Temas Especiales

04 de Dec de 2020

Salud

El costo de la protección privada ante la ‘inseguridad' social

El mercado de las aseguradoras privadas ha representado un oxígeno ante los vacíos en el sistema de salud estatal.

Son ya las dos de la tarde y Maribel Torres, de 67 años, camina apresurada en el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid, de la Caja de Seguro Social (CSS), llevando el andar distintivo de un cuerpo cansado. Con el verbo confirma el mensaje rígido tras sus gafas: ‘Hay días y meses duros de vivir', expresa.

Desde hace casi dos años, su esposo —con insuficiencia renal— es paciente de diálisis. ‘Algunos son días buenos y otros, días malos. Hoy llegamos a las cinco de la madrugada, como había muchos hospitalizados, se les dio prioridad y mi esposo no ingresó a su sesión. Nos pidieron esperar dos horas hasta las nueve de la mañana; sin embargo, ahora me informan que entró a las once y saldrá a las tres de la tarde', comenta.

‘Vengo de Arraiján y necesitaba mometasona, ya que padezco de rinosinusitis crónica, pero acá no cuentan con el medicamento. A veces vengo y no encuentro las medicinas; ahora debo ir a otra policlínica a rastrearlo o si no, me tocará comprarlo', comparte una usuaria de la CSS que decidió no identificarse.

Historias que parecen comunes, vaivenes, sinsabores. Lo cierto es que la inseguridad en materia de salud parece una apuesta apetecible para las compañías que comercializan pólizas privadas, una oferta coherente en un ecosistema con falencias que hoy adolece la falta de coordinación y disposición de diversos actores.

Según datos de la Superintendencia de Seguros y Reaseguros de Panamá, mientras que diciembre de 2018 cerró con un total de 410,954 asegurados, en mayo de 2019 se registró una cifra de 443,470, de los cuales 106,000 correspondieron a pólizas individuales y 337,002, a pólizas colectivas.

Amílcar Córdoba, presidente de la Asociación Panameña de Aseguradores (Apadea), expone que la adquisición de pólizas de salud privada responde a la inexistencia de atención efectiva y oportuna en el sistema público. ‘Los usuarios buscan cubrir el gap de servicios que hoy día no proveen la CSS ni el Ministerio de Salud (Minsa)', explica.

En efecto, el deseo del panameño de contar con una póliza busca suplir la falta de respuesta en los sistemas del Estado. ‘Si estas instituciones dieran el mejor servicio, probablemente no habría tanta gente buscando pólizas'.

Actualmente Córdoba categoriza dos tipos de clientes: los que buscan una cobertura que suplante aquello que los sistemas de seguridad social estatales no pueden proveer, recibir una atención eficaz y expedita además de disminuir los riesgos al momento de ser atendidos y los que integran los estratos A y B, ‘que se aseguran porque tienen la cultura de hacerlo'.

‘Lo que recibe el asegurado es la certeza de que podrá planificar su futuro con la tranquilidad de que ante cualquier evento contará con un respaldo', agrega.

De acuerdo con el ejecutivo, la entidad cuenta actualmente con 23 afiliados y el rango de edades más común en la adquisición de pólizas individuales se ubica entre los 45 y los 60 años, con un promedio de prima de $115.

Por otra parte, el sector comercial y financiero juega un rol importante al proveerle de un seguro a sus trabajadores, ‘allí es donde está el grueso de las pólizas y los asegurados', agrega. ‘Tenemos un centro financiero muy fuerte y las aseguradoras son su mano derecha. El centro financiero permite el flujo para la compra de casas, autos, negocios y el sector asegurador da respaldo a esas propiedades'.

José Joaquín Riesen, superintendente de Seguros y Reaseguros de Panamá, considera que al tener poder adquisitivo, lo ideal es optar por una póliza privada, ya que ‘el sistema público está desbordado'.

Reflexiona sobre escenarios como el de España y Colombia, donde el consumidor tiene la opción de elegir entre asegurarse bajo el sistema estatal —que tiene un costo menor— o el sistema privado, ‘donde ambos compiten entre sí de manera sana'.

Riesen aclara que la mayoría de los panameños no son conscientes de los riesgos que corren, a pesar de que hay señales claras de que el mundo está cambiando; ‘vemos accidentes, el impacto del calentamiento global, problemas con las mareas, incendios, muchos temas que el panameño debe evaluar'.

‘Es preciso iniciar con educación y capacitando en instituciones públicas y privadas para que el niño entienda, al graduarse, la importancia de los seguros', manifiesta.

‘Hay formas económicas de morir y otras que son muy costosas; hay enfermedades que han acabado con ahorros y propiedades; las familias venden todo lo que tienen para salvar la vida del ser querido. Por cosas así, debe hacerse un trabajo gubernamental que integre a los diversos actores', apunta Riesen.

¿Mercado excluyente?

Para un adulto de 30 años, empresas como Internacional de Seguros, Mapfre y Seguros Vivir ofrecen una cobertura máxima de $300 mil, $350 mil y $200 mil anuales, respectivamente, con primas mensuales de $72.35, $88.05 y $98.44, y la posibilidad de ser atendidos —bajo ciertas condiciones— en centros de primer nivel como el Hospital Santa Fe, el Hospital Punta Pacífica y el Hospital Nacional.

Pero ¿qué ocurre con el segmento que no tiene acceso a la compra de estos paquetes? Según Córdoba, valdría la pena apostar por los microseguros (seguros incluyentes); para ello, sería necesario hacer reformas a la actual Ley de Seguros, para que se permita otro tipo de distribución de estos productos. ‘Tenemos el mercado, pero no tenemos un canal de comercialización más abierto porque la ley cuenta con vías diseñadas para los estratos A y B'. Se trata de una estructura diferente, alejada de la realidad panameña. ‘En países como Colombia ya están trabajando para atender ese mercado'.

Córdoba insiste en que la población todavía no conoce las bondades de los seguros y en las áreas rurales tienen baja penetración; es un tema de acceso. Los canales de distribución en la actualidad están en manos de los corredores, que controlan el 90% de las primas. ‘Si queremos que haya más acceso al seguro debemos analizar estos aspectos y la ley no nos da muchas herramientas más para crecer'.

Destaca que los seguros son incluyentes y operan bajo el principio de mutualidad, ‘donde muchos aportan para pagarle los siniestros a pocos', destaca.

En las pólizas de salud la mayoría atiende las consultas periódicas, lo que genera un gasto importante, al igual que la maternidad. Lo más importante son las desviaciones que se dan cuando aparece una enfermedad grave, porque el costo de atención es altísimo y cada vez se incrementa más por la tecnología'.

Sostiene que las nuevas tecnologías y el incremento de los gastos de atención son una realidad que impacta las primas, ‘por ello las aseguradoras deben revisar anualmente sus tarifas'.

‘El gran dilema en Panamá es que no hay control sobre los precios de los insumos médicos ni de los medicamentos. Creo que tenemos el costo de medicinas más alto del mundo', agrega. ‘Tenemos la tarea de aumentar la cobertura a una mayor parte de la población, ¿cuántos más podrían estar?', recalca.

Aunque en un escenario ideal el Estado debería proveer la ciudadanía de un sistema de salud sólido y confiable, Córdoba considera que el abordaje de las enfermedades catastróficas, como el cáncer, es cada vez más costoso y las instituciones no tienen la capacidad de dar atención a toda la demanda.

‘Si tuviésemos un sistema con hospitales de tercer nivel pulcros y sin filas, todos acudirían a estos, como sucede en muchos países europeos',

EYRA RUIZ

MINISTRA CONSEJERA DE SALUD

Para Riesen, las aseguradoras tienen productos muy similares y todas apuntan al mismo nicho. ‘Las aseguradoras tienen la obligación de comenzar a diseñar productos para otros estratos, que puedan ser atendidos con pólizas para hospitales de segundo nivel con coberturas muy específicas, sobre todo para las dolencias más comunes'.

El Superintendente de Seguros comparte la idea de que la legislación actual no permite el desarrollo de microseguros, ya que limita la venta a los canales alternativos. ‘Se trata de nichos que en su momento se intentó proteger y hoy día no reciben la atención de las compañías aseguradoras, y son tan panameños como nosotros, aunque viven más allá de San Miguelito, Darién, Bocas del Toro. Las distancias hacen que la manera tradicional en que se comercializan los seguros sea excluyente'.

‘Una cosa es lo que en Panamá se entiende por microseguros y otra cosa es lo que en realidad comprenden; se trata de un producto muy sencillo, con primas muy pequeñas y que generalmente se venden a través de un canal no tradicional', explica.

Riesen destaca que la ley panameña no permite que un campesino en la montaña de Darién también pueda adquirir un seguro de muerte accidental con una prima de $5, por ejemplo. ‘No conseguirás un seguro privado, ni en un hospital de segundo nivel, a ese costo, pero de repente el campesino sí podría adquirir un seguro de muerte accidental, desmembramiento, cáncer, una enfermedad catastrófica específica, que sea mucho más económico porque solo adquieres esa cobertura'.

‘Las aseguradoras tienen la obligación de comenzar a diseñar productos para otros estratos',

JOSÉ JOAQUÍN RIESEN

SUPERINTENDENTE DE SEGUROS Y REASEGUROS DE PANAMÁ

Con una modificación a la ley actual, sería posible fomentar y distinguir claramente los microseguros para que ‘no tengan que pasar por el tamiz de prevención de blanqueo de capitales'.

‘Esto es parte de la mala distribución de riquezas que hay en el país; solo personas de poder adquisitivo mediano y alto tienen seguros y personas de nivel adquisitivo bajo no tienen y ante una adversidad, regresar a los niveles económicos que tenía esa familia a veces es casi imposible', enfatiza.

Sobre el incremento en el costo de las primas, expresa que la responsabilidad no puede atribuirse a un solo sector. ‘La falta de diálogo para meditar sobre lo que sucede y el impacto que tiene en el país es enorme. Los seguros son un negocio comercialmente regulado y para el incremento de una tarifa, hay reglas que las aseguradoras deben cumplir'.

Explica que las aseguradoras están en la obligación de implementar medidas como la reducción de los costos operativos, que hoy día en Panamá se ubican en el 20%. ‘En la medida en que se hacen aumentos anuales al consumidor, tanto por cambio de banda de edad como por inflación, se debe negociar con los corredores. Recientemente emitimos una resolución solicitando que las aseguradoras publicaran los montos de los ajustes y dos de las cuatro aseguradoras demandaron la resolución en la Corte Suprema; ahora estamos esperando un fallo positivo al consumidor '.

Una inyección a la economía

De acuerdo con el presidente de Apadea, el mercado de las aseguradoras representa el 3% del Producto Interno Bruto, ‘es un mercado que le da sustentación al resto del sistema financiero'.

‘Los usuarios buscan cubrir el ‘gap' de servicios que hoy día no proveen la CSS ni el Ministerio de Salud',

AMÍLCAR CÓRDOBA

PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN PANAMEÑA DE ASEGURADORES

‘Tenemos un centro financiero muy fuerte y las aseguradoras son su mano derecha. Este permite el flujo para la compra de a casas, autos, negocios y el sector asegurador da respaldo a esas propiedades', asevera.

Todas las compañías afiliadas deben cumplir con los requerimientos de la Superintendencia de Seguros y Reaseguros. ‘Hace cinco años el mercado asegurador tenía 30 afiliados; hoy hay 23, de ellas 21 están afiliadas a la asociación', indica Córdoba.

Riesen agrega que los principales hospitales privados del país dependen de la sostenibilidad de las aseguradoras privadas.

Eyra Ruiz, ministra Consejera de Salud, afirma que de existir un sistema eficiente que ofreciera una respuesta oportuna, muchos no tomarían pólizas privadas; la realidad es que ‘no hay una coordinación efectiva entre las entidades. Tenemos que despojarnos de temas políticos y ver que nuestra razón de ser es el paciente'.

Y es que el sistema está ‘desordenado', insiste. ‘Muchos desconocen lo que hay dentro de la CSS y el Minsa; tenemos equipos de última generación, profesionales preparados en las mejores universidades, reactivos que serían la envidia de muchos hospitales, pero hay desorganización y necesitamos sistematizar'.

‘Si tuviésemos un sistema con hospitales de tercer nivel pulcros y sin filas, todos acudirían a estos, como sucede en muchos países europeos, donde no requieren el sistema privado', explica.

‘Ese es nuestro sueño, hacia allá estamos encaminados, a destacar el derecho de todos a estar en un lugar limpio, cómodo y con la mejor atención, donde también el personal de salud tenga las herramientas para trabajar dignamente'.

‘Tarde o temprano será más difícil adquirir pólizas de salud y la oferta y la demanda seguirán distorsionándose',

ALFREDO MARTIZ

EXDIRECTOR DE LA CAJA DE SEGURO SOCIAL

Afirma que el Estado es responsable de garantizar la salud de la población y hoy ‘el reto es mejorar la calidad de la atención, el acceso a los diferentes productos, a los medicamentos y hacer una campaña preventiva intensa'.

Alfredo Martiz, exdirector de la CSS, coincide en que el ecosistema de salud pública sufre carencias, además, ‘de la población económicamente activa, solo el 50% cotiza en la CSS, lo que genera una base piramidal débil que repercute en la atención de salud del Estado'..

Añade que al tener una población enferma, la siniestralidad aumenta y esto conlleva a un aumento en el valor de la pólizas privadas. ‘Tarde o temprano será más difícil adquirir pólizas de salud y la oferta y demanda seguirán distorsionándose'.

‘Hemos perdido la batalla en el tema de salud porque no nos ocupamos de la atención primaria' y con las pólizas privadas, se ha hecho posible respaldar a las instituciones de salud que en este momento están deficientes.