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01 de Jun de 2020

Planeta

Cortan árboles viejos y enfermos

PANAMÁ. Una cuadrilla de Ornato y Medio Ambiente de la comuna capitalina con motosierra en mano, carro canasta, cuatro camiones livianos...

PANAMÁ. Una cuadrilla de Ornato y Medio Ambiente de la comuna capitalina con motosierra en mano, carro canasta, cuatro camiones livianos, dos volquetes y una retroexcavadora se dispuso a podar y talar cuarenta y tres árboles en mal estado fitosanitario en la Ave. Justo Arosemena, ciudad de Panamá.

El primero en ser removido fue un árbol de la especie caoba que tenía más de 40 años. Según Raúl Brenes, técnico forestal de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), “estos árboles ya culminaron su ciclo de vida y es de suma urgencia que se tomen medidas ya sea de poda o tala para evitar que sucedan accidentes”.

Con la acción ANAM y la Alcaldía pretende proteger a la comunidad e infraestructuras de los peligros que representen los árboles, según dice un comunicado de prensa de la entidad ambiental.

La campaña denominada “Panamá Verde, pero Segura” realizará un diagnóstico de cada árbol enfermo. Y es que según un informe de ANAM existen más de 300 árboles en estas condiciones en la metrópoli que deben ser podados o talados para seguridad de la población. Muchos de ellos se encuentran con las raíces afuera, ramas rotas, carcomidos y la presencia de comején.

La Estrella tuvo conocimiento que la madera obtenida de los árboles cortados, que eran principalmente caoba, corotú y ficus, será desechada. Pero, la que se pueda salvar problablemente sea donada, informó un funcionario del Municipio de Panamá.

Según datos suministrados por un establecimiento comercial de madera el precio de la caoba oscila en dos dólares por pie. Esta es una de las más cotizadas para la confección de muebles.

AMBIENTALISTA

Alida Spdafora, directora ejecutiva de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) señaló que es necesario hacer una evaluación científica del estado de los árboles y “tratar de salvar la mayor cantidad posible y eliminar los enfermos”.

Spadafora en carta enviada a Bosco Vallarino, alcalde de la capital aseguró “que la toma de decisiones para la tala de árboles debe sustentada por una evaluación científica, con el afán de evitar la eliminación innecesaria de los mismos y conservar así los beneficios que nos brindan”.

La ambientalista recalcó que es evidente que por “el desarrollo urbanístico, el número de árboles grandes que están quedando en nuestra ciudad se ha disminuido. Por lo tanto, los beneficios ambientales y paisajísticos que brindan estos árboles se está perdiendo”.

También se conoció que por cada árbol talado se sembrarán diez de guayacanes según lo establece la normativa ambiental en estos casos.