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31 de May de 2020

Planeta

ANAM: bien gracias y ¿usted?

Nada representaría más avance para todos los sectores productivos, beneficiados y responsables del desarrollo nacional, que la gestión a...

Nada representaría más avance para todos los sectores productivos, beneficiados y responsables del desarrollo nacional, que la gestión ambiental fuera coherente con las necesidades y prioridades que los recursos naturales, la realidad del cambio climático y que las comunidades exigen hoy.

Sin embargo, podemos asegurar a ciencia cierta, que la gestión de los recursos naturales y de nuestro ambiente -la cual, tradicionalmente no ha sido sobresaliente- ahora es poco más que precaria.

La ausencia tan evidente de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) ante la falta de efectividad en el cumplimiento de las normativas, ausencia de fiscalización e ineficiencia en la prevención ante tantas obras que se desarrollan en el país, entran en abierto contraste con la efectiva productividad en la aprobación -en tiempos sin precedentes- de todo tipo de (Estudios de Impacto Ambiental) EIA de proyectos de diversa índole, que incluso arrasan manglares protegidos, con las mínimas contemplaciones que puede contener -violatoriamente a las exigencias- un estudio Categoría I, establecido,sin cuestionamiento alguno de la autoridad, por parte del promotor.

El lamentable hecho que a 3 años de gestión gubernamental, la ANAM estrena su tercer administrador, es solo el reflejo de la inconstancia e inoperancia de la institución llamada a dictar los lineamientos claros y certeros en función de la conservación y mejor aprovechamiento de nuestros activos y pasivos naturales.

Estos deberían servir al establecimiento de una política ambiental de Estado que garantice la toma de decisiones acertadas en materia de crecimiento, inversión y desarrollo para que no sean lo que vemos: brillo y esplendor hoy, y sequía, contaminación, inundaciones y desertificación, mañana.

Pero parece que la ANAM cumple fielmente el propósito de aquellos que decidieron que el tema ambiental era un ‘estorbo’ para el desarrollo; ya que, aunque si bien el tema fue una buena carta de presentación en campaña, hoy su entidad rectora funge eficientemente dando visto bueno a cada atrocidad contra el ambiente que se presenta ante sus ventanillas.

Hablemos cuantitativamente: pongamos en un lado de la balanza cuantos proyectos conflictivos de alto impacto y consecuencias negativas al entorno y comunidades se han aprobado y acelerado en este período, versus cuántas leyes ambientales se han generado, cuántos proyectos que representen aprovechamiento responsable de recursos naturales y mejoramiento de las comunidades, o cuántas áreas protegidas se han fortalecido, o cuántas nuevas se han establecido en ésta administración?.... La conclusión de éste ejercicio, está ante nuestros ojos, el desmejoramiento ambiental de nuestro país es palpable, para muestra el debilitamiento en presupuesto, recurso humano y tecnólogico de la que está supuesta a ser la auotoridad rectora del tema. Eso sin mencionar que cuando uno cuestiona en las instituciones poderosas de este país como el MICI, MOP o MIVI, el por qué o cómo y el impacto y consecuencias ambientales que generará tal o cual nuevo proyecto, responden con un alegre ‘ah es que eso es responsabilidad de ANAM y ellos lo aprobaron’

Que cada quien evalúe la gestión que ha tenido ésta administración de los recursos que no nos pertenecen y de los cuales solo debemos ser administradores responsables. La naturaleza igual nos está pasando la factura de la negligencia y agresión a todos por igual.

ACTIVISTA