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27 de Nov de 2020

Tecnología

El “upgrade” a una cultura de la bicicleta

Las ciudades más exitosas son las que han logrado reorganizar su movilidad alrededor de las personas y no de los autos particulares

El “upgrade” a una cultura de la bicicleta
El “upgrade” a una cultura de la bicicleta

La plataforma openartspty.com, de articulación de procesos y proyectos culturales, en su punto número uno reza: ‘la cultura es el software, necesitamos un upgrade'. Desde hace ya dos años en este espacio comparto temas relacionados con la innovación, la tecnología y los nuevos modelos de negocios.

El domingo pasado mi columna hablaba sobre cómo las ciudades más exitosas, las que se dieron cuenta que tenían que cambiar su punto de vista sobre el futuro, son las que han logrado reorganizar su movilidad alrededor de las personas y no de los autos particulares.

Ese mismo domingo más tarde un conductor atropelló y asesinó a una ciclista, lo que generó una ola de indignación y puso el tema de la movilidad de nuevo en el tapete. Lo que me ha motivado a escribir esta nota ha sido la reacción y comentarios que pude ver en las páginas de los periódicos, las redes sociales e incluso de forma personal. Nunca imaginé que hubiese tanto odio por los que usamos medios alternativos de transporte, por los que no creemos que tener auto nos concede prestigio o nos aporta algún privilegio.

En noviembre del 2014 dejé de usar mi auto y comencé a utilizar mi bicicleta y transporte público, en parte para demostrarle a mis amigos y personas cercanas que era posible, y en parte como un acto de apoyo a la valiente iniciativa del alcalde Blandón de crear la ciclovía recreativa.

En estos 10 meses he podido comprobar de primera mano, el odio que genera en algunos conductores el hecho de verme avanzar felizmente en medio del tranque. Incluso hay gente que me insulta o trata de cerrarme el paso, igual siempre terminó rebasándolos.

No quiero apartarme de los temas que mueven este espacio, así que les pido que por un momento me acompañen en esta reflexión. En ninguna parte del código de tránsito dice que una bicicleta no puede circular por las calles, las bicicletas, las motos y los autos deben poder compartirlas. El futuro de las ciudades es de los peatones, los ciclistas y el transporte público. No es sostenible diseñar ciudades para el auto privado.

En los nuevos planes de desarrollo de las ciudades con visión, se le está quitando espacio a los autos privados, para dárselo a las personas. Además se desincentiva el uso de los mismos, por medio de impuestos y el pago de tarifas de parqueo más altas (incluso de zonas donde está prohibido circular en ellos).

Me parece un contrasentido que a las personas en esta ciudad les ofenda mi bicicleta, pero no les ofenda ver autos estacionados encima de las pocas aceras que hay.

La gente con vehículos representan una minoría, frente los que no lo tienen. Solo por cuestión de representatividad debería asignarse más espacio a los segundos.

Cuando veo las cifras de aumento de las enfermedades relacionadas con el sedentarismo, y los costos que éstas le acarrean al sistema de salud y a la productividad en el país, no deja de parecerme una paradoja que las personas sigan queriendo llegar en su auto hasta el escritorio.

La bicicleta llegó para quedarse. Es la opción más lógica y sensata para moverse en una ciudad. Tal vez no le guste a los intolerantes y egoístas, pero el futuro va para allá: aparecerán ciclorutas permanentes y aceras con árboles que hagan sombra, veremos disminuir los espacios para los autos y la aparición de políticas de desincentivo de su uso. Esto no sucederá por capricho de algún gobernante, lo será porque en el mundo es la forma como se están haciendo las cosas desde hace un tiempo, porque debemos tratar de luchar contra el cambio climático, el caos de las ciudades y los problemas relacionados con el sedentarismo.

La culturas cambian y la prueba que lo hacen, es la gente como la ciclista que fue asesinada. Ella formaba parte de ese grupo inmenso de personas que le están apostando al cambio. No somos ‘cuatro gatos' como muchas veces he escuchado por allí.

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‘Nunca imagine que hubiese tanto odio por los que usamos medios alternativos de transporte, por los que no creemos que tener auto nos concede prestigio',

PEDRO COLMENARES

ASESOR TIC