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23 de Sep de 2019

Cultura

Autenticidad o apariencia, el dilema comunicacional de las redes sociales

La presión social y la necesidad de sumar un ‘like' parecen ganarle la batalla a la autenticidad cada vez más ausente en algunos usuarios de las populares plataformas digitales

Luces, un buen enfoque, el ángulo exacto, maquillaje y claro... ¡la mejor pose! son parte de la producción que conllevan hoy día las imágenes que Juliana prepara y adora compartir en sus perfiles sociales.

Y es que una fotografía cotidiana, en el perfil social de esta mujer de 25 años, ya no es una simple fotografía improvisada, al descuido o simplemente natural.

Tanto para ella como para millones de usuarios de las redes sociales alrededor del mundo, la proyección de un estilo de vida perfecto o que encaje con los cánones sociales hoy está más que latente. Parece ser que ese ‘algo más' tras un post en Instagram —hoy día una de las redes con mayor penetración en el mundo y con un estimado de 800 millones de usuarios— es un comportamiento habitual que se ha desviado hacia la falta de autenticidad, una tendencia en busca de aprobación o engagement.

De hecho, el caso de la modelo Essena O'Neill en 2015 destapó una gran humarada de polémica cuando luego de abandonar sus cuentas definitivamente afirmara que ‘las redes sociales no son reales. Las imágenes son puramente artificiales' y ‘la felicidad basada en la estética puede asfixiar tu potencial aquí en la tierra'.

En aquel entonces, con 18 años, la australiana confesó a través de su canal de Youtube que estuvo de los 12 a los 16 ‘deseando ser una persona perfecta online. Y después me pasé de los 16 a los 18 probándome a mí misma en las redes sociales, perfeccionándome. Y todo lo que hacía era para demostrar que no tenía defectos. Hice todo lo que pude para intentar demostrarle al mundo que yo era importante, bella y simpática… ¿pero eso es la vida?'.

CON O SIN POSES

Pero, ¿es correcto referirse a este fenómeno, cada vez más corriente, como manipulación de los contenidos?

Gemma San Cornelio, profesora de Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya, considera que es necesario explorar la terminología entendiendo que ‘la manipulación implica engaño, más allá de la persuasión que siempre ha existido por parte de distintas formas de comunicación, como la publicidad o la comunicación política'.

Para la también experta en identidad en Internet, ‘si nos centramos en la redes sociales, depende de quién o de qué estemos hablando; si se trata de imágenes retocadas sobre el aspecto de uno mismo, si se trata de comidas u otro tipo de imágenes que producen es el efecto de postureo al mostrar una visión más placentera de la vida de uno'.

Aclara que ‘no sería partidaria de generalizar sobre la comunicación visual como manipulación, a no ser que hablemos de fake news que incluyen imágenes retocadas para engañar a la gente; de hecho hay más manipulación escrita que visual en este sentido'.

DISPARADORES

Definitivamente, la preparación de la imagen ideal para lograr interacciones lleva inmersa la búsqueda de aprobación.

‘Si reflexionamos sobre qué lleva a una persona a retocar o elaborar una imagen de sí misma, veremos que en la mayoría de los casos se busca causar un impacto positivo y obtener una respuesta en forma de likes' , añade San Cornelio, para quien además, ‘la manipulación per se no es un movilizador'.

Por otra parte, Dimas Villarreal, psicólogo clínico, contempla que esta apariencia en las redes sociales genera tal malestar en nuestra cultura que hasta ‘hay ansiedad para salir a cualquier lugar con la familia o con los amigos por no saber sin tendremos señal o habrá wifi'.

Se trata de una realidad en la que ‘e

‘l pasar un buen rato se ha convertido en la mejor selfie o boomerang para generar contenido propio en nuestras redes sociales'.

¿CUESTIÓN DE ‘MARKETING'?

De acuerdo con San Cornelio, ‘en los últimos 50 años las marcas han promovido estereotipos de género, sin ninguna duda. Sin embargo, esto está cambiando tímidamente, sobre todo porque hay muchos consumidores concienciados con este tema'.

Enfatiza que esto ‘se ve en las imágenes de las modelos de algunas marcas de moda, que son mucho más diversas. Sin embargo, existen otros referentes culturales y musicales que también contribuyen a la formación de estereotipos, como los videoclips musicales'.

‘El medio digital es un soporte más donde todo esto resuena, pero tiene más influencia entre los jóvenes que en los mayores, porque estos últimos consumen contenidos en los medios tradicionales (como la TV, por ejemplo) que a los jóvenes no les interesa', recalca.

Por otra parte, ‘las redes sociales son negocios altamente lucrativos cuyo objetivo es conseguir datos para venderte productos, aunque no todas sean iguales ni actúen del mismo modo'.

‘Creo que últimamente todos somos muy conscientes de determinados peligros y hemos tomado una actitud más pesimista respecto a las redes sociales',

GEMMA SAN CORNELIO

EXPERTA EN COMUNICACIÓN E IDENTIDAD EN INTERNET

‘Sus algoritmos están creados para ofrecerte información (imágenes) que te puedan interesar porque creen que así fomentarán el consumo en una u otra dirección. Desde este punto de vista, los contenidos necesitan moderación, como por ejemplo las imágenes o videos ofensivos, de delitos, etc. y esta parte es claramente responsabilidad de las empresas', explica.

Sin embargo, ‘también los ciudadanos tenemos la responsabilidad de no compartir los contenidos, así como de denunciar aquellos que no son apropiados y no contribuir a su viralización'.

‘Culpar un medio o una tecnología es tecnodeterminista; Internet y las redes sociales se crearon para compartir información. El uso social, y especialmente el empresarial o institucional que se hace es lo que acaba determinando su valor o sus problemas', indica la académica.

‘Creo que últimamente todos somos muy conscientes de determinados peligros y hemos tomado una actitud más pesimista respecto a las redes sociales. Pienso que en buena parte somos ignorantes de su funcionamiento. En este sentido, es necesaria una formación para saber utilizar las redes de forma crítica; la universidad tiene una responsabilidad aquí, sin duda, pero cada vez será más importante adelantar este tipo de conocimientos en la educación desde fases más iniciales', acota.

CUESTIÓN DE APROBACIÓN

Para Villarreal, ‘a diario vemos en nuestros móviles contenido de cómo deberíamos ser o cómo debería ser nuestro día a día', una realidad que puede impactar el autoestima, con dinámicas basadas ‘en la lucha por un like'.

‘El pasar un buen rato se ha convertido en la mejor selfie o ‘boomerang' para generar contenido propio en nuestras redes sociales',

DIMAS VILLARREAL

PSICÓLOGO

La necesidad de encajar lleva a estos usuarios a cuestionarse sobre ‘cuándo lograrán el video o foto que les haga virales, apoyados en las inseguridades y la premura de obtener aceptación social'.

Sobre los estereotipos que promueven los influenciadores, Villarreal aclara que ‘algunos desconocen el poder que tienen en sus manos, así como las comunidades a las cuales se dirigen, destacando especialmente los casos de los usuarios vulnerables ‘que esperan que les digan cómo vivir su día a día o de los niños que no tienen la edad apta para manejar redes sociales pero los padres ya han puesto en sus manos un dispositivo móvil'.

PERMANECER CONECTADOS

Aún con los baches del camino, las redes sociales ‘más que apartarnos de una comunicación real, nos brindan una alternativa válida de comunicación', indica Villarreal.

‘Debemos tener claro que los seres humanos somos sociales y necesitamos el contacto directo o real con los otros', apunta.

Acerca de ello, San Cornelio añade que las dinámicas de las redes sociales no son las que apartan al individuo de una comunicación real, ‘en este asunto impera hacer un uso inadecuado, excesivo o abusivo de las mismas'.

De acuerdo con el Reporte Digital Global 2018 de Hootsuite, ‘We are Social', el uso de las redes sociales se ha incrementado al punto de que más de la mitad de la población del mundo usa Internet y el usuario promedio pasa alrededor de seis horas diarias navegando.

Según el reporte, ‘el uso de las redes sociales continúa creciendo rápidamente y el número de personas que utilizan la plataforma social más importante de cada país ha aumentado en casi un millón de usuarios nuevos cada día durante los últimos doce meses (2018); es decir, más de once usuarios nuevos por segundo'.

COMPORTAMIENTO DIGITAL Y SALUD MENTAL

Un reportaje del The New York Times (2018) destacó que la frecuencia con la que los usuarios publican en las redes sociales puede dar una clara lectura de su salud física y mental.

Se trata de un campo emergente que analiza el fenotipo digital, cuyo fin es evaluar el bienestar de las personas en base a sus interacciones con los dispositivos digitales.

De hecho, algunos investigadores y empresas de tecnología ‘monitorean las publicaciones, llamadas, los clics y los desplazamientos de pantalla de los usuarios de redes sociales' explorando los cambios conductuales que pudieran estar asociados a los síntomas de enfermedades.

De acuerdo con el artículo del diario estadounidense, aunque el campo es nuevo y ha sido poco estudiado, quienes lo promueven advierten de que ‘ciertos análisis del estilo del fenotipo digital podrían ser tan útiles para la detección de problemas de salud como tener una bola de cristal'.

‘Nuestras interacciones con el mundo digital de verdad podrían revelar secretos de las enfermedades', afirmó Sachin H. Jain, director ejecutivo de CareMore Health System, proveedor de atención médica en Estados Unidos.