La Estrella de Panamá
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23 de Sep de 2019

Cultura

Flor María Muñoz Bañales, el apoyo sin fronteras

Enfrentarse al cáncer no es tarea sencilla, pero puede hacerse incluso con buen humor. Un relato de cómo una enfermedad acerca a quien lo sufre con su país, sus raíces y cómo recibe este apoyo sin importar la distancia

Entrevistamos en esta ocasión a Flor María Muñoz Bañales, nacida en México y crecida en Panamá, quien ha escrito un libro con Sara Bassan. Es un texto sincero, abierto y muy agradable de leer. Ella, que por su vida profesional le ha dado la vuelta al mundo, nos entrega su testimonio personal de lo que significó enfrentarse al cáncer: con humor y no abandonarse. Hasta el título tiene un toque de humor muy fino. Desde la primera página, nos dice con diáfana claridad, lo siguiente: ‘He tenido la oportunidad de vivir, trabajar, y viajar por muchos países, de conocer personas excepcionales, de tener una vida sin muchas complicaciones —y muy bella— rodeada de mis hijos, que son mi tesoro más preciado'. Este es el punto de partida de esta antigua funcionaria de las bases militares de los Estados Unidos en Panamá. Como muchos panameños creyó que, con la finalización del control americano sobre Canal, se acabaría el país. Es un libro que, en efecto, narra su lucha personal contra el cáncer, pero, al mismo tiempo, entre sus páginas descubrimos cómo ella se acerca a Panamá y cómo busca el apoyo de su familia a pesar de vivir en el extranjero: ‘el cáncer también me enseñó el apoyo sin fronteras'. Desde Francia, donde actualmente vive, dedica su tiempo a organizar eventos literarios y artísticos.

¿Por qué el libro se llama con ‘C de Couture, glamour en toda circunstancia'?

El título es una combinación de Sara, que es diseñadora de modas, y que las dos quisimos seguir viéndonos bien a pesar de los momentos difíciles por los que pasábamos. Dentro de la letra ‘C' está escrita la palabra ‘cáncer', la cual está rayada y cambiada por la palabra ‘Couture'.

Se lee que el humor fue importante para afrontar el cáncer. ¿No hubo momentos que ni eso te ayudó?

Claro que hubo momentos en que pensé que tal vez no saldría viva del tratamiento. En ese preciso momento me ponía a escuchar mi música y me sentía un poco mejor.

Has vivido muchos años en el extranjero con tu familia lejos de ti. ¿Cómo pudiste encontrar apoyo de ella?

Para ellos fue difícil no estar a mi lado, pero aunque hubiesen estado junto a mí eso no hubiera cambiado la situación en la que me encontraba. Nos comunicábamos a diario y les contaba cómo yo pasaba el tiempo y cómo me sentía. Mi papá, que es médico, sabía que sería un momento duro, pero que gracias a los avances de la medicina, yo saldría bien de esto. Además, en mi esposo encontré un apoyo incondicional.

Explícanos, ¿cómo llegaste a la idea de hacer un libro con Sara Bassan?

Mis amistades y familiares en Francia me decían que siempre me vieron alegre, positiva y sobre todo bella. Las personas que supieron más tarde sobre mi cáncer se sorprendieron al saberlo, pues, según ellos, no se notaba nada, y es verdad. Yo me sentía tan feliz que pensé que escribir un libro sería una manera de poder ayudar a aquellas personas que tienen dificultad o miedo de enfrentar esta enfermedad. Cuando supe que Sara estaba pasando por esto, me dije que dos testimonios son siempre mejor que uno. Le propuse escribir su historia y ella aceptó. El año pasado, cuando fui a Panamá, me reuní con ella y con Paola Schmitt, quien, como todos saben, también pasó por esto, le propusimos hacernos el prefacio.

¿Con qué enseñanza te quedas tras haber enfrentado el cáncer?

La fuerza de voluntad, la actitud positiva, la fe ayudan mucho. Esa fortaleza que el ser humano tiene y que sale en momentos como estos es algo increíble. Esta enfermedad me abrió otras puertas. De ahí han nacido todos mis eventos culturales. Ayudo mucho a aquellas personas que están o van a pasar por este tratamiento y que están aterradas. Les enseño mis fotos de esa época y se quedan asombradas de lo superbién que me veía, y eso las motiva mucho; y ahora, teniendo un libro, mucho más. En Francia me han pedido que lo traduzca, así que tendré que ver eso. Por ahora, estoy concentrada en escribir mi segundo libro en solitario y la presentación del libro en España junto a mi querida amiga y hermana Sara.