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17 de Nov de 2019

Cultura

Un periodista en la lista negra de Daniel Ortega

Desde 2004 estuvo vinculado a la estructura electoral del partido gobernante en Nicaragua. Pero su cobertura de las protestas que exigían la restitución de los derechos fundamentales lo puso en el listado de los que habían caído en desgracia con el régimen nicaragüense

Un periodista en la lista negra de Daniel Ortega

El 1 de agosto de 2018, el periodista nicaragüense Leonardo Coca Palacios recibió una llamada de un ‘número desconocido'. La voz al otro lado era de un ex alto oficial del Ministerio de Gobernación, quien le advirtió con tono lapidario: ¡Estás en la lista negra… te consideran traidor…, jálate!

Su nombre aparecía en un listado de personas consideradas ‘enemigos' o ‘traidores' del régimen dictatorial del matrimonio Ortega-Murillo, que gobierna Nicaragua con puños de hierro: reprime, arresta, secuestra, tortura y desaparece a quienes desde el 18 de abril de 2018 exigen la restitución de los derechos constitucionales fundamentales.

FICHA BIOGRÁFICA

Durante 25 años, ha ejercido el periodismo en diarios de circulación nacional en Nicaragua.

Nombre completo: Leonardo Coca Palacios

Nacimiento: 31 de octubre de 1975

Ocupación: Periodista

Resumen de su carrera: Durante los años 2008 y 2009 fue funcionario del Ministerio de Gobernación y de la Presidencia de la República, trabajando bajo las órdenes directas de Rosario Murillo Zambrana. Ha sido corresponsal y editor de revistas latinoamericanas (‘Estrategias & Negocios', ‘Summa' y ‘Mercados y Tendencias'), y en el semanario El 19 y el portal web ‘El pueblo presidente'.

Este periodista nicaragüense fue ‘fichado' por agentes gubernamentales encubiertos en los tranques levantados por la población en León y Nagarote, dos ciudades importantes del occidente de Nicaragua, que durante las protestas se caracterizaron por ser reductos de resistencia ciudadana, hasta que a inicio de julio fueron arrasadas a balazos por caravanas de paramilitares y policías que hasta la fecha han matado al menos 420 personas, herido más de 3,000, secuestrado a más de 1,000 y desaparecido a más de 60.

‘Mi presencia en los tranques fue en mi condición de periodista, pero agentes del régimen Ortega-Murillo me señalaron como uno de los líderes del alzamiento popular en el occidente de Nicaragua, por eso me incluyeron en una lista negra y me convirtieron en un objetivo, por ser presunto traidor', detalla.

‘Las sospechas sobre mi falta de lealtad al régimen surgieron a finales de junio de 2008, cuando recibí invitación de la embajada de los Estados Unidos de América en Managua para participar en una gira de periodistas latinoamericanos para visitar la Casa Blanca y el Congreso para conocer la historia y el funcionamiento del sistema democrático estadounidense', rememora Coca Palacios, quien durante 25 años ha ejercido el periodismo en diarios de circulación nacional en Nicaragua.

‘Me negaron el permiso para participar en la gira periodística por Estados Unidos de América y entonces inició el hostigamiento por parte de mis superiores inmediatos... Empezaron a insinuarme que era ‘traidor' e interrogarme si era ‘agente de la CIA', razón por la cual renuncié a mis cargos en el gobierno el 7 de diciembre de 2009'.

¿QUÉ POSICIÓN ADOPTÓ DURANTE LAS PROTESTAS CONTRA EL RÉGIMEN DE DANIEL ORTEGA?

El 18 de abril fui testigo de la agresión contra los ancianos que reclamaban la reducción de sus pensiones en la oficina del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social en León. El 20 de abril, la muerte del primer niño mártir (Álvaro Conrado, de 15 años) me estremeció el corazón porque me imaginé que esa bala que lo mató, pudo haber matado a cualquier otro adolescente... El 30 de mayo de 2018 —Día de la Madre en Nicaragua— participé en la marcha en solidaridad con las madres y esposas de las víctimas de la represión. Nunca antes había sentido el temor que experimenté cuando vi venir a centenares de paramilitares y policías disparando contra la marcha pacífica. Ese día empecé a publicar mis opiniones en Facebook, haciendo el uso de la técnica del coaching ; la primera publicación fue titulada ‘¿Dónde estás Aminta?', en referencia a la desaparición de la Primera Comisionada de la Policía Nacional, que en medio de la conmoción nacional por la masacre no fue capaz de ofrecer ni una declaración pública al respecto. Con mis publicaciones empecé a recibir llamadas amenazantes, donde me tildaban de traidor. Una mañana estaba en el mercado del barrio indígena de Sutiava en León y se me acercó un capitán de la policía para amenazarme: ‘¡Tenemos fichado este carro… anduvo en los tranques!'.

¿CÓMO EVOLUCIONARON LAS PROTESTAS CONTRA EL GOBIERNO?

La fase más dura de la protesta popular y su consecuente represión gubernamental fue entre el 30 de mayo y el 7 de julio de 2018, período durante el cual las caravanas de la muerte conformadas por camionetas Hilux a bordo de las cuales iban paramilitares exmiembros del ejército y la policía y delincuentes que fueron liberados de las cárceles, armados con escopetas 16 y fusiles R15 y AK y enviados a disolver a balazos las manifestaciones populares, hacer allanamientos y capturas ilegales de todo el que pareciera sospechoso de participar en las protestas, barrio por barrio. Cada agresión perpetrada por la policía y los paramilitares aumentaba la furia popular; iniciaron marchas multitudinarias en Managua, León, Masaya, Matagalpa, autoconvocadas por la misma ciudadanía a través de las redes sociales cibernéticas. Yo participé en dos marchas gigantescas en León y en Managua, éramos centenares de miles de ciudadanas y ciudadanos comunes y corrientes exigiendo alto a la violencia, reanudación del Diálogo Nacional mediado por la Conferencia Episcopal y restitución del Estado de Derecho. La violencia estatal y paramilitar aumentaba cada día más, la economía del país se desplomó y empezó el oleaje migratorio.

¿POR QUÉ Y CÓMO SALIÓ DE NICARAGUA?

Huí de Nicaragua porque sentí profundo miedo. Después de salir del gobierno continuaron acosándome y acusándome. En 2010, siendo docente de la asignatura Taller de Prensa en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua en León, gestioné financiamiento para un proyecto estudiantil con el entonces presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), César Zamora Hinojos. Cuando las autoridades conocieron de la gestión me acusaron de ser ‘agente de la CIA' y fui expulsado de la institución... Ese mismo año intentaron enterrarme profesionalmente al pretender invalidar mis credenciales profesionales como periodista... Durante diez años he sido corresponsal de la revista Summa y en el contexto de las protestas en Nicaragua recorría las carreteras entre Managua, Nagarote y León para tomar fotografías y recopilar información... el 1 de julio de 2018 un retén policial en la carretera Managua-León me incautó ilegalmente mi equipo fotográfico profesional Canon Mark III valorado en al menos $3,500. Fui a la estación de policía a solicitar un acta de incautación de los equipos, pero sólo recibí amenazas de cárcel y el robo de mi celular en el cual tenía contactos periodísticos... Decidí autoexiliarme: estuve moviéndome de ciudad en ciudad evadiendo muchos retenes policiales, hasta que el 19 de julio de 2018 llegué a la frontera con Costa Rica. El 21 de agosto de 2018 crucé la frontera Nicaragua-Costa Rica y la madrugada del 22 de agosto de 2018 viajé a Estados Unidos de América.

¿CUÁN PELIGROSO ES EL OFICIO DE PERIODISTA EN ESTOS DÍAS?

Ser periodista profesional e independiente en Nicaragua hoy es exponerse a tres riesgos: cárcel, muerte o exilio. El saldo nefasto del régimen hasta el momento es: un periodista muerto, más de 50 agredidos por policías y paramilitares pro gobierno, seis encarcelados y más de 100 exiliados en Costa Rica, México, Estados Unidos y España.