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07 de Jul de 2020

Salud

El contagio del Covid-19 en el sector dental

La Asociación Odontológica Panameña recomienda que los consultorios odontológicos pospongan cualquier atención no urgente. De darse la atención, las medidas de bioseguridad son claras

La situación sanitaria por la epidemia del virus Covid-19 (2019-nCoV) supone una situación de alto riesgo para el mundo de la odontología, considerando que los profesionales de este ramo de la salud deben trabajar sobre la saliva y aliento de los pacientes.

La Asociación Odontológica Panameña continuará actualizando pautas relacionadas con el aislamiento social.Shutterstock

El Covid-19 se transmite de persona a persona a través de las gotitas de flugge, partículas diminutas expelidas al hablar, toser, estornudar, respirar.

Frente a este panorama, la junta directiva de la Asociación Odontológica Panameña (AOP) emitió un comunicado en el que expone sus lineamientos.

“Como líderes de la profesión en el cuidado de la salud oral, somos responsables de garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos, de nuestro personal y de nuestras familias. Por esta razón, y basados en la evidencia científica, tomamos la decisión de recomendar que los consultorios odontológicos en general pospongan cualquier atención no urgente (electiva) durante el tiempo que sea necesario a partir del 16 de marzo de 2020; decisión muy difícil y controvertida, pero necesaria en estos momentos de crisis sanitaria”.

La organización aclara que “esta es una recomendación, mas no un mandato”.

Añade, “es nuestro deseo que todos nos unamos para cumplir esta recomendación y posponer todos los procedimientos electivos. En este momento, nuestra prioridad es hacer nuestra parte para disminuir la velocidad de transmisión”.

La asociación continuará actualizando pautas muy específicas relacionadas con el aislamiento social, las modificaciones de procedimientos para controlar la contaminación por aerosoles y gotas.

La solicitud de atender solo urgencias fue comunicada a las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) y la Caja de Seguro Social (CSS), según el comunicado.

Ante la diseminación mundial del Covid-19, odontólogos de hospitales públicos y privados del país, junto a otros profesionales de la salud, recibieron una capacitación por parte del Ministerio de Salud de Panamá (Minsa). Durante la actividad se definieron conceptos generales sobre el coronavirus analizados según el Reglamento Sanitario Internacional en el contexto de la emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII) del Covid-19. Se explicó la definición de caso sospechoso, se detallaron las medidas de prevención y control de infecciones ante la sospecha o confirmación de un caso, además se explicó el triaje y manejo de pacientes en los servicios de emergencias, y por último la coordinación y despacho de recursos de pre-hospitalaria.

La AOP asegura “que en interés de la salud del paciente, y también de la salud de los miembros de nuestro equipo y sus familias, consideramos que el reforzamiento de las medidas de protección (bioseguridad), de higiene en general (lavado de manos) y el distanciamiento social pueden desempeñar un papel fundamental en la limitación del virus y la difusión en toda nuestra comunidad”.

Si amerita dar la atención, Diego L. Barría, odontólogo panameño, indica que “las medidas de precaución universales adoptadas por el Ministerio de Salud son claras y precisas. Iniciamos con la higiene de manos antes y después de tocar al paciente, poniendo en práctica los cinco momentos del lavado de mano establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.

La OMS pautó que todo médico debe lavarse las manos antes de tocar al paciente, para protegerlo de los gérmenes dañinos que el profesional podría tener en sus manos. Antes de realizar una tarea limpia/aséptica: para proteger al paciente de los gérmenes dañinos que podrían entrar en su cuerpo, incluidos los gérmenes del propio paciente. Después del riesgo de exposición a líquidos corporales, para protegerse y proteger el entorno de atención de salud de los gérmenes dañinos del paciente. Después de tocar al paciente y la zona que lo rodea y después del contacto con el entorno del paciente.

Barría indica que el uso de equipo de protección personal compuesto de guardapolvo, guantes, gafas protectoras ajustadas y barbijo, también es de “alto valor” tanto para el paciente como para el profesional.

Mientras que el Consejo General de Dentistas de España señala que para los profesionales sanitarios que están sometidos a un riesgo de generar aerosoles, como es el caso en odontología, se recomienda el uso de mascarillas FFP2 valvuladas, ante la situación creada por la epidemia causada por el Covid-19. En caso de seguir utilizando la mascarilla quirúrgica habitual, se recomienda cambiarlas cada dos horas para evitar su deterioro y pérdida de eficacia.

El consejo español recomienda a los odontólogos seguir escrupulosamente todas las normas universales de desinfección y esterilización habituales en los instrumentales: Eliminación segura de objetos punzocortantes, gestión segura de los residuos generados, todas las superficies de trabajo y del entorno del paciente deben ser inmediatamente limpiadas y desinfectadas. La limpieza y desinfección se realizará con un desinfectante incluido en la política de limpieza y desinfección de la clínica o con una solución de hipoclorito sódico que contenga 1.000 ppm de cloro activo (dilución 1:50 de una lejía con concentración 40-50 gr/litro preparada recientemente). “Estos virus se inactivan tras cinco minutos de contacto con desinfectantes normales como la lejía doméstica”, apunta el comunicado del Consejo General de Dentistas de España.

El odontólogo panameño recomienda a la población en general dar el uso debido a los equipos de protección personal.

En este sentido, la OMS declaró, a inicios del presente mes, que la escasez de equipos de protección personal pone en peligro al personal sanitario en todo el mundo y exhortó a la industria y a los gobiernos a que aumenten la producción en un 40% para satisfacer la creciente demanda mundial.

Los trabajadores de la atención sanitaria dependen del equipo de protección personal para salvaguardarse a sí mismos y a sus pacientes, y evitar infectarse o infectar a otras personas.

“A pesar de ello, la escasez de suministro (faltan guantes, mascarillas médicas, respiradores, gafas de seguridad, pantallas faciales, batas y delantales) hace que profesionales médicos, de enfermería y otros trabajadores de primera línea estén peligrosamente mal equipados para atender a los pacientes de Covid-19”, expuso la OMS.

“Sin cadenas de suministro seguras, el riesgo para los trabajadores sanitarios en todo el mundo es real. La industria y los gobiernos deben actuar con rapidez para estimular el suministro, reducir las restricciones a la exportación y poner en marcha medidas con las que detener la especulación y el acaparamiento. No podemos detener el Covid-19 sin proteger primero a los trabajadores sanitarios”, enfatizó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

Según los modelos realizados por la OMS, se calcula que se necesitan 89 millones de mascarillas médicas al mes para responder al Covid-19. En el caso de los guantes de examen, esa cifra asciende a 76 millones, mientras que la demanda internacional de gafas de seguridad se sitúa en 1,6 millones al mes (cifras dadas el 3 de marzo).