25 de Feb de 2020

Tecnología

2016, descentralización, gobierno abierto y electrónico

Aparecen de nuevo sobre la palestra los conceptos de ‘e-government y ‘open government', por lo cual es importante aclararlos

2016, descentralización, gobierno abierto y electrónico
La descentralización será una pieza clave.

El 2016 es el año que verá la descentralización convertirse en realidad. Gracias a ella, existirán muchas nuevas formas de relación entre el gobierno y los ciudadanos.

Aparecen de nuevo sobre la palestra los conceptos de ‘e-government y ‘open government', por lo cual es importante aclararlos.

Es común confundir ‘el fin' con el ‘el medio'. Mucha gente cree que un ‘sistema' es un ‘software' y por eso muchas organizaciones fallan a la hora de solucionar sus problemas, comprando algo pero sin cambiar nada.

Cuando los gobiernos desean generar transparencia en sus procesos, participación en la construcción de políticas y colaboración a la hora de implementarlas, se les conoce como ‘open government' o ‘gobierno abierto'.

Ante esta situación se plantean dos necesidades. La primera es cómo traducir esos principios a una filosofía de gobierno. Por ejemplo, si es verdad que se desea ser transparente, deben crearse procesos que así lo permitan.

La segunda en la implementación de estos procesos. Es aquí donde se necesitan herramientas.

El ‘e-government' o ‘gobierno electrónico' no es más que el conjunto de herramientas tecnológicas necesarias para implementar todos los procesos que se diseñaron basados en la filosofía del ‘open government' o ‘gobierno abierto'.

Sin embargo, cuando se comienza con la ‘herramienta' sin un cambio fundamental de los procesos, las cosas casi siempre fallan.

Para muestra, un botón ‘open data' hace parte de la filosofía del ‘open government' y se basa en el hecho de que la información que todos le damos a los gobiernos es nuestra y se capta pagada con nuestro dinero.

Lo lógico sería pensar que si la necesitamos la podemos utilizar. Ya hay muchos gobiernos que tienen sistemas con esa información, pero a la hora de solicitarla el asunto no funciona. Es decir, se tiene la herramienta pero no se han creado los procesos que permitan la transparencia.

Es importante tener claro que las herramientas no son ‘el fin', sino ‘el medio' por el cual se construyen las cosas.

El ‘e-government' debe implementarse luego de que se haya hecho una ‘revisión fundamental' de los procesos gubernamentales, usando como tamiz los tres principios del ‘gobierno abierto'.

De otra forma, podemos quedar con una costosa caja de herramientas que no sirven para la tarea.