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03 de Mar de 2021

Planeta

“Supersalmón” alerta a las autoridades

PANAMÁ. La Comisión Nacional de Bioseguridad evalúa por primera vez el riesgo de un proyecto que investiga el desarrollo en el país de u...

PANAMÁ. La Comisión Nacional de Bioseguridad evalúa por primera vez el riesgo de un proyecto que investiga el desarrollo en el país de una especie animal genéticamente modificada.

El organismo, que integran entre otras instituciones la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT), considera el peligro de manejo de salmón transgénico que la empresa canadiense Aqua Bounty Technologies Panamá realiza en las instalaciones de la compañía Lamasur, ubicada en Bajo Mono (Boquete, en Chiriquí).

El emprendimiento tiene en estanques circulares alrededor de 40,000 salmones, de los cuales 30,000 han sido modificados genéticamente, y el resto no.

La ARAP explicó que al colocarse con la investigación una copia del gen de la hormona de crecimiento en un período temprano del crecimiento del pez, los salmones adultos pueden alcanzar tallas de 750 gramos en comparación con peces no manipulados genéticamente, que alcanzan los 150 gramos.

La bióloga Ana Luisa García, directora de investigación de la ARAP, explicó a La Estrella que una visita realizada el pasado 4 y 5 de agosto por expertos al proyecto permitió detectar el riesgo que existe de que estos peces puedan llegar accidentalmente a un riachuelo que pasa cerca del lugar en donde están los estanques, de presentarse un desastre natural.

Explicó que el peligro sería para otras especies que pudieran toparse con este salmón de mayor tamaño (“supersalmón”) y cuyo comportamiento corresponde al de un depredador.

García observó que la compañía canadiense no ha cumplido además con el requisito de entrega de la documentación para su operación en el país, con fines de investigación y no comerciales, lo cual puede llevar a la Comisión a decidir la destrucción del producto.

Según la bióloga, Aqua Bounty Technologies Panamá no cumplió con el requisito de entrega de la escritura de integración de la sociedad.

Dijo que los requisitos se deben cumplir antes de la introducción de las especies exóticas como este tipo de salmón. Según García, Panamá es firmante del Protocolo de Cartagena, que establece el protocolo en materia de seguridad por realizar investigaciones de especies transgénicas.