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03 de Dec de 2020

Salud

Fármaco brasileño contra malaria puede ser ofrecido en Latinoamérica

La Organización Panamericana de la Salud (OPAS) autorizó a Brasil a ofrecer a los demás países latinoamericanos un innovador fármaco que...

La Organización Panamericana de la Salud (OPAS) autorizó a Brasil a ofrecer a los demás países latinoamericanos un innovador fármaco que desarrolló contra la malaria y que se ha mostrado hasta ahora como el más eficaz en el mundo para combatir la enfermedad.

La autorización de la OPAS fue recibida el jueves por la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), una estatal vinculada al Ministerio de Salud, considerada como el mayor centro latinoamericano de investigación médica y que fue uno de los responsables por el desarrollo del fármaco.

La autorización para que Brasil distribuya la medicina entre los demás estados miembros del Fondo Estratégico de la OPAS es un importante paso para que el fármaco pueda ser calificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según un comunicado divulgado este jueves por la Fiocruz.

La OMS ya precalificó el fármaco brasileño para combatir la enfermedad causada por el parásito Plasmodium y transmitido por el mosquito Anopheles, pero aún no ha concedido la certificación oficial para que el mismo pueda ser distribuido mundialmente.

La medicina brasileña es una combinación de artesunato (AS) y de mefloquina (MQ), dos de las sustancias más comunes en las medicinas contra la enfermedad en todo el mundo.

El llamado ASMQ fue desarrollado por la Fiocruz en asociación con la organización internacional Iniciativa para la Producción de Medicinas de Enfermedades Olvidadas (DNDi, por sus siglas en inglés) y es considerada por la organización Médicos Sin Frontera como el fármaco más eficaz del mundo contra la enfermedad.

Además de ser una medicina más barata y eficiente que las usadas normalmente contra la enfermedad, también simplifica el tratamiento debido a que los pacientes apenas necesitan tomar dos comprimidos durante tres días.

La reducción del número de comprimidos y de días de tratamiento permite una cura más rápida de los pacientes y un bajo índice de abandono.

La medicina, además, puede ser almacenada por hasta tres años en clima tropical, característico de la mayoría de los países en que la enfermedad es endémica.

La autorización para que el fármaco pueda ser ofrecido en otros países latinoamericanos tiene validad de un año y atiende una demanda no satisfecha de la región por medicinas contra la enfermedad.

El fármaco brasileño ya es producido por un laboratorio de India y vendido en países asiáticos y su calificación por parte de la OMS permitirá que sea ofrecido a otras regiones a menor precio o incluso gratis por grupos financiados por organismos internacionales como Unicef.