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08 de Dec de 2019

Farándula

‘Quien no sigue tendencias en cualquier profesión, no avanza'

La confeccionista Gaby Valenzuela expone los detalles de su carrera, cuenta cómo fue su llegada a Panamá y brinda sus consideraciones sobre el empoderamiento femenino en la actualidad

Gaby Valenzuela es una mujer que luce con orgullo sus canas y agradece a Dios por cada oportunidad. Disfruta con pasión de su carrera en la alta costura ‘es una dicha que me paguen por hacer lo que me gusta'.

La modista recibió recientemente un reconocimiento en Alta Moda 2019 por sus más de 40 años de carrera.

Valenzuela cuenta que desde pequeña sus padres descubrieron cuan habilidosa era para la costura.

‘Las prendas que no le quedaban a mi mamá, yo las cortaba y hacía ropa. Luego las vendía en la escuela y me llevaba las piezas en una caja de zapatos ( risas ). Ahí se percataron acerca de mi verdadero norte', recuerda.

Valenzuela asegura que las enseñanzas de su hogar se convirtieron en un pilar fundamental para alcanzar el éxito.

‘Mi madre era muy estricta y gracias a eso he marchado con disciplina en mi vida, trabajando con dignidad laboral y mucho esfuerzo. En casa también me enseñaron a tener una actitud positiva ante las circunstancias que se nos presenten; si hay un problema, lo mejor es mirarlo de frente y buscarle solución', expone.

Para la creativa chilena, la perseverancia es su bandera y la tenacidad, su mayor aliado.

‘Soy residente en Panamá, llegué junto a mi esposo en el año 1979; posteriormente, él falleció y mis familiares me solicitaban que regresara a mi tierra natal; sin embargo, decidí quedarme y luchar sola con mis hijos. En ese momento abrí mi taller, hacia 1982', relata.

‘Me enamoré de Panamá, es un país privilegiado y las personas ni siquiera valoran esas cosas. La moda aquí perdura todo el año, el clima es soleado y solo hay unas cuantas lloviznas; en cambio, en países como Estados Unidos y Chile hay que vestirse para cada temporada. Este es el único lugar donde puedes comprar una blusa, una falda y un labial con $10 ( risas )', señala.

Diseños

‘Siempre he realizado ropa de alta costura y me especialicé en confección, no en diseño. Mi arte no está en hacer un dibujo, está en la manipulación de telas. Cuando estaba en la universidad, me dijeron que las confeccionistas son anónimas y en realidad a mí no me interesa. Mis dibujos no son bonitos, en cambio mi ropa sí lo es', subrayó.

Para Valenzuela, estar actualizado en la industria de la moda es vital porque permite mantenerse a la vanguardia.

‘Quien no sigue tendencias en cualquier profesión, no avanza. Aunque a veces no te guste, hay que adaptarlo a tu sistema. Mis trajes son atemporales y pueden usarse todo el año, incluso puedes sacarlo después de diez años del armario y de seguro lucirá bien', indica.

‘En estos momentos en el mercado hay una gama de colores muy variados y esto se ha ido pronunciado en los últimos tres o cuatro años. La intensidad de los colores se ve plasmada en flores y otros estampados naturales. Hace 20 años se utilizaban los atuendos en un solo tono. Todo va cambiando constantemente; si hoy me mantuviera en esa línea, estuviera condenada a la quiebra, por eso rescato que aquel que no sigue tendencias, no vende jamás. Se puede soñar con hacer un traje lindo, pero si no se mercadea, no se sobrevive', remarca.

‘Las prendas que no le quedaban a mi mamá, yo las cortaba y hacía ropa. Luego las vendía en la escuela y me llevaba las piezas en una caja de zapatos (risas. Ahí se percataron acerca de mi verdadero norte'.

Valenzuela considera que para que un proyecto salga bien, lo más importante es hacerlo con amor. ‘No importa a qué se dedique la persona, lo importante es hacerlo bien, ponerle un empeño que denote que se hizo la labor con alma, vida y corazón, ese el consejo que puedo regalar'.

‘No hay que tenerle miedo al trabajo de los demás, yo tengo colegas con talleres al lado de mi establecimiento y considero que nadie es mi competencia; al contrario, yo compito conmigo misma', comenta.

‘Tengo clientela hasta de cuatro generaciones y esto se debe a que he brindado mis servicios profesionales con honestidad, me llena de felicidad que mi clienta se vaya satisfecha sin sacarle el alma; me refiero a no aprovecharme y cobrarle de más, porque sé que quizás al momento me pague, pero luego pensará tres veces antes de venir a mi taller', declara.

La creativa señala que el 2012 lanzó su última colección para el Fashion Week Panama. ‘Por mi edad he dejado de hacer colecciones, ese trajín mata ( risas ). Antes trabajaba mis prendas junto a mi hija, luego ella se casó y se fue a vivir a Estados Unidos. Por eso mi marca se llama Gaby y Norma Valenzuela', manifiesta.

La confeccionista también habla sobre la importancia del empoderamiento de la figura femenina.

‘La mujer tiene que exigir su espacio. Desde pequeña, la mujer latina deja perder su valor. Cuando en la casa se le dice al niño que no planche, pero en cambio a la niña sí, se deja en evidencia la falta de igualdad. Crecí en un hogar donde todos teníamos los mismos derechos y deberes. Esto lo resumo en que todo dependerá de la educación que se brinde en el seno familiar'.