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28 de Mar de 2020

Planeta

¡A proteger el patrimonio!

PANAMÁ. Era una tarde del mes de julio de 2007, cuando una propuesta elaborada por mucho tiempo alcanzó el éxito. Una llamada telefóni...

PANAMÁ. Era una tarde del mes de julio de 2007, cuando una propuesta elaborada por mucho tiempo alcanzó el éxito. Una llamada telefónica nos confirmaba la decisión de la UNESCO. La noticia se expandió por todos los medios de comunicación y la euforia reinaba entre los panameños “El Parque Nacional Coiba (PNC)” era declarado “Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad” así recuerda Líder Sucre, director ejecutivo del Biomuseo, el día en se concedió la declaración.

El reconocimiento internacional recibido era un indicativo de que el sitio era un lugar excepcional. “Coiba, la isla boscosa más grande del Pacífico tropical deshabitada”, tenía garantizada la preservación de su ecosistema con este nombramiento, deja entrever Sucre.

El PNC cambió mucho desde que se elevó a Ley de República, más aún cuando se aprueba como sitio de la UNESCO. Pasó de ser una penitenciaria para convertirse en un paraíso.

Su ecosistema marino estaba muy golpeado por la pesca, con la declaración se implementa más protección continúa diciendo el ex director de ANCON.

Pero, aún hay muchos retos que enfrentar. La pesca ilegal, el cambio climático y el ganado que habita en el bosque de Isla Coiba atentan contra la preservación de esta joya ecoturística, asegura “el padre de Coiba”. La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) presentó recientemente el Plan de Manejo del PNC, pero, se requiere de muchos fondos para ponerlo en práctica.

“El Estado debe aportar los recursos necesarios para su implementación”, dice Sucre.

ECOSISTEMAS

Los invaluables ecosistemas inalterados de Coiba, van desde los manglares, bosques, playas, ríos, arrecifes de coral, fauna, flora endémica hasta sitios históricos.

IMPORTANCIA BIOLÓGICA

El parque fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por poseer características singulares a nivel mundial.

Isla Coiba en conjunto a Malpelo, Coco, Gorgona, Galápagos conforman un corredor marino que propicia la conservación de las especies marinas.

También es un refugio de vida silvestre para aves y para especies marina. Además, posee el segundo arrecife de coral más grande del Pacífico Oriental Americano dice un brochur elaborado por MarViva, una de las organizaciones que apuesta a la preservación del tesoro natural de la humanidad.

Enseñar a los niños, jóvenes y adultos sobre el valor ecológico del parque es la mejor manera de recordar la hazaña lograda hace cuatro años.

“Siempre entendimos que Coiba representa un gran valor para el país y el mundo”, dice Sucre, mientras sonríe, consciente de que la lucha por preservar el sitio aún no termina para él y los panameños.