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15 de Dec de 2019

Planeta

Panamá declara ‘guerra global' a las redes de pesca

Este país se convirtió ayer en el primero de la región en adherirse al acuerdo mundial contra las ‘redes fantasmas'

La administradora de ARAP, Zuleika Pinzón, durante su presentación en la ONU.

Este viernes, Panamá se convirtió en el primer país de Latinoamérica en declararle la guerra global a las ‘redes fantasmas', luego de que la administradora de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), Zuleika Pinzón, firmó la Iniciativa de Acción Global contra las Redes Fantasmas, en la sede de Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York.

Con este acuerdo, el país se compromete a sumarse a las actividades de esta acción global financiando o de otro modo apoyando proyectos destinados a prevenir la pérdida de aparejos de pesca o a asistir a las industrias pesqueras y sus comunidades locales a recuperar los aparejos de pesca perdidos, informaron portavoces de la ARAP a este diario.

LA ACCIÓN MUNDIAL

La iniciativa Global Contra los Equipos de Pesca ‘fantasma'

La Acción Global contra Equipos de Pesca Fantasma forma parte de las iniciativas para el cumplimiento de la Agenda al 2030 sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

‘Desde hoy, Panamá será uno de los socios a nivel mundial que implementan esfuerzos globales para minimizar los impactos del equipo fantasma en los ecosistemas marinos', señaló Pinzón en un comunicado difundido por la entidad.

La Iniciativa Global Contra los Equipos de Pesca Fantasma (Global Ghost Gear Initiative – GGGI) inglés) es la primera acción comprometida a afrontar el problema de los equipos de pesca fantasma a nivel mundial. Enfoca sus esfuerzos en levantar evidencia, definir buenas prácticas y políticas, y catalizar, elaborar y replicar soluciones para resolver el problema de los aparejos de pesca fantasmas perdidos y abandonados. La GGGI fue creada en 2015 por Protección Animal Mundial .

La administradora de la ARAP firmó el acuerdo ayer, viernes 9 de junio, en el marco de la primera Conferencia de la ONU sobre los Océanos, que se desarrolla en Nueva York, luego de que esta semana también presentó ante el organismo las acciones que ejecuta el Gobierno panameño para el manejo y extracción de la basura marina, tal como publicó este viernes La Estrella de Panamá .

En la sede de la ONU, la administradora de la ARAP también habló sobre los programas que lleva a cabo la actual administración gubernamental para erradicar las redes de pesca en los océanos, mares y costas panameñas.

Todos los años, desde 2005, el organismo convoca a sus Estados miembro y organizaciones a emprender acciones para prevenir y reducir los aparejos de pesca fantasma.

‘A través del Plan de Acción para la Sostenibilidad de la Pesca, Panamá reafirma la necesidad de garantizar la salud de los océanos, un compromiso adquirido desde el inicio de las acciones para extraer las redes fantasmas en 2009; donde hemos sumado esfuerzos con instituciones como el Ministerio de Ambiente, el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) y organismos no gubernamentales', señaló Pinzón.

El plan tiene como objetivo fundamental capacitar al personal de la institución para que realice una buena gestión en la extracción y manejo de las redes fantasmas mediante la adquisición o perfección de conocimientos y técnicas de buceo, que permitan contribuir a la mitigación del problema de uso y descarte de los distintos artes de pesca.

En Panamá, en los últimos ochos años se han retirado del fondo marino unas 7.1 toneladas de redes de pesca. Para este programa, anualmente el Estado panameño invierte $100 mil.

Las redes de pesca o redes fantasmas son aquellas que se descuelgan de los barcos pesqueros o que son abandonadas intencionadamente por los pescadores.

Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas, este material de pesca constituye alrededor de un 10% de los residuos marinos; es decir, unas 640,000 toneladas. Su impacto no solo es ambiental, sino también económico. La industria ha calculado pérdidas anuales por $250,000 millones al año.