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11 de Apr de 2021

Planeta

A recoger basura del monte Everest

PANAMÁ. El gobierno de Nepal estableció una nueva norma que obliga a los escaladores a recoger los desechos en el monte Everest (Monte Q...

PANAMÁ. El gobierno de Nepal estableció una nueva norma que obliga a los escaladores a recoger los desechos en el monte Everest (Monte Qomolangma), con la esperanza de eliminar las toneladas de basura que se han ido acumulando a lo largo de los años en la cima de la montaña y que le han merecido el mote de ‘vaciadero de basura más alto del mundo’. Aunque se conoce que entre los restos que ensucian el monte hay tubos, envolturas de papeles, botellas de oxígeno y gas, latas de comida, botellas y tiendas, Dawa Steven Sherpa, quien dirige expediciones al Everest desde 2008 y que planea este año conducir a unos 30 escaladores extranjeros y 45 nepaleses, dice que ‘no hay modo de calcular cuánta basura queda en el Everest’.

LA REGULACIÓN DE LIMPIEZA

A pesar de que el gobierno nepalés siempre ha buscado que los alpinistas de la cima más elevada del mundo bajen algo de basura sólida, ésta es la primera vez que ha fijado la cantidad de desechos que deberán bajar a cuestas durante estos tres meses de temporada de escala en el Everest; sin embargo, Maddhu Sudan Burlakoti, director de montañismo del Ministerio de Turismo, aclaró que con esta regla ‘no pedimos a los escaladores que busquen y recojan la basura que han dejado otros’ sino que ‘solo deseamos que traigan de vuelta lo que llevaron’.

Por su parte, Dipendra Poudel, del departamento de montañismo, manifestó que con esta iniciativa ‘tratamos de mandar al mundo el mensaje de que el gobierno está haciendo esfuerzos para limpiar el Everest’.

CONTROL Y PROCESO

Un campamento base de la montaña del Everest controlará que cada alpinista que descienda de la montaña cargue aproximadamente ocho kilogramos (18 libras) de basura, la cantidad que el gobierno calcula que va descartando un montañista agotado a lo largo de la ruta de escalada.

‘Cada escalador tiene la responsabilidad de limpiar el Everest’, explicó Poudel, recordando que la medida entrará en vigor en la próxima temporada de escalada que comienza el presente mes de marzo y finaliza en mayo.

‘Algunos pueden crear menos basura pero deberán cumplir con su cuota incluso si ello supone que tienen que recoger residuos que ya estaban allí’, afirmó Poudel. Con unas 800 personas que escalan en Everest cada año, incluyendo a los sherpas nepalíes, en la temporada de entre marzo y mayo, las autoridades estiman que unos 6,400 kilos de residuos serán recogidos de la montaña de 8 ,848 metros.

Los escaladores deberán entregar la basura que bajen a funcionarios del gobierno estacionados en el campo base a 4,800 metros de altura. La medida supone un paso más a la anterior regulación que establecía que los alpinistas debían bajar solo su basura y que sancionaba con $400 el incumplimiento de la norma. Hasta ahora los residuos biodegradable se quemaban en las cercanías del Everest y las no biodegradables debían ser transportadas a Katmandú por los escaladores.

‘Esto no sólo ayudará a limpiar la cima, sino también a preservar la gloria de Nepal’, señaló Burlakoti, refiriéndose a la importancia ha logrado el monte Everest y asegurando que se sancionará a quienes no cumplan con tal disposición.