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16 de Apr de 2021

Planeta

Los daños que causa el petróleo

Los efectos a largo plazo de la contaminación del mar por petróleo están subentendidos y son objeto de debate. Las descargas crónicas ll...

Los efectos a largo plazo de la contaminación del mar por petróleo están subentendidos y son objeto de debate. Las descargas crónicas llevan a efectos a largo plazo, principalmente por los componentes tóxicos del petróleo (UNESCO, 2002). En gran medida, el efecto que causa un vertido de crudo depende de su densidad y esto establece las pautas en las respuestas de limpieza.

El petróleo denso representa alrededor de 600 millones de toneladas de combustible residual producido y consumido en el mundo cada año.

Cerca de 140 millones de toneladas de combustible tipo bunker marino es consumido anualmente. La mayoría de éste es aceite pesado.

Un barco grande puede consumir 150 toneladas de fuel-oil por día y cargar de 3.000 a 4.000 toneladas de este combustible. Este tipo de aceite es difícil de recuperar cuando es vertido al mar, dada su resistencia a la succión.

Usualmente los combustibles pesados necesitan ser calentados para ser bombeados. La viscosidad es más pronunciada en aguas frías y durante los meses de invierno, y pueden estar en forma sólida o semisólida a temperatura del mar.

La retirada de aceites pesados en las playas compactas es difícil y su penetración en las playas de arena es mínima. Los petróleos altamente viscosos tienden a formar películas entre ellos mismos y a unirse a superficies sólidas, por lo que es difícil su limpieza en playas rocas. Sin embargo, cuando es emulsificado con agua, no se adhiere.

Los combustibles viscosos son generalmente menos tóxicos que los crudos y otros productos refinados, pero sus fuertes características adhesivas y persistentes pueden tener un impacto importante en las aves y mamíferos si son vertidos al mar.

La mayor parte de esta contaminación se localiza en las zonas costeras, sin embargo, se reportan manchas ocasionales de petróleo en mar abierto en casi todos los lugares, en pleno Atlántico, en el centro del Mediterráneo y en otras regiones del mar.

Se ha estimado, que si en un año los derrames de petróleo alcanzaran de 2 a 3 millones de toneladas, unas 200 mil toneladas procederían de los accidentes en el mar, y unas 150 mil toneladas serían vertidas por explotación en la tierra.

El resto correspondería a limpieza de cisternas de los buques petroleros, vertidos procedentes de las bodegas de los navíos, de las terminales petroleras o de la explotación en el mar y aportes atmosféricos.

Un 5% de la contaminación total global del mar resulta de los accidentes de tanqueros. La Federación Internacional de Propietarios de Tanqueros, indica que su personal en 25 años atendió unos 450 vertimientos de petróleo, donde el 40% de ellos estuvo dado por aceites combustibles de grado medio y pesado, y que en los últimos dos años, la mitad de todos los vertimientos fueron producidos con aceites pesados.

Un solo accidente de tanquero puede alterar el medio ambiente marino en un área considerable. Se informa que una tonelada de crudo vertido puede cubrir un área de 12 millas cuadradas de la superficie del mar. Hoy día los grandes tanqueros transportan anualmente, alrededor del mundo, cerca de 1.800 millones de toneladas de crudo, donde se incluyen casi el 50% de las importaciones de petróleo de los Estados Unidos. Esto supone un gran peligro para la biodiversidad marina.

La mayor parte de la polución mundial por petróleo proviene de actividades en la costa.

El más reciente estudio del Consejo Nacional de Investigación de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, indica que probablemente el 80% del petróleo que entra al mar lo hace a través de las fuentes terrestres, muchas de ellas difusas.