26 de Feb de 2020

Familia

La labor de formar ciudadanos útiles

APDEM es una organización que capacita a jóvenes en riesgo social en cuanto a disciplina y responsabilidad

Se calcula que solo en la ciudad de Panamá hay cerca de 225 pandillas. Entre sus miembros figuran jóvenes que bien pueden ser considerados niños. Hay quienes culpan a la invasión de Estados Unidos, ya que se estima que el mal tomó fuerza a partir de esa fecha, cuando se hirió a las familias de barrios populares, pero sobre todo porque quedaron muchas armas en las calles. La fórmula dolor-balas no es la mejor para el bienestar de la sociedad.

Preocupados por la estabilidad social de la juventud, grupos como la Asociación para el Desarrollo de Empleos (APDEM) han emprendido planes con los que pretenden mostrarle a estos chicos y chicas que hay una vía distinta a la de la violencia.

Hace unos días, esta ONG firmó un convenio con Ponte en algo (www.ponteenalgo.com), una vitrina para el emprendimiento social. Con esta alianza, los muchachos capacitados por la ONG tendrán a su alcance la información de otras organizaciones que los pueden apoyar para continuar con la labor que realizan.

Según explican voceros, esto permitirá que exista un intercambio de experiencias con otros grupos similares, lo cual aporta al crecimiento de sus miembros. Ponte en algo también es una forma de canalizar recursos, ya que en la plataforma están afiliadas empresas que buscan apoyar a quienes realizan este tipo de labor. Los recursos no necesariamente son económicos.

EMPRENDIMIENTO SOCIAL

Manuel Caro, presidente de APDEM, explica que ellos aplican el emprendimiento social como modelo. Es decir, que luego de captar a estos chicos y chicas en riesgo social, les ofrecen una formación laboral, que incluye responsabilidad y disciplina.

Para lograr ese objetivo, tuvieron que crear ese entorno laboral, para que sus reclutados tengan una experiencia real. En sus instalaciones cuentan con un taller de repostería, donde preparan pasteles que venden en diversas entidades. Recientemente, han comenzado a fabricar un sazonador de alimentos, con lo que amplían su oferta.

El dinero recaudado les sirve de sustento para el programa, lo que incluye una ayuda económica para los aprendices y los insumos para sus actividades.

LA ONG

Cuenta Caro que se trata de una organización cien por ciento panameña, ubicada en calle 12, Santa Ana. Trabaja con jóvenes de sus alrededores. En los ocho años que llevan brindando ese apoyo, han logrado que más de 50% de sus estudiantes logren concluir una formación académica básica y hasta surgido pequeños empresarios.