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15 de Oct de 2019

Cultura

¡Vámonos a las islas!

Existen islas de ensueño como Palaos (Micronesia), Gili (Indonesia), Contoy (México) o Antigua y Barbuda, donde el viajero puede pasar unas vacaciones tranquilas con una inmensidad azul, disfrutando de un auténtico paraíso terrenal

Las islas tienen como ‘principal ventaja' que al encontrarse en una tierra rodeada completamente por el mar ‘inconscientemente, nos provoca una mayor sensación de desconexión de nuestra rutina diaria', explica a Efe Pablo Santaella, responsable de mercado de una firma especializada en localizar las ofertas de viajes con mejor relación calidad-precio. ‘Esto sin duda es un aliciente a la hora de disfrutar de un período de vacaciones', reconoce. ‘Además, en las islas es posible disfrutar de excursiones y experiencias náuticas únicas, así como practicar deportes como la vela o el buceo en sus diversas modalidades', según Santaella.

ISLAS: DE RAJA AMPAT AL ARCHIPIÉLAGO GILI

Apunta el especialista que en el archipiélago indonesio de Raja Ampat, una de las zonas con mayor biodiversidad del mundo, puede practicarse ‘esnórquel, entre innumerables y coloridos peces, así como encontrarse animales tan exóticos como el dudongo, un pequeño mamífero apodado ‘vaca marina'.

A quienes quieran disfrutar de un verdadero paraíso terrenal, Santaella recomienda visitar las Islas Palaos, en Micronesia (Oceanía), que albergan unos espectaculares arrecifes de coral, ‘el paraíso de todo buceador', matiza el experto.

‘¡Si se quiere huir de lugares tan concurridos como las islas Maldivas – al sur de la India- buscando un destino exótico y diferente, Palaos, un archipiélago de origen volcánico, es una gran elección', enfatiza.

Santaella señala que en Bora Bora, en plena Polinesia Francesa, se encuentra otro de los destinos soñados por muchos viajeros. ‘En esta isla, rodeada por una laguna y separada del mar por un arrecife, existen multitud de bungalows sobre el agua, donde los más afortunados pueden evadirse', añade.

El archipiélago Gili (Indonesia), en una de cuyas islas se ha instalado un gran columpio ‘con unas vistas alucinantes'; la isla Vis (Croacia), en la que está ‘escondida' la playa Stiniva, elegida como el litoral más bello de Europa; y la ínsula filipina de Palawan, donde está el río subterráneo navegable más largo del planeta, son otras sugerencias paradisíacas de Santaella.

Este experto también recomienda visitar las Islas Berlengas (Portugal), ‘repletas de impresionantes acantilados, recovecos y grutas que han sido declaradas Reserva Natural por la Unesco', así como la isla de Formentera (España), ‘la menor del archipiélago de las Baleares, con sus espectaculares calas, atmósfera pausada, exquisita gastronomía y vestigios hippies'.

LAS ISLAS AMERICANAS

En América se localizan buena parte de las islas más paradisíacas y alejadas de las multitudes, recomendadas por la firma a la que representa Santaella, parte del grupo HolidayPirates , fundado en Alemania y una de las comunidades sociales de viajes más dinámicas de Europa.

Contoy (México) es un santuario natural, con playas vírgenes y una isla que aún no ha sido presa de las grandes cadenas hoteleras. No tiene ningún hotel y sus visitantes, limitados a 200 por día, acceden en barco desde Isla Mujeres o Cancún, según Santaella. ‘Bucear entre langostas, crustáceos y relucientes corales, admirar la diversidad de aves marinas o relajarse en la playa al caer el sol, son algunas de las opciones de esta paradisíaca isla', señala.

‘Rica en manglares, bosques y playas de ensueño, Vieques (Puerto Rico) es una de las bahías bioluminiscentes de mayor intensidad en el mundo', según Santaella, que propone sumergirse en sus aguas cristalinas y el estilo de vida y recorrer su docena de calas. ‘Aquí, los días se pasan entre arrecifes de coral e historias de piratas, y las noches son fluorescentes gracias a los dinoflagelados, pequeñas criaturas que brillan bajo el agua', apunta.

‘Con influencias españolas e inglesas y de piratas y corsarios, la isla de San Andrés, en Colombia, esta isla situada a 700 kilómetros de la costa y posee una magia inigualable, unos paisajes exuberantes y la sabrosura del Caribe', según Santaella. Destaca que ‘sus habitantes bailan al ritmo del reggae, su mar es azul turquesa, pero también verde y a veces lila', y recomienda ‘visitar el hoyo soplador o el cercano islote de Johnny Cay y probar sus famosos ‘cocos locos”.

En el binomio de islas caribeñas de Antigua y Barbuda el viajero encontrará un marcado acento inglés, carreteras estrechas, pintorescas calas y coloridas aldeas, mientras que ‘los adictos a las playas y a los paisajes rebosantes de cocoteros estarán a gusto en estas dos pequeñas islas', asegura Santaella.