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06 de Dec de 2019

Planeta

Gases de efecto invernadero en la atmósfera alcanzan nuevo récord: ONU

El boletín de la OMM mostró que la concentración mundial promedio de CO2 alcanzó las 407,8 partes por millón (ppm) en 2018, en comparación con las 405,5 ppm de 2017

El consumo de combustibles fósiles acelera las emisiones, más que las procedentes de la agricultura.Ilustrativa

Los niveles de gases de efecto invernadero que atrapan el calor en la atmósfera alcanzaron un nuevo máximo histórico, lo que infligirá efectos cada vez más severos del cambio climático a las futuras generaciones, advirtió hoy un informe de la ONU. 

"No hay señales de ralentización, no se diga de disminución, en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera a pesar de todos los compromisos de conformidad con el Acuerdo de París sobre cambio climático", dijo Petteri Taalas, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), en el lanzamiento hoy del Boletín de Gases de Efecto Invernadero de la OMM.

 "Vale la pena recordar que la última vez que la Tierra experimentó una concentración comparable de dióxido de carbono (CO2) fue hace tres a cinco millones de años. En ese entonces, la temperatura era de 2 a 3 grados centígrados más caliente y el nivel del mar era 10 a 20 metros mayor que el actual", dijo. 

El boletín de la OMM mostró que la concentración mundial promedio de CO2 alcanzó las 407,8 partes por millón (ppm) en 2018, en comparación con las 405,5 ppm de 2017. 

Aunque el CO2 se mantiene durante siglos en la atmósfera y en los océanos durante más tiempo, las concentraciones de metano y óxido nitroso también aumentaron en gran cantidad en la última década, indicó la OMM. Desde 1990 ha habido un incremento de 43 por ciento en el efecto de calentamiento del clima debido a los gases de efecto invernadero, de los cuales el CO2 representa un 80 por ciento. 

El boletín también identificó la quema de combustibles fósiles como el actor dominante en el incremento del CO2 atmosférico. Los combustibles fósiles se formaron con material botánico hace millones de año y no contienen radiocarbono. 

Por ende, la quema añadirá a la atmósfera CO2 libre de radiocarbono, lo que incrementará los niveles de CO2 y reducirá su contenido de radiocarbono. 

Por desgracia, se calcula que las emisiones mundiales no alcanzarán su máximo ni para 2030 si se mantienen las políticas climáticas y los niveles de ambición actuales, según el Informe sobre la Brecha de Emisiones 2019 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente citado por el boletín.