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25 de Nov de 2020

Planeta

OMI, ¿tecnocracia o qué?

A ctualmente las decisiones sobre las emisiones marítimas se toman en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático ...

A ctualmente las decisiones sobre las emisiones marítimas se toman en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC).

Sin embargo, desde hace 12 años la Organización Marítima Internacional (OMI) ha propuesto que todo lo relativo a estas emisiones sea atendido por esta organización.

Debemos preguntarnos ¿conviene o no a los países en desarrollo que el tema de las emisiones marítimas se decidiera en la OMI? ¿Beneficiaría o no a los países en desarrollo? Veamos.

En la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) se hace una diferenciación entre las responsabilidades y obligaciones que deben asumir los países desarrollados y en desarrollo.

Estableciendo, obviamente, mayores ventajas para nuestros países por su condición de contar con menos recursos y grandes sectores sociales empobrecidos.

La OMI no hace ningún tipo de diferenciación y ofrece un tratamiento donde las cargas son iguales tanto para países ricos, como para países pobres.

Por esta razón, los países en desarrollo han expresado que la OMI debe respetar la diferenciación entre los países desarrollados y en desarrollo establecida en la Convención y no crear compromisos vinculantes para los países en desarrollo que transfieran injustamente los costos de las reducciones marítimas a los países en desarrollo.

La segunda situación de importancia se refiere al hecho que bajo el paraguas de la CMNUCC los posibles beneficios o compensaciones que podrían derivarse de las reducciones de las emisiones marítimas irían directamente a los países que implementaran las medidas de mitigación.

Mientras que la OMI pretende que los posibles recursos provenientes de estos fondos internacionales sean administrados y distribuidos por la misma OMI.

Estos (OMI) alegan tener la capacidad técnica para atender la complejidad del sector marítimo internacional y que son el foro que debe atender todo lo relacionado con las políticas que tienen o tendrán impacto en el sector marítimo internacional.

Si cada una de las organizaciones internacionales que ven temas específicos, tales como la Agencia Internacional de Energía (AIE), Organización Mundial del Turismo (OMT), Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), actuara como pretende la OMI y se les ocurriese arrogarse la responsabilidad de las emisiones de gases efecto invernadero a su propia esfera de acción, entonces la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) no tendría razón de ser y desaparecería con las consecuencias que ello implicaría.

Frente a este escenario casi todos los países en vía de desarrollo se han opuesto de manera permanente y enérgica a las pretensiones de la Organización Marítima Internacional (OMI) y es por ello que el tema de las reducciones marítimas se mantiene bajo la responsabilidad de la CMNUCC, que es el único foro con el mandato y competencia para atender este tema.

Esta posición fue reiterada por Cuba, Argentina, Brasil, China, India, Arabia Saudita y otros países en desarrollo el pasado lunes al inicio de la Cumbre de Durban (Sudáfrica), expresando que el ‘tratamiento de las emisiones marítimas deberá guiarse por los principios de la Convención y su Protocolo de Kioto, respecto a la equidad, responsabilidades comunes pero diferenciadas, y de promoción de un sistema económico internacional abierto y propicio que conduzcan al desarrollo de todos los países, en particular de los países en desarrollo’.

Por todo lo anterior no logramos entender por qué la representación de Panamá ha mantenido la posición de apoyar la propuesta de la OMI, señalando esta semana que la ‘Organización Marítima Internacional es el foro apropiado para discutir y decidir sobre las reducciones de las emisiones de este sector’, cuando al final del camino podría perjudicarnos sin ofrecernos ningún tipo de ventaja.

ANALISTA DE CAMBIO CLIMÁTICO