Panamá,25º

21 de Nov de 2019

Cultura

Vivian Fernández de Torrijos se sacude ‘las etiquetas'

La primera dama de la República (2004-2009) en el gobierno de su esposo, Martín Torrijos, y defensora de los derechos humanos da un salto a la escritura y publica su primer libro, ‘Sin etiquetas', una autobiografía que superó las expectativas en la FIL 2019

Ellas están ahí: siempre al lado del presidente. Cuando sus esposos logran la hazaña, saltan al foco, a las luces… y se convierten en perfectas anfitrionas, adoradas por la moda y bellas acompañantes… No ostentan un cargo electo ni nombrado, ni tienen responsabilidad política alguna. Sus responsabilidades no están en un instructivo: su actuación depende de su buen juicio, moral y costumbres. Unas son firmes, transgresoras, activistas. Otras, pasan en la historia desapercibidas. Hay otras que emprenden la carrera política, una vez que han acompañado a sus maridos en el poder. Y otras que se convierten en las protagonistas.

Sea cual sea su legado y su actuación, algunas primeras damas dan luz a sus memorias, les inyectan relieve y las cosen en papel. Vivian Fernández de Torrijos (Panamá, 1966) es una de ellas. Con su libro Sin etiquetas (Editora Novo Art, S.A. 2019), debuta en el universo de la palabra escrita. Sus ejemplares arrasaron en la Feria Internacional del Libro Panamá 2019.

Mucho antes de Fernández de Torrijos, la ex primera dama Michelle Obama presentó Becoming ( Mi historia , en su traducción al español) y que ha vendido casi 10 millones de copias; según Penguin Random Hous, un hecho que demuestra que hay lectores ávidos por clavarle el diente a las historias contadas, en primera persona, de cómo es la vida junto a los hombres más poderosos de un país y cómo esa vida les cambia su universo. Hillary Clinton, Laura Bush, Ana Botella (esposa de José María Aznar y quien fue alcaldesa de Madrid) son algunas de las mujeres que han dejando estampadas sus vivencias, esas que De Torrijos utilizó como referentes. ‘Estudié las historias de las primeras damas panameñas y de las que he admirado en Estados Unidos y Europa. Investigué su trayectoria, sé lo que hiceron, cómo apoyaron a sus esposos, qué tanto se involucraron, qué tanto podían hacer y cómo, cada cual en su época, aportaron a la administración del Gobierno, y sirvieron en su país', confiesa en ‘El inicio de una nueva vida', el segundo capítulo de la obra.

La ex primera dama ha sido una mujer ‘que decidió soltar la negatividad como cuando sueltas un pedazo de carbón caliente' y a sacudirse de las etiquetas. Así ha conquistado las batallas de su vida y ha materializado sus metas. ‘La idea de tener un mensaje sin etiquetas es casualmente el de exhortar a tener una vida sin prejuicios y tratar de aceptar cualquier situación que por más dolorosa, por más distinta que sea, nosotras mismas no les pongamos una etiqueta para que podamos salir adelante sin prejuicios', dice.

‘Cuando iniciaba el 2018, me di cuenta que ese tenía que ser un año para escribir. Nunca había escrito mi autobiografía, ni testimonios que fueran parte de un libro. Era una tarea pendiente que tenía conmigo misma para lograr testimoniar, a través de capítulos, mi vida y enseñanzas que le dejaré a todos', evoca en una entrevista a La Estrella de Panamá .

En 237 páginas, Vivian desmenuza, con total detalle y guiada por su editora Ileana Gólcher, su cuento real. ‘Esta es mi historia'; ‘El inicio de una nueva vida'; ‘Ingresando a la vida política', ‘Conociendo a Daniela', ‘Aprendí a ser la esposa del presidente', ‘Una causa cercana a mi corazón' son algunos de los capítulos que representan esas imágenes y matices genuinos, ácidos, tristes e inquietos de su relato.

Para escribir Sin etiquetas , la autora tuvo que recordar experiencias agrias y dolorosas. ‘Es como si lo hubiese vivido de nuevo', dice. Pero al culminar su libro, no solo salió ilesa, sino fortalecida. ‘En nuestras vidas hemos aprendido que cada cosa deja la razón para la otra y que nada es por causalidad. Mientras vivas, existe el riesgo de sufrir. También existe la posibilidad de encontrar una manera de sufrir menos, de elegir felicidad, para lo cual es necesario asumir actitudes ante el dolor', reza en la página 107 de libro.

‘Que, ¿cómo les convoco a leer mi libro? Quisiera invitarlos, no solo a leerlo, sino a analizarlo, cómo la vida de una mujer de 32 años, cuyo esposo le dijo ‘voy a correr para presidente' y siendo ella madre de dos hijos pequeños, publicista, sin conocer lo que era la política, entró en esta vida del foco público. Y cómo a través de ello logró el activismo por velar los derechos humanos de las personas con discapacidad', responde.

Vivian nunca pensó en estrenarse como escritora. Estudió Publicidad y Administración de empresas. Y su plan de ahora ha sido dejar su historia para inspirar a despertar. En su libro saltan invitaciones para la reflexión y la necesidad constante de lograr la igualdad. ‘Necesitamos nuevas formas de pensar. Nuevas formas de abordar los retos. Cada día el mundo nos brinda oportunidades para hacer algo que ayude a nuestros semejantes y así avanzar con la humanidad. Cada día podemos ser mejores personas empezando por aceptar la diversidad'.