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28 de Jun de 2022

Tecnología

El ingenioso negocio de la economía verde

Hoy todavía nos damos el lujo de decidir si nuestro proyecto, producto o servicio tiene en cuenta al entorno

El ingenioso negocio de la economía verde
Las nuevas esclusas canaleras serán un ejemplo de operación verde.

Durante los últimos años hemos venido escuchando a muchas empresas y organizaciones no gubernamentales hablar de los ‘negocios verde' o de la ‘tecnología verde'. Incluso hace poco en una reunión de presidentes, uno de los temas fundamentales fue éste.

Hoy todavía nos damos el lujo de decidir si nuestro proyecto, producto o servicio tiene en cuenta al entorno. En cuestión de unos años más no tendremos la oportunidad de tomar esa decisión, pues la falta de recursos nos obligará a diseñar todo de una forma sostenible.

El movimiento que durante años ha trabajado en lograr que todos nosotros y toda nuestra cadena productiva tenga en cuenta las variables ambientales ha ido evolucionando para lograr que el mensaje le llegue cada vez a más personas.

Por alguna razón, no ha sido suficiente que hayamos adquirido la conciencia de que lo que hacemos y consumimos afecta la capacidad que tiene el planeta para sostenernos. Igual seguimos consumiendo como si las cosas no tuviesen fin.

Es necesario cambiar el ‘regaño' por la ‘conveniencia'. Se trata de mostrarle a los negocios que ser ecosostenibles los hace mas económicos en el largo plazo, además de generar beneficios tangibles a la hora de las decisiones de compra de los consumidores.

Existen esquemas que se aplican a todo nivel. Se premia a las empresas que limpian el agua que usan en sus esquemas productivos. Otro ejemplo es la creación de legislación que permita venderle a la red eléctrica los excedentes que se generen de contar con su propio sistema de generación eléctrica en mi casa.

La opción de lograr que quienes piensan en nuevos esquemas de negocios tengan en cuenta la ecología ha persuadido a muchos que de otra forma no lo habrían considerado. Los nuevos activistas ambientales son ahora los emprendedores, que crean alternativas ingeniosas a cosas tan cotidianas y contaminantes como los inodoros o el transporte.

Al final es un trabajo conjunto entre el estado, la academia y la empresa privada.