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22 de Sep de 2020

Planeta

‘La conservación debe ir de la mano con la cultura’

PANAMÁ. Para Eugene Lapointe, la conservación es la herramienta más poderosa para la utilización y preservación de los recursos marinos ...

PANAMÁ. Para Eugene Lapointe, la conservación es la herramienta más poderosa para la utilización y preservación de los recursos marinos y terrestres.

Su convicción le ha llevado a expresar este punto de vista en diferentes cónclaves internacionales, enfocándose en la utilización de la ciencia, el fomento y conocimiento de la cultura de los distintos países, para desarrollar programas que faciliten la vida de los seres humanos y permitan mantener el equilibrio para preservar los recursos de la tierra y el mar, y a la vez, se puedan utilizar para subsistencia de las personas.

QUIÉN ES

Eugene Lapointe no parece el típico conservacionista, pero cuando comienza a hablar del tema, no hay dudas de que su conocimiento al respecto es sumamente grande.

Fue Secretario General de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

En 1994, fundó la IWMC World Conservation Trust, una coalición mundial de líderes y administradores de vida silvestre.

Nació en Canadá, rodeado de vida silvestre en un pequeño pueblo ubicado a unos 80 kilómetros de la vida urbana.

A los 7 años, ya cazaba perdices y conejos para alimentar a su familia.

Siendo un niño, comenzó a apreciar el valor de mantener los recursos a su alcance para continuar utilizándolos de manera responsable.

‘Aprendí entonces que conservar los recursos que tienes a la mano es la mejor forma de tenerlos siempre disponibles. No se trata de explotar los recursos y las especies, sino de utilizarlos y darles su espacio para que se reproduzcan y sigamos beneficiándonos de ellos’, apuntó Lapointe, en entrevista con La Estrella.

Estudió derecho. Es además de abogado, una de las principales autoridades mundiales en materia de conservación.

Su visión del panorama global de la conservación tiene un amplísimo espectro.

APRENDER A CONSERVAR

Una de sus experiencias en esta materia lo llevó al Perú, donde la caza de la vicuña estaba por llevar esta especie a su extinción.

‘Junto con Felipe Benavides, el gran conservacionista peruano, diseñamos un plan para que los lugareños utilizaran de forma responsable las bondades de la vicuña. Utilizando la cultura de los campos peruanos como herramienta de enseñanza, pudimos lograr que los campesinos aprendieran a utilizar la lana del animal y dejarlo tranquilo durante seis meses, tiempo en que la lana de la vicuña crecía nuevamente’, explicó.

Fue tan efectiva esta fórmula, que la caza furtiva contra la vicuña terminó, y hoy, los propios campesinos cuidan este recurso.

‘El campesino necesita de la vicuña, y comprendió que si acababa con ella, estaba acabando con su vida; así que cambió en base a la experiencia de conservación para subsistir como humanos, y a obtener recursos gracias a que el animal se mantiene’, destacó Lapointe.

CASO BALLENERO

El experto canadiense dio una conferencia magistral durante la reunión de la Comisión Ballenera Internacional (CBI); que se realiza en nuestro país.

Lapointe se mostró preocupado tras apreciar el debate sobre las cuotas de cazas de ballenas.

‘No me parece aceptable que la CBI sea la que le autorice a un pueblo o a un país si puede o no comer carne de ballena’, destacó.

Su posición en este sentido es muy clara. ‘Nuestra principal preocupación es que la conservación de las especies se haga de manera sostenible; no le puedes decir a alguien que necesita comer, que no coma. Lo correcto es enseñarle que existe una conexión entre la naturaleza y el hombre, y que de la forma responsable como pueda utilizar ese recurso, depende que pueda cazarlo y a la vez, mantenerlo’, señaló.

La caza con fines de subsistencia, apuntó Lapointe, ‘tiene necesariamente que ir de la mano con la tradición y la cultura de los pueblos’.

El experto respira profundo. Estar en Panamá y ver lo cambiante de su clima en estos días le sorprende gratamente.

‘Panamá es un país muy especial, bendecido’, señaló.

Un estrechón de manos cerró la conversación. Antes, una fuerte lluvia nos impidió movernos hacia la sede de la reunión ballenera.

Eugene Lapointe está convencido de que la conservación de las especies no depende de políticas y leyes, sino de enseñanza y aprendizaje de las culturas.