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24 de Oct de 2020

Deportes

Poves, un jugador contra el sistema

PANAMÁ. Hace tres meses cumplió el sueño de millones de niños alrededor del mundo: debutar en la Primera División del fútbol español. Tr...

PANAMÁ. Hace tres meses cumplió el sueño de millones de niños alrededor del mundo: debutar en la Primera División del fútbol español. Tres meses después, con apenas 24 años, Javi Poves dejó el fútbol.

En un momento en el que España atraviesa una dura etapa socio-política, Poves se reveló al sistema al romper su contrato con el Sporting de Gijón el 21 de julio por la corrupción que envuelve al deporte del balompié.

‘Cuanto más conoces el fútbol, más te das cuenta de que todo es dinero, de que está podrido, y se te quita un poco la ilusión’, declaró Poves al diario español El País.

‘Es capitalismo, y el capitalismo es muerte. No quiero estar en un sistema que se basa en que la gente gana dinero gracias la muerte de otros en Sudamérica, África, Asia. Simplemente, mi yo interior me impide seguir en esto’, explicó el ya ex futbolista.

Desde su debut en el fútbol a los 18 años (2005) en el Rayo Vallecano ‘B’, el madrileño pasó por cuatro clubes hasta llegar a la plantilla principal del Sporting de Gijón. Ese lapso de tiempo le sirvió para conocer más a profundidad el mundo del deporte más popular del mundo.

‘El fútbol está pensado únicamente para distraer a las personas de la realidad. Hay una enorme corrupción en el fútbol, yo lo he visto, como en cualquier sector que maneja tanto dinero’, manifestó Poves, quien días antes de finalizar su contrato rechazó un carro que una empresa le regaló a los jugadores de club.

‘Los representantes son los dueños reales de este asunto’, agregó.

AYUDAR Y ESTUDIAR

Tras la decisión, Poves aún no sabe qué hará, pero sí espera ayudar socialmente.

‘Quiero hacer algo que me haga sentir feliz y ayudar socialmente. También estudiar (le gusta la Geografía e Historia) a distancia o en casa’, dijo.

A muchos les podrá sorprender su decisión, pero para Poves ha sido la correcta. De ahora en más, su única misión será vivir con la conciencia limpia.

‘Me llaman antisistema, me han encasillado ahí, pero no sé lo que soy. Sí que sé que no quiero vivir prostituido, como el 99% de la gente. Si no puedo tener una vida limpia en España, la tendré en Birmania, donde sea’.