluminio que forman parte de la muestra de Mejía. Se trata de estatuas que él observa como personajes abstractos, que recuerdan a los edificios o a la arquitectura de un lugar.

Al asomarse por uno de los engranajes de estas esculturas del tamaño de una persona, se observan fotos, como si fuese un visor de películas de juguete: son los rostros de niños de un barrio marginal en Colombia. Una forma de interactuar con el público y acercar la escultura al diálogo con el espectador

‘Cada vez, mi obra toma más consciencia del tema arquitectónico y urbano. Y tengo mucho interés en que siga sucediendo. Más allá del dinamismo de la geometría y las formas de las piezas, quiero entrar en ese trabajo que hace tanta reflexión sobre la ciudad y los habitantes', comenta el renombrado arquitecto antioqueño.

Mejía es reconocido en Medellín, y en Colombia en general, por su trabajo en temas de urbanismo, en planificación de ciudades. Con frecuencia, uno lo puede ver en barrios ‘nuevos' tomando fotos, haciendo estudios para su ejercicio arquitectónico.

De este quehacer, surgió la serie de esculturas ‘El espíritu del lugar' o también llamado ‘Genius Loci': aquellas estructuras de metal con visores para las imágenes de niños; fotografías que él mismo tomó durante sus estudios arquitectónicos.

‘En ‘El espíritu del lugar' o ‘Genius Loci', al final, hace una reflexión conceptual sobre qué representa la gente y su espacio, todo lo físico y todo lo humano. A diferencia de mis obras anteriores, aquí empiezo a descomponer estas imágenes que tenemos de nuestras ciudades, que uno las percibe llenas de vida pero si empieza a mirarlas son completamente fragmentarias', esboza el arquitecto.

Estas esculturas se pintaron con una pintura especial que obliga a llevar la obra a un horno a altas temperaturas. Un error y habría que empezar todo de nuevo.

Finalmente, en la exhibición ‘Todo está conectado', aparece una serie de piezas que el arquitecto confeccionó bajo el nombre de ‘El color de la sombra'.

Esta serie consiste en varias capas de piezas geométricas de hierro. Al estar superpuestas con otras piezas de acrílico, forman una sombra.

‘Empiezo con un trabajo fotográfico, de la gente, de las casas. Todos esos pedazos en las piezas de ‘El color de la sombra', todas esas puntas que parecen formas muy depuradas, en realidad son fragmentos extraídos de la ciudad, a veces recortados de un pedazo de techo, un pedazo de una ventana, y tirados como un alfabeto suelto que ya pierde sentido en su fragmento y reagrupado nuevamente, con la pura intención de componer desde lo estético, desde la plástica, elementos muy sintéticos', concluye el arquitecto y artista.