La Estrella de Panamá
Panamá,25º

16 de Oct de 2019

Fútbol

Colombia se juega el boleto a octavos de final con Senegal

En el otro encuentro del Grupo H, Japón tiene un duro rival en Polonia, que ya está eliminado

Colombia tiene que ganar para avanzar a octavos.

A nivel de Mundial, ‘nadie te va a regalar nada, y menos en una época en la que el fútbol ha evolucionado muchísimo'; es así como el central colombiano Davinson Sánchez afronta el partido de hoy ante Senegal, vital para las aspiraciones del equipo cafetero para avanzar a los octavos de final del campeonato mundial de fútbol.

El joven defensor, uno de los jugadores destacados en la goleada del pasado domingo sobre Polonia (3-0), alertó de la peligrosidad de Sadio Mané, estrella del Liverpool, pero hizo hincapié en que se concentran ‘en las cualidades del equipo', no sólo ‘en las individualidades'.

Por su parte, el defensor colombiano, Yerry Mina, aseguró que el plantel sudamericano este partido ‘con los pies en la tierra'.

JAPÓN, LA SORPRESA

Japón partía como víctima, la selección más débil del grupo H, que podía complicarle la clasificación a cualquiera pero quedaba lejos de los pronósticos en cuanto a qué equipos avanzarían a la siguiente ronda del torneo.

Polonia, con su goleador Robert Lewandowski a la cabeza, era la gran favorita.

Sin embargo, hoy jueves, en Volgogrado, ambas selecciones se cruzan con los papeles cambiados, con el equipo de Inui dispuesto a hacer historia y los de ‘Lewan' depresivos, con el consuelo mínimo de buscar una victoria que les permita abandonar Rusia con algún recuerdo grato.

Llegan los japoneses lanzados a la tercera jornada, porque su camino ya supera la sorpresa.

Si contra Colombia se aprovecharon de un comienzo eléctrico, que les dio un penalti y la ventaja de un jugador más desde los primeros minutos, ante Senegal sobrevivieron al huracán físico de los Leones del Teranga para sumar un punto que les acerca a la clasificación.

Por su parte, los polacos tratarán de imponer su mayor envergadura física para subyugar a los japoneses, teniendo a Lewandoski como su mejor arma, aunque en Rusia pasa intrascendente.